<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842</id><updated>2012-02-17T02:19:25.127+02:00</updated><title type='text'>El arte de soñar</title><subtitle type='html'>Quiero ser un color en Tu pincel...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>52</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-7825501601688846068</id><published>2012-02-02T23:33:00.004+02:00</published><updated>2012-02-03T00:53:31.381+02:00</updated><title type='text'>El jardín del príncipe</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;(Dedicado a todos y cada uno de los CTCs que conozco, con los que he compartido momentos inolvidables y en quienes pienso cada vez que vivo una experiencia de choque entre mis dos países =) ).&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Érase una vez un príncipe que tenía en su palacio un jardín precioso, tanto que a veces recibía visitas de reyes, princesas y sabios que querían ver aquella maravilla. Si bien había hierba, plantas exóticas de todo tipo y árboles de todas las formas y tamaños con hojas que de vez en cuando besaban con dulzura la corriente de un pequeño arroyo que daba agua a todo el jardín, lo que más le gustaba al príncipe eran sus flores. Había cientos de ellas: delicados jazmines, lirios ondulados, girasoles que daban vueltas buscando los rayos del sol, pequeñas margaritas que lucían con gusto sus botones de oro… todo un festival de colores y perfumes que cortaba la respiración.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sólo había flores en el jardín: aquellas pequeñas joyas naturales adornaban todo el palacio. Los salones, las terrazas, los marcos de todas las ventanas, y hasta las grandes chimeneas. Y también había unas cuantas que habitaban en la alcoba del príncipe, en un balcón de piedra que era lo primero que tocaban los rayos del sol al despertarse cada amanecer. Él las había puesto allí para tenerlas cerca; algunas las había plantado en unas macetas, otras pocas las había trasladado desde el jardín, pero su conjunto era tan vivo y armonioso que nadie podría haber dicho la diferencia Estas flores velaban el sueño del príncipe, le daban los buenos días todas las mañanas y le hacían reverencias con la ayuda del viento. Nunca eran más felices que cuando el príncipe se acercaba a ellas sonriendo, las saludaba con cariño y aspiraba la fragancia de cada una. Para él todas ellas eran especiales, y ninguna hoja seca o bicho pasaba desapercibido ante sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una tarde, cuando el príncipe llegó a su alcoba, se dio cuenta de que había algo diferente en el balcón. Era algo pequeño, no sabía decir qué, pero en cierto modo le turbaba. Cuando se acercó un poco más, mirando atentamente las flores, descubrió qué era lo que había cambiado. Su preciosa azucena, la única que tenía en el balcón, estaba inclinada en una actitud decaída, con sus pétalos blancos colgando como los brazos de una muñeca rota. Asustado, el príncipe preguntó:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¡Azucena! ¿Qué te pasa? ¿Estás enferma?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No, mi príncipe… Perdóname, pero no sabría explicártelo bien –suspiró la florecilla-. No estoy bien, pero en realidad no me pasa nada. Es sólo que me siento triste. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-J-PpFee0tME/TysG8GNgi_I/AAAAAAAAAGo/TIJDn1Af56c/s1600/Azucena.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 242px; FLOAT: right; HEIGHT: 165px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5704660982524054514" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-J-PpFee0tME/TysG8GNgi_I/AAAAAAAAAGo/TIJDn1Af56c/s320/Azucena.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Triste? ¿Qué te entristece, querida azucena? Cuéntamelo, por favor. ¿Te falta agua? ¿Viento? ¿Acaso no has podido ver al sol esta mañana?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No, príncipe, no es nada de eso. ¡Es que…! –la azucena se giró un poco, mirando hacia el enorme jardín del palacio-. Hoy las otras flores han estado hablando del día que tú las plantaste en este balcón, de cómo sus raíces empezaron a formarse y a crecer juntas antes incluso de que sus tallos salieran de la tierra, y de cómo se reían cuando sólo eran semillas y hacían carreras para ver quién sería la primera en asomarse al exterior. ¡Tienen tantos recuerdos hermosos juntas! Pero yo… yo no fui sembrada aquí, ¿verdad, querido príncipe?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Él asintió, y dijo con suavidad:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No, no lo fuiste. Tú naciste en el jardín, junto a las otras azucenas, y hacía muy poco que habías salido de la tierra cuando te traje al balcón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Oh, no quiero que pienses que soy desagradecida. Siempre he sido muy feliz en este balcón, viviendo con estas flores y disfrutando de los saludos del sol y de tu compañía. Pero ¡no sé…! Cuando veo a mis compañeras aquí y comprendo que mis raíces no están unidas a las suyas, siento que no pertenezco a este balcón. Hoy he pasado toda la tarde mirando el jardín, preguntándome qué hay en él, cómo viven las otras azucenas, y si es ahí donde se encuentra lo que me falta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Azucena –dijo el príncipe, conmovido por los sentimientos de la flor-, no creo que tus compañeras piensen que no perteneces a este balcón. Te quieren tanto como a cualquier otra, y yo también.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Lo sé, príncipe. Y lo aprecio de verdad, pero… es sólo que no puedo dejar de sentir que hay una parte de mí que late ahí abajo, que mi historia y mi origen están ahí, con los árboles y el arroyo. ¡Si al menos pudiera pasar una semana… o siquiera un día en el lugar de donde vengo! Pensar que esto nunca ocurrirá me apena mucho.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El príncipe, que comprendía las palabras de su querida flor y sabía cómo se sentía, pensó mucho en aquella situación. Durante varios días meditó sobre ello. Daba largos paseos por el jardín, y cuando volvía a su alcoba y miraba a las flores veía que la azucena a veces estaba un poco más animada y se unía a las reverencias y risas de las demás, pero casi siempre cuando el sol se iba y sólo los rayos de la luna las alumbraban, su tallo volvía a encorvarse y sus pétalos a colgar lánguidos mientras se inclinaba en dirección al jardín.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una mañana, el príncipe se acercó con una sonrisa y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-He pensado mucho en lo que me dijiste, azucena. Y quiero concederte tu deseo. Será un poco difícil, pero haciéndolo con cuidado puedo transplantarte otra vez al lugar donde te recogí hace tiempo: cerca del sauce, donde crecen las otras azucenas. Así podrás conocer el lugar donde fuiste sembrada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La flor aceptó la propuesta con entusiasmo, y unos días después el príncipe cumplió su promesa y la llevó al jardín.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Allí, ella se encontró con sus hermanas las azucenas, y durante toda una luna pasó algunos de los mejores momentos de su vida hasta entonces. Durante cada minuto disfrutó del cariño de aquellas flores iguales a ella, que estaban contentísimas de tenerla allí. La azucena pudo por fin compartir con alguien aquellos recuerdos de la vida bajo tierra, y sus hermanas le mostraron el sitio donde había crecido antes de que marchar al balcón. “Un topo quiso agujerearlo hace tiempo, pero lo echamos” le dijo la mayor, entre las risas de todas. Disfrutaron juntas de algunos días de lluvia, de presumir de sus perlas de rocío por las mañanas y de charlar con el viejo sauce, que le dijo a la azucena que aún se acordaba del día en que asomó la cabecita de la tierra, cuando sólo era un pequeño tallo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todos los días el príncipe pasaba por allí para saludarlas, y la azucena le dirigía una mirada de agradecimiento. Se sentía enormemente feliz por haber encontrado algo con lo que llenar aquel hueco que tenía dentro, aquella nostalgia por algo que antes ni siquiera sabía lo que era. Durante un tiempo, pensó que por fin había encontrado el lugar donde estaba completa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, pasadas algunas semanas notó que aquella sensación era algo engañosa. A veces, cuando todas sus hermanas dormían y la azucena observaba atentamente las estrellas, se acordaba de sus compañeras del balcón. Se preguntaba si la verían desde allí arriba, y sentía cierta punzada en su interior al darse cuenta de que, desde aquel lugar al lado del arroyo, ella nunca podría verlas a ellas. Se preguntaba si el príncipe estaba bien, incluso aunque lo hubiera visto esa misma tarde: el no velar su sueño todas las noches le producía cierta inquietud. Echaba de menos la caricia de los primeros rayos del sol; allí no lo veía hasta que ya estaba bien alto, y era incapaz de explicarles a sus hermanas cómo era su aspecto al amanecer, cuando se levantaba en el horizonte entre doseles rosas y anaranjados, bostezando con aquellas ligeras pinceladas de luz. Y de algún modo, también añoraba el balcón. La azucena empezó a sentir que, pese a lo que había creído, sus raíces tampoco se arraigaban del todo en la tierra de aquel jardín donde había nacido. Incluso comprendió que sus hermanas, pese a compartir con ella el lugar donde habían sido sembradas y el agua que las había alimentado durante un tiempo, también eran diferentes a ella. Un día le contó aquella impresión al sauce y éste le explicó que cada una de ellas vivía en el mundo de distinta forma: todas tenían los mismos pétalos, los mismos colores y los mismos recuerdos del pasado, pero él sabía que ella no podría acostumbrarse a vivir sin ser perfume y color en los aposentos del príncipe. Las otras azucenas tenían el propósito de florecer en el jardín: para ello el príncipe las había escogido, y para ello vivían.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al cabo de varias semanas, el príncipe le preguntó a la azucena si deseaba volver al balcón, asegurándole que todas las demás flores la echaban de menos. Ella asintió, y se despidió del arroyo, del sauce y de sus hermanas. Pero no se había preparado para lo difícil que fue aquel adiós. Todas las azucenas le preguntaban tristes cuándo volverían a verla, y aunque ella trataba de sonreír, notaba un nudo en su interior que le hacía más daño del que quería reconocer. “No sé…” contestaba, quedándose cada vez más sin palabras. Al final cuando partió agitó los pétalos en un último adiós silencioso. El viento, que transportaba los besos y el cariño de sus hermanas, y la nostalgia de su hogar de origen, la siguió desde que dejó el jardín hasta que llegó de vuelta al balcón. Allí pudo dar una tregua a la melancolía cuando sus compañeras la recibieron con una ovación de bienvenida, haciendo brillar sus miles de colores más que nunca. Tras terminar de transplantarla el príncipe acarició con ternura sus pétalos, y la flor se sintió tan amada que no pudo sino conmoverse.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con cada día que pasaba, entre historias sobre el jardín, preguntas y saludos del sol (que le dijo que se alegraba de volver a verla en los madrugones), los días fueron pasando despacio, y la azucena empezó a reacostumbrarse a la vida en el balcón. La alegría del reencuentro con sus amigos, y de volver a hacer aquello a lo que estaba habituada, aflojó un poco el nudo que se le había quedado dentro, pero no lo deshizo del todo. La nostalgia del jardín nunca se fue. Había días en que la azucena disfrutaba al límite de su vida en el palacio, y pensaba que aquel era el sitio donde se suponía que tenía que estar. Otras veces, en cambio, su mirada se volvía hacia el arroyo, que se veía claramente desde allí, y pensaba que tal vez había cometido un error al marcharse. ¿Cuándo podría volver a vivir un tiempo así? ¿Cómo podía confiar en el futuro cuando las mejores experiencias habían sido las irrepetibles? Pero sobre todo, más que la melancolía y la ausencia de sus hermanas, el sauce y el arroyo, lo que más sentía la azucena era el pensamiento de que nunca se sentiría realmente entera en ninguno de los dos lugares. “Cuando estoy allí me siento de aquí, y cuando estoy aquí me siento de allí. ¿Por qué estoy dividida?” se preguntaba en sus momentos de más frustración.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un día de verano en que se sentía bastante animada, aprovechó para volver a mirar al jardín, preguntándose qué estarían haciendo sus hermanas en ese momento. Probablemente, chinchar al pobre sauce mientras él se lavaba las hojas en el agua, como hacían tantas tardes. Este recuerdo la llevó a sonreír.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En ese momento algo la apartó de sus pensamientos. Al girarse, vio cerca de ella a una rosa que, por alguna razón, también estaba inclinada hacia el borde del balcón, como si mirara en la misma dirección que ella. Se dio cuenta entonces de que no la conocía; seguramente se trataba de una de las flores que habían sido sembradas durante el tiempo que ella estuvo fuera. La rosa la saludó sin decir nada, en una actitud tímida, y siguió observando. Había algo de mustio en su actitud, algo que a la azucena le causó una sensación de curiosidad y familiaridad. Sonrió y quiso mostrarse amable.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Hola, rosa –dijo-. Estás aquí desde hace poco, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Sí, así es –dijo ella-. ¿Y tú? No me suena haberte visto…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No, es que estuve un tiempo de… Bueno, es una historia larga y melodramática. Ya te contaré –rió-. Soy la azucena. ¿Qué tal estás? Te noto un poco triste. ¿Qué, te ha decepcionado el mundo fuera de la tierra?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Oh, no –dijo la rosa, agitando sus pétalos de carmín para acariciar una suave brisa que acababa de llegar-. Yo ya conocía el mundo de fuera –la azucena se mostró sorprendida, y ella explicó-: No soy una de las otras flores que vinieron aquí como semillas y así fueron sembradas en estas macetas, ¿sabes? Vengo del jardín, de ahí abajo. Ya llevaba algún tiempo observando el mundo exterior cuando me trajeron aquí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Qué? –exclamó la azucena, atónita. La rosa asintió despacio, y su mirada volvió a perderse en lo más profundo del jardín cuando volvió a hablar:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Dices que parezco triste, y tal vez lo esté, pero no puedo explicar lo que me pasa, azucena. Creía que estaba preparada para venir aquí, la verdad, yo nunca imaginé pasar toda mi vida en el rosal, pero ahora que estoy aquí… No sé, este balcón es precioso, pero ¡es tan diferente de lo que tenía antes! Suena estúpido, lo sé, pero siento como si… -la rosa suspiró y se interrumpió, diciendo con cierto apuro-. No puedo explicártelo. Diga lo que diga, no vas a entenderlo; ni siquiera yo misma sabría decir de qué se trata.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Sí lo entiendo –respondió la azucena, sin poder contener la emoción en su voz-. Lo entiendo perfectamente. ¿Quieres escuchar una historia?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y a medida que conversaban, y narraban esas experiencias que por fin encontraban su espejo mutuo, y sus corazones se abrían más y más la una a la otra, la azucena y la rosa alargaron sus raíces hasta que finalmente, en algún lugar bajo la tierra de aquella maceta, ambas se entrelazaron con fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La amistad nace en el momento en que una persona le dice a otra: “¿Cómo? ¿Tú también? ¡Creía que yo era el único!” (C.S. Lewis)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-7825501601688846068?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/7825501601688846068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2012/02/el-jardin-del-principe.html#comment-form' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/7825501601688846068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/7825501601688846068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2012/02/el-jardin-del-principe.html' title='El jardín del príncipe'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-J-PpFee0tME/TysG8GNgi_I/AAAAAAAAAGo/TIJDn1Af56c/s72-c/Azucena.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-5404121364732642293</id><published>2011-11-23T15:32:00.006+02:00</published><updated>2011-11-23T21:49:41.051+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte – Anteojito y Antifaz: Mil intentos y un invento</title><content type='html'>Como probablemente muchos ya sabréis a estas alturas, me encanta ver y reseñar películas de animación. También de acción real, por supuesto, pero para mí la animación tiene un encanto especial porque se observa y se analiza en términos diferentes y, por supuesto, tiene su propio lenguaje. Y esta película es un buen ejemplo de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si habéis leído mi reseña de &lt;a href="http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-arte-trapito.html"&gt;&lt;strong&gt;Trapito&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, también sabréis que soy una admiradora del artista argentino Manuel García Ferré (argentino de adopción, ya que de hecho nació y se crió en España). Este director y dibujante se dirige al público infantil con historias entretenidas y personajes entrañables, inspirados siempre en su propia visión de la humanidad. Para mí sus mejores obras pertenec&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-4Ipwpn5SXZI/Tsz4HwR5KiI/AAAAAAAAAFU/H6SgplFWpDo/s1600/anteojitobuzoncito.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 286px; FLOAT: left; HEIGHT: 250px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5678186042310076962" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-4Ipwpn5SXZI/Tsz4HwR5KiI/AAAAAAAAAFU/H6SgplFWpDo/s320/anteojitobuzoncito.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;en a su primera etapa, y eso incluye la película de la que hablo hoy: &lt;strong&gt;Anteojito y Antifaz: Mil intentos y un invento&lt;/strong&gt;, su primer largometraje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todas sus historias, ésta rebosa sencillez: se podría definir como una especie de cuento contemporáneo. Anteojito es un niño que vive con su tío Antifaz, quien trabaja sin descanso en su invento de una fórmula para volver a las personas invisibles. A pesar de sus numerosos fracasos, su sobrino no pierde la fe en él y busca por su parte maneras de ayudarle a salir adelante económicamente y a cubrir los gastos de sus experimentos científicos. Debido a las manipulaciones de su malvada vecina, la bruja Cachavacha, Anteojito recibe el ofrecimiento de convertirse en un famoso cantante, lo cual tiene efectos determinantes sobre él y sobre su relación con los que le rodean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de un relato simple, sin muchos giros argumentales ni complicaciones, pero contado con buen ritmo, sentido del humor y originalidad. A día de hoy se nota en él la ingenuidad propia de gran parte del cine clásico, y para mi gusto peca de poca sutilidad en los mensajes y en el desarrollo de algunos momentos de la historia, pero tiene muchos detalles que vale la pena observar con cuidado, así como geniales matices que reflejan la realidad vivida por su creador y el mundo que lo rodeaba: la letra de algunas canciones, como “Por un queso” o “Canción del buzoncito triste”, el cuento del hierro ambicioso, la impactante escena en que el protagonista contempla a sus representantes pelearse por el dinero y los ve como si fueran ratas… espejos de la vida misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que hace especiales a estos personajes es que cada uno tiene su propia alma. Anteojito comienza como un niño casi de la calle que es feliz a pesar de su pobreza, pues al no conocer el dinero sigue conservando la inocencia; sin embargo, a lo largo de la historia se corrompe por el poder y las riquezas (¿veis relación con alguna pincelada reciente?) y se deja llevar por su ambición. Es un personaje muy humano, no sólo por esta transformación, sino por su carácter, ya que incluso antes de que ésta se produzca se muestran en Anteojito varios contrastes; a pesar de su dulzura y candor infantiles no tiene problema en pelearse con la gente que lo trata mal en la calle o en enfrentarse a adultos que le engañan. Por su parte, Antifaz es una especie de Don Quijote que se ha convencido a sí mismo de que es inventor por tomarse demasiado en serio los libros que lee. Es un personaje alegre, entusiasta y también muy cariñoso con su sobrino, pero está tan centrado en su obsesión particular que apenas se da cuenta de las necesidades de éste. Sin embargo, su evolución en la historia va unida a la de Anteojito: cuando éste se aleja de él, Antifaz pierde poco a poco la alegría e incluso el interés en sus inventos. Como podéis ver no son personajes complejos, pero sí muy bien desarrollados.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-yh1hp9gQvnA/Tsz4c_f6QWI/AAAAAAAAAFg/ciTj8RYYu8M/s1600/anteojito_y_antifaz.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 260px; FLOAT: right; HEIGHT: 215px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5678186407172653410" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-yh1hp9gQvnA/Tsz4c_f6QWI/AAAAAAAAAFg/ciTj8RYYu8M/s320/anteojito_y_antifaz.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de los protagonistas gira un reparto de secundarios no muy reseñables pero así y todo simpáticos y con encanto, y algunos con ideas interesantes e ingeniosas como la melancolía de Buzoncito o que el Maestro Meethoven, como él mismo señala, lleve corchos en las orejas para guardar en su interior sólo la buena música. También es curiosa la intervención de la bruja Cachavacha, un personaje que ya se había hecho famoso en la serie de García Ferré &lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.historieteca.com.ar/Novedades/aventurasdehijitus.htm"&gt;Las aventuras de Hijitus&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero principalmente se podría decir que el espíritu de &lt;strong&gt;Anteojito y Antifaz: Mil intentos y un invento&lt;/strong&gt; reside en la nostalgia. Y no me refiero a esa sensación de morriña que produce ver una peli que conocías cuando eras pequeño y le guardas cariño por ello, porque esto lo dice alguien que no vio esta película hasta hace bien poquito. Al contrario, este largometraje es nostálgico desde el momento en que se creó. No hay más que ver las primeras escenas y escuchar la canción “Tío, tío, tío” para darse cuenta de que lo que su director buscaba era crear una historia que resultase divertida y emocionante para los niños y, al mismo tiempo, mirar de reojo al adulto que los acompaña y preguntarle: “¿te acuerdas de cuando eras tan pequeño como ellos?”. Existe ese doble punto de vista, y por eso el hecho de que la película esté protagonizada por un adulto y por un niño es algo muy significativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos encontramos ante un largometraje de animación que, aunque en su momento tuvo bastante éxito y aún hoy guarda su pequeño público de fieles, quizá merece un poco más de atención en la actualidad. Pienso que, para lo que es, ha pasado demasiado desapercibido. Y confío en que esta pincelada contribuya en lo que pueda a sacarlo un poco del olvido y a redescubrirlo como lo que es: una obra de arte animada con todo el encanto de antaño, creada con cariño y buen hacer y, en cierto sentido, llena de poesía sobre la infancia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-5404121364732642293?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/5404121364732642293/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/11/pincelada-de-arte-anteojito-y-antifaz.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/5404121364732642293'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/5404121364732642293'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/11/pincelada-de-arte-anteojito-y-antifaz.html' title='Pincelada de arte – Anteojito y Antifaz: Mil intentos y un invento'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-4Ipwpn5SXZI/Tsz4HwR5KiI/AAAAAAAAAFU/H6SgplFWpDo/s72-c/anteojitobuzoncito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-6359784145717942896</id><published>2011-11-21T20:10:00.007+02:00</published><updated>2011-11-25T14:28:44.392+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de páginas – Despedida de la sección, agradecimientos varios y noticias sobre “Las libélulas son bellas”</title><content type='html'>&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; Me he dado cuenta de que para que entendáis bien el propósito de esta entrada debería recordaros antes cuál es la &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/reorganizando.html"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;organización oficial del blog&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;. Disculpadme xD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Bueno, como veis he optado por un título muy descriptivo para así tener menos que decir en la introducción. Sé que ahora mismo estaréis pensando “qué vaga es” (y cómo culparos xD), pero secretamente también estáis pensando que es un alivio verme ir al grano por una vez, seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos entonces al punto uno de esta pincelada: &lt;strong&gt;DESPEDIDA.&lt;/strong&gt; Así es; con esta entrada quiero dar cierre a esta sección llamada Pincelada de Páginas, que tantas reflexiones, rayadas y desvaríos varios ha ofrecido. Ha sido divertido e incluso edificante a ratos, pero como ya he dicho en más de una ocasión, quería emplear este espacio para hablar de cómo me iba en el proceso de escribir una novela que, admitámoslo, terminé hace casi año y medio. Con lo cual esta sección ya no tiene mucho sentido y llevo ya bastante tiempo rellenándola y convirtiéndola en un espacio sin rumbo fijo. Quizá más adelante le encuentre de nuevo una función clara (algún otro proyecto a largo plazo, quién sabe), pero de momento decimos: ¡&lt;strong&gt;adiós, Pincelada de páginas!&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al segundo punto, me he aprovechado un poco de esta entrada, lo admito, pero me he dado cuenta de que desde que El arte de soñar empezó no me he tomado ni un momento para expresar mi &lt;strong&gt;AGRADECIMIENTO&lt;/strong&gt; a todos los que me habéis visitado por aquí. Y merezco la guillotina por ello. Así que aprovecho esta pincelada para dar mil gracias: &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-wvBJP3hoZus/TsqVkAOmiQI/AAAAAAAAAFI/2QB78WPzQMk/s1600/gracias_dibujito-12370.gif"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 257px; FLOAT: right; HEIGHT: 236px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5677514726023006466" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-wvBJP3hoZus/TsqVkAOmiQI/AAAAAAAAAFI/2QB78WPzQMk/s320/gracias_dibujito-12370.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A los pocos pero importantísimos lectores que habéis leído este blog desde sus inicios, convirtiéndoos en una de las principales razones por las que “El arte de soñar” no se ha quedado en una o dos entradas sueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A los que habéis descubierto el blog más adelante pero habéis estado leyendo las pinceladas desde entonces (que dada mi poca continuidad, es algo muy valioso).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A todos los que alguna vez, e incluso varias, os habéis animado a dejar algún comentario; os aseguro que me hace mucha, mucha ilusión. También a los que no habéis podido comentar en el blog (sé por experiencia que esto de Blogger es difícil de manejar a veces) pero me habéis transmitido vuestras impresiones por otros medios, como Facebook, Tuenti, o incluso en persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A los que, aunque no hayáis comentado, os habéis interesado por el blog lo bastante como para pasaros de vez en cuando y leer alguna entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A todos los que me habéis hecho el honor de suscribiros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A los que a lo mejor sólo habéis visitado el blog una o dos veces pero habéis leído algo de lo que escribo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡GRACIAS A TODOS! ^^&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, y como digo en el título, quiero cerrar esta pincelada con un pequeño comentario sobre &lt;strong&gt;Las libélulas son bellas&lt;/strong&gt;, que, como muchos sabéis, es una novela juvenil escrita por mí y publicada por Ediciones Noufront. Esta editorial está realizando una enorme labor de distribución para que las obras de sus escritores estén disponibles en toda España en 24 horas, y éste que os doy ahora es el link de su tienda online. Por ello, si alguno está interesado en comprar &lt;a href="http://www.todoebook.com/LAS-LIBELULAS-SON-BELLAS-ABIGAIL-FERNANDEZ-NOUFRONT-S_L---DSM-EDICIONES-LibroEbook-9788493701734.html"&gt;&lt;strong&gt;Las libélulas son bellas&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;(en formato impreso o digital), éste es el enlace al que podéis dirigiros:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.noufrontstore.com/"&gt;http://www.noufrontstore.com/&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Y con esto doy fin a mi, al menos por ahora, última pincelada de páginas. Os agradezco vuestras lecturas, y espero que sigáis pasándoos por las otras secciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Saludos! =)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-6359784145717942896?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/6359784145717942896/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/11/pincelada-de-paginas-despedida-de-la.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6359784145717942896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6359784145717942896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/11/pincelada-de-paginas-despedida-de-la.html' title='Pincelada de páginas – Despedida de la sección, agradecimientos varios y noticias sobre “Las libélulas son bellas”'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-wvBJP3hoZus/TsqVkAOmiQI/AAAAAAAAAFI/2QB78WPzQMk/s72-c/gracias_dibujito-12370.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-688061846736297645</id><published>2011-11-10T16:15:00.004+02:00</published><updated>2011-11-10T23:31:55.939+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de tinta - Piñón</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Os presento un cuento que escribí hace casi dos meses y que todavía no he releído, así que tenéis la suerte o la desgracia de que lo publique antes de llevarme las manos a la cabeza xD. Pero bueno, es lo que me salió de pensar un poco en la infancia y en las despedidas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;¡Saludos! :)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Piñón era de felpa gris, y estaba tan lleno de costuras que parecía una especie de monstruo del doctor Frankenstein en versión oso de peluche. Alguna vez había tenido dos ojos de cristal, pero ahora sólo uno de ellos permanecía intacto; el otro lo había perdido hacía tiempo, y el vacío que había dejado estaba cubierto con un parche porque, según la madre de su dueña, no había nada que un poco de hilo y aguja no pudieran solucionar. Tenía una bufanda de cuadros deshilachada alrededor del cuello, su única indumentaria habitual, aunque a lo largo de los años Piñón se había visto disfrazado de soldado, de vaquero, de pirata e incluso de damisela en apuros. Tenía la cabeza desproporcionadamente grande, y a menudo se le ladeaba sobre el hombro izquierdo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La mejor amiga de Piñón se llamaba Daniela. El día que se conocieron ella tenía seis años y un mal genio que habría asustado al más valiente de los osos, y se enfadó mucho cuando lo vio por primera vez. De hecho, aquel día Piñón vio el techo mucho más cerca que nunca hasta entonces y acto seguido cayó al suelo del salón, mientras su nueva dueña montaba un numerito y se quejaba, pataleando rabiosa, de que ella había pedido el castillo con luces que se encendían, el que le había enseñado a papá en la tienda, y no un oso de peluche mugroso. Su tía Silvia, que era quien había envuelto cuidadosamente a Piñón en papel de regalo y lo había llevado hasta allí, miraba turbada a su sobrina y pedía disculpas a los padres de ésta por no haber acertado con el regalo. Pero la madre de Daniela decidió ese mismo día (Navidad de 1996) que los caprichos de su hija habían llegado al límite, y que aquello no se podía consentir, y que durante dos semanas le quitaría todos los juguetes excepto el oso, a ver si así aprendía a ser agradecida. La casa volvió a llenarse de gritos y lloriqueos, y Daniela persiguió a su inflexible madre por todo el pasillo chillando que no era justo, y su padre sonreía incómodo e intentaba tranquilizar a la tía Silvia, y Piñón seguía tirado en el suelo al lado de un gran montón de papel de regalo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Volviendo la vista atrás, podía decirse que la primera impresión que se llevaron el uno del otro no fue precisamente la mejor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde entonces habían pasado doce años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Las cosas se estaban poniendo complicadas en el patio de la Prisión de los Titanes. Cada vez bajaban más guardias, y Daniela sabía que en cuanto uno de esos monstruitos de tres metros de alto diese con ella estaba más frita que un huevo en aceite de oliva. Su archienemigo, el Capitán Nano, ni siquiera se molestaría en hacerla prisionera: iría derechita a la caverna occidental y se convertiría en la diana de todos sus proyectiles malvados. Si al menos supiera qué había sido de su amigo… &lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-¡Daniela! –chistó una voz por encima de su cabeza. Sobresaltada miró hacia arriba y suspiró de alivio. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-¡Piñón! ¡Por fin! –susurró. El oso sonrió desde detrás de los barrotes de aquella ventana-. ¿Cómo te has colado ahí dentro? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-No hay tiempo para explicaciones, es una historia larga y enredada con muchos calcetines y llaves de judo por medio. He noqueado al centinela y estoy terminando de liberar a los prisioneros, pero Rabbit de Goma no está aquí. El Capitán Nano debe habérselo llevado para que le diga dónde está el escondite secreto.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Pero no hablará, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Piñón torció la nariz.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Rabbit es un cabeza de chorlito, y los dos lo sabemos. Tiene toda la buena intención del mundo y no nos traicionaría, pero estoy seguro de que acabará metiendo la pata.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Daniela gruñó y se mordió el labio, porque sabía que el oso tenía razón.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-No tenemos tiempo para esto. Burlaré a los guardias como pueda y nos encontramos en el puente levadizo según lo planeado. ¡Sayonara!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El teléfono sonó. El teléfono siempre sonaba en los momentos inoportunos, como cuando Daniela se estaba lavando los dientes o viendo una película que no volverían a echar en la tele durante los próximos diez años. Esta vez la interrumpía mientras contaba los discos que tenía en la estantería del salón para saber en cuántas cajas tenía que dividirlos para empaquetarlos, y gracias a aquella llamada había perdido la cuenta cuando iba por veintitantos. La pregunta era, ¿de dónde había sacado tantos discos? Con un resoplido se acercó al aparato y descolgó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Diga?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Hola, guapa. ¿Qué tal vas con el equipaje?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-De miedo –dijo Daniela, echando un vistazo al suelo del salón. “De miedo” era una expresión que no le hacía justicia a la situación en que se encontraba, en realidad estaba a punto de morir ahogada en una montaña de trastos con los que no tenía ni la menor idea de qué hacer, pero tampoco hacía falta aburrir con detalles a la tía Silvia-. ¡Hola, tía! ¿Qué tal?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Bien, bien. Con cosas que hacer, como siempre. ¿Está tu padre?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Sí, ahora te lo paso –Daniela cogió el inalámbrico y lo llevó a la cocina, donde su padre estaba guardando los platos del lavavajillas-. Papá, es la tía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Ah, vale –él dejó de forcejear con una cacerola demasiado grande para el armario donde intentaba meterla y cogió el aparato-. Daniela, no te has olvidado de guardar tus discos, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-En eso estaba pensando –dijo ella, haciendo rodar los ojos. Cuando iba a salir de la cocina, su padre le llamó la atención una vez más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Por cierto, recuerda que Tito se va a su campamento antes de comer, así que si tienes algo que darle, que no se te olvide.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Daniela dudó un momento y al final asintió despacio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Sí, se lo bajaré en un momento –dijo-. Primero tengo que decirle adiós a un amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Daniela salió del agua y respiró; la Atlántida no estaba realmente tan lejos de la superficie como se decía, pero aun así aquél había sido su récord de tiempo bajo el agua. A lo lejos, Piñón le lanzó una cuerda; la niña se la enrolló alrededor de la cintura y, con los tirones de su amigo y su cada vez mejor estilo de patalear, muy pronto estuvo en la colchoneta hinchable. &lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Por lo que veo, podemos dar por perdidas esas gafas de bucear nuevas –gruñó el oso, ayudándola a subir-. ¿Cuándo vas a aprender a cuidar las cosas, Daniela?, no podemos conseguir un equipo de actividades acuáticas cada vez que el rey Neptuno necesita que le salven…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Oh, perdona –dijo ella, escurriéndose el pelo-. La próxima vez puedes ir tú nadando hasta ahí abajo, luchar contra los cangrejos gigantes de Nano y volver aquí con el equipo intacto, y yo me quedaré en la superficie controlando una radio que nunca funciona y disfrutando del sol.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Bueno, qué quieres que haga, estoy hecho de un material no sumergible –Piñón se encogió de hombros y le alcanzó una toalla-. ¿Qué dices, socia? ¿Nos vamos a la orilla a seguir con el picnic? Tus padres nos están esperando desde hace rato.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Vale… pero no les digas lo de las gafas –pidió Daniela. Su amigo se cruzó de brazos, y ella no pudo aguantar mucho más la mirada severa de aquellos ojos de cristal-. ¡Oh, venga ya, Piñón! Bueno, está bien. Pero se lo diré yo misma. ¡Tú, chitón!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Octubre del 2008.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora Piñón estaba sentado en una caja de cartón que se encontraba encima de la cama de Daniela, junto a un par de videojuegos y un álbum de fotos. Todas sus costuras habían sido quitadas y repuestas la noche anterior, dándole un aspecto que no había tenido en mucho tiempo: ni él mismo se reconocía. Lo habían lavado con cuidado y le habían arreglado la bufanda, que antes estaba a punto de partirse por la mitad. Si no fuera por el parche en el ojo, podría pasar por nuevo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El oso esperaba quieto y en silencio, como siempre. Con su tranquilidad habitual, y con la misma expresión que había tenido el día que Daniela con seis años lo había lanzado hacia el techo, el día que ambos habían dormido en la tienda de campaña en el jardín cuando ella tenía nueve años y el día que, recién cumplidos los doce, lo mandó a la estantería del dormitorio, donde había permanecido durante varios años. Desde allí había visto entrar y salir a su amiga una y otra vez, creciendo poco a poco, cambiando mucho en unas cosas y, sin embargo, muy poco en otras. Había visto cambiar de color su pelo en cuatro ocasiones, había visto a sus amigos, había visto cambiar el mobiliario de la habitación, había visto marcos por los que habían pasado unas diez fotos distintas, la había visto pintar cuadros con entusiasmo y la había visto destrozar sus propios cuadros en algún que otro arrebato de ira.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una noche, cuando el calendario marcaba a un ritmo algo lento los días del invierno del año 2006, Daniela había entrado en la habitación muy tarde, casi de madrugada. Se había sentado delante del espejo, se había quitado el maquillaje y se había puesto el pijama como siempre, aunque tal vez con más desidia. Pero antes de acostarse había ido hasta la estantería y, sin necesidad de usar un taburete como había hecho cuando lo dejó allí, había cogido a Piñón. Los dos amigos se miraron durante unos segundos y Daniela, que tenía los ojos llorosos, había abrazado al oso contra su pecho y se lo había llevado a la cama, donde se durmió profundamente en pocos segundos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y así habían transcurrido todas las noches de los últimos dos años.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hasta aquel momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Cuando Daniela salió a la terraza y vio a Piñón, que estaba sentado en la silla de mimbre, se le puso un nudo en la garganta. Su amigo intentaba sonreír a pesar del dolor, y levantó una pata para saludarla. Ella fue a su lado y tocó muy despacio el parche.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-¡Ten cuidado!, todavía me&lt;a href="http://www.instructables.com/image/F84NQANGJ7MGZ95/How-to-put-an-eyepatch-on-a-TEDDY-BEAR.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 303px; FLOAT: left; HEIGHT: 202px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.instructables.com/image/F84NQANGJ7MGZ95/How-to-put-an-eyepatch-on-a-TEDDY-BEAR.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; duele un poco –dijo él. La niña apretó los dientes y se sentó en el suelo, al lado de la silla. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Oh, Piñón, Piñón… &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Me vas a borrar el nombre, socia –bromeó el oso-. No te preocupes, no es nada del otro mundo. A muchos les pasa: los ojos de cristal no suelen durar para siempre. Y el parche me hace parecer muy duro, ¿no crees? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Daniela trató de reír, pero le temblaba el labio, y su amigo se dio cuenta. Incapaz de contenerse, exclamó:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-¡Fue sin querer! ¡Fue sin querer, Piñón! ¡Por favor, perdóname! –rogó, ocultando el rostro entre las rodillas para no mirarle directamente. Había sido su culpa: no tenía que haber metido a su amigo en una de sus terribles peleas con el Capitán Nano. Éste era un especialista en destrozar todo lo que tocaba. Ella no había querido soltar a Piñón en la contienda, pero lo había hecho, y luego… La visión del ojo de cristal cayéndose de la cara del oso mientras Nano lo sacudía había sido lo peor.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Pero cuando volvió a mirar a Piñón, éste sonreía. Se inclinó un poco y dijo:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Daniela, eres la persona más valiente que conozco, aunque seas un poco cabezota. Las peleas con el Capitán Nano no van a ser siempre así, te lo aseguro. Conseguirás guardar la calma. La próxima vez él no tendrá más remedio que rendirse al ver que no respondes a sus provocaciones.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Pero…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Y eso es sólo el principio. Vendrán más misiones, y más aventuras, y algún día nos separaremos y cada uno de nosotros tendrá que enfrentarse a sus propios enemigos y librar sus propias batallas. Y entonces te darás cuenta de que un ojo de cristal es un precio muy pequeño por ayudar a un amigo –sonrió-. No lo olvides, ¿de acuerdo, socia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¡Once escalones! Daniela se sorprendió: nunca los había contado hasta ese momento, pero siempre había dado por hecho que eran más. Al llegar arriba cruzó el pasillo y abrió la puerta de su habitación, que estaba más vacía que nunca porque la mayoría de sus cosas estaban ya empaquetadas y listas para llevar a la casa de sus amigos en Toronto, donde pasaría los próximos cuatro años estudiando. Su mirada se perdió durante un rato en el azul tan liso de las paredes: sin fotos, sin espejos, sin estanterías, sin chinchetas… Mantenía los ojos fijos en un punto indefinido porque una extraña sensación interior le impedía acercarse a la caja que había dejado encima de la cama. “Preparados, listos, ya” se repetía una y otra vez, como hacía siempre que algo le resultaba demasiado difícil.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En aquel instante no se sentía nada valiente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se sentó en el borde de la cama muy despacio, miró dentro de la caja y acarició las orejas de Piñón. El contacto con la suave felpa la hizo sonreír, y recordó aquella mítica frase de su madre el día que la tía Silvia le había regalado el oso. “Te vendrá bien: él es suave y tú eres una cabeza dura, a ver si así te endulzas un poco”. Incluso el tono de enfado de su madre cuando lo había dicho había sido motivo de imitaciones y carcajadas más de mil veces durante años posteriores.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Soy una sensiblera” pensó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¡Qué tonta! Aquello ya estaba decidido, hablado y preparado. Su amigo tenía una misión nueva, y ella también. Ni siquiera había sido un debate: en el momento en que sus padres le habían preguntado qué iba a hacer con sus cosas cuando se fuera a Toronto Daniela se había dado cuenta del camino que iba a tomar Piñón. Su único ojo nunca había sido tan elocuente como cuando la miró desde la cabecera de la cama al entrar ella en la habitación, reflexionando sobre aquella pregunta. Se marchaba. Lo menos que podía hacer era no montar un numerito con la despedida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sonrió. Siempre se le había dado demasiado bien montar numeritos; él lo sabía perfectamente. Pero esta vez era necesario seguir adelante. Ambos emprendían aventuras por caminos distintos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Eh, socio –dijo, aún acariciando la oreja de Piñón-. Nuestro viejo amigo se va dentro de un rato también, y si no te vas con él enseguida me pondré ñoña y todo, cosa que no queremos ninguno, ¿verdad? Así que vengo a… bueno, a decirte adiós.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo sacó de la caja, lo puso sentado sobre sus rodillas y no pudo evitar reír un poco al ver el movimiento que siempre hacía su cabezón al inclinarse hacia un lado. ¡Vaya un amigo! Ni siquiera en los momentos solemnes podía dejar de hacer tonterías.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo miró en silencio unos segundos y al final dijo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Socio, antes de que nos separemos sólo quiero decirte que… en fin… -esbozó una de sus sonrisas inquietas que en ella solían anticipar un “lo siento”-, lo que dije de ti el día que la tía te trajo a casa no era verdad. No pensé que fueras un oso mugroso. Sé que ya lo sabías sin necesidad de decirlo, pero siempre he pensado que quedé debiéndote una disculpa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras hablaba le colocó bien la bufanda por quincuagésima vez aquella mañana, sólo para hacer algo con las manos. Sería la última vez que lo hiciese. Esta vez sí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Estoy segura de que vas a hacer un gran trabajo con mi hermano. Vas a ser su héroe, y le vas a llevar a hacer aventuras y misiones secretas, y le enseñarás a hacer llaves de judo, y a contar hasta diez antes de tener un berrinche. Sólo hazme un favor, ¿quieres?, intenta no meterlo en tantos líos. Y no te dejes intimidar por sus tonterías de adolescente tontaina. Y… y ten cuidado con las costuras nuevas, que a veces eres un bruto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Oh, no. Le estaba temblando el labio inferior otra vez, y como empezase no iba a poder parar. Se lo mordió y, sin decir nada más, abrazó al oso de peluche y por primera vez en mucho tiempo se dio cuenta de lo pequeño que era, de lo mucho que ella había crecido. Y del consuelo que le proporcionaba el contacto con aquel cuerpecito de felpa al que ahora decía adiós. Respiró profundamente y murmuró:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Sayonara.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En ese instante la puerta de la habitación se abrió de golpe y, antes de que le diera tiempo a girarse para ver quién era, un fino chorro de agua se estrelló en su mejilla. Su hermano Tito entró riéndose a carcajadas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¡Diana! ¡Una vez más! –exclamó, agitando con entusiasmo su pistola de agua-. Siempre con la guardia bajada, Dani, ¿cuándo vas a aprender? ¡Adivina qué! Al final resulta que sí se hace guerra de agua al final del campamento, así que he ido a comprar artillería. Tengo esta monada y un par de toneladas de globos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Daniela se secó la mejilla y miró a su hermano sin poder evitar sonreír. En cualquier otra situación al menos se habría quejado, a pesar de que ya estaba acostumbrada a sus ataques sorpresa; sin embargo, las despedidas la volvían demasiado nostálgica como para mosquearse. Y demasiado tonta, eso también.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Conque esas tenemos, Nano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tito sonrió con cierta burla y respondió:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Hacía años que no me llamabas así. ¿A qué viene ahora? De Nano nada, que ya tengo doce años, y a mucha honra.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Oh, disculpe, Mister Maduro –Daniela le dio unas palmaditas en la cabeza con retintín-, ¿lo dice el pelmazo que con sus doce añazos sigue jugando con pistolas de agua? Déjate de teatro, anda.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Siempre hay que estar preparado para la batalla –replicó su hermano con tono melodramático. Al bajar la mirada se fijó en el oso que reposaba en el regazo de Daniela. Curioso, dejó la pistola en el suelo y se acercó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Te vas a llevar a Piñón a Toronto? –preguntó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Daniela negó con la cabeza. Acarició distraída las orejas del oso y entonces, con una sonrisa, se dirigió a éste y dijo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Eh, Piñón, mira quién está aquí. ¿Te acuerdas? ¡El Capitán Nano, nuestro viejo archienemigo!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Ja, ja, muy graciosa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Hombre, faltaría más. ¿Quién la quitó al pobre su otro ojo?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Ah, venga ya. Mola más así, y lo sabes –se burló Tito, agarrando el oso de peluche y mirándolo más de cerca. Había algo de entrañable en la expresión de su rostro y en la forma en que lo sujetaba, y al fijarse en ello Daniela se dio cuenta de que la decisión que había tomado era más que correcta. Así que decidió decirlo en ese momento:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Piñón se va a quedar contigo, Tito.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Su hermano la miró alzando una ceja, lo cual era una reacción totalmente lógica. Daniela se esperaba algo así.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Perdona?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Pues eso, te lo quería decir antes de que te fueras al campamento porque después ya no nos vemos. También te he dejado aquí un par de videojuegos, esos que te encantan y siempre me estás quitando, y un álbum de fotos para que no te olvides del careto de tu hermanita –bromeó, señalando la caja que tenía al lado. Creía que Tito se exaltaría al oír lo de los videojuegos, pero seguía mirando a Piñón extrañado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Acabas de decir que me vas a dejar a cargo de tu oso de peluche favorito? –preguntó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Error, querido Nano. Voy a dejar a mi oso de peluche favorito a cargo de ti, que es diferente –sonrió al ver la cara de desconcierto de su hermano-. Para que te ponga en vereda, como hizo conmigo cuando tenía seis años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Pero si yo tengo doce! &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Eso da igual. Si hay algo que a Piñón se le da bien, es endulzar el carácter de la gente. Y a ti, que por lo visto te crees Aqua-Rambo, no te vendrá nada mal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tito le dirigió una mirada que hizo a Daniela sentir que estaban de vuelta en los viejos tiempos, como si otra vez se enfrentara a su viejo némesis y estuvieran a punto de batirse en un duelo épico de empujones y tirones de pelo del que Daniela siempre salía victoriosa gracias a la ayuda de Piñón. Como si el avión que la llevaría a Canadá no fuese a sobrevolar la ciudad esa noche, y como si Tito no fuese a crecer nunca. Como si la palabra “adiós” sólo fuese una de esas cosas que se leen en los libros y nunca se hacen realidad. Y de alguna forma sintió no poder retroceder en el tiempo, o mejor aún, partirse en dos y dejar a una doble de sí misma en alguna dimensión alternativa donde todas estas cosas pudiesen ocurrir, mientras que la otra parte de su ser cumplía su sueño de cruzar el mar. Una sola Daniela no le bastaba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Su hermano debió de ver algo melancólico en sus ojos, porque sonrió y dijo con cierta guasa:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Quieres hacer el juicio de Salomón, Dani? Yo me quedo con la cabeza y tú con las patas. Así estará con los dos a la vez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No digas bobadas –replicó Daniela, pero al darse cuenta de lo mucho que se parecía la propuesta de su hermano a sus propios pensamientos no pudo evitar reír. Le revolvió el flequillo con cariño y pensó que, después de todo, sí que estaba lista para dar ese salto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Preparados… listos… ya”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Madrid, a 19 de septiembre de 2011 &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-688061846736297645?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/688061846736297645/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/11/pincelada-de-tinta-pinon.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/688061846736297645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/688061846736297645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/11/pincelada-de-tinta-pinon.html' title='Pincelada de tinta - Piñón'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-6334277222939211923</id><published>2011-11-04T21:51:00.002+02:00</published><updated>2011-11-04T22:02:20.778+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de ideas - Si pudiera</title><content type='html'>Ayer, en una clase de teatro renacentista inglés en la universidad, estuvimos hablando de una obra de Christopher Marlowe llamada &lt;strong&gt;Dr.Faustus&lt;/strong&gt;, o &lt;em&gt;Fausto&lt;/em&gt; como se conoce en español (sí, porque por alguna razón aquí decidimos quitarle el doctorado al pobre). Y comentando los temas que trata, la profesora llegó a plantearnos la siguiente pregunta: &lt;em&gt;¿Qué haríais si tuvieseis poder absoluto?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El hecho de que llegáramos hasta esta cuestión no se comprende si no sabes que en dicha historia Fausto es un sabio que vende su alma al diablo por conocimiento y se corrompe por el poder que esto le proporciona, pero bueno, no quería enrollarme analizando la obra en sí. Lo que sí es cierto es que esta pregunta me hizo pensar. ¿No es ése un juego que se nos da genial a los seres humanos? &lt;em&gt;Si sólo pudiera hacer esto… si sólo pudiera hacer lo otro…&lt;/em&gt; Ahora imaginemos que tuviésemos la capacidad de hacerlo &lt;em&gt;todo&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.heritage-print.com/image/dr_faustus_in_his_study_1245044.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 276px; FLOAT: right; HEIGHT: 331px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.heritage-print.com/image/dr_faustus_in_his_study_1245044.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sí, lo sé. Hasta eso es ambicioso. Pocos pueden decir que tienen tanta imaginación. Pero no pasa nada por intentarlo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin duda hay algo muy tentador en esta idea. Como a cualquiera que se llame a sí mismo ser humano, a mí muchas veces me gustaría tener poder sobre aquellas cosas que escapan a mi control. El paso del tiempo, el clima, el comportamiento de otros, cambiar el pasado… Muchas veces estos pensamientos suelen ir seguidos de un: &lt;em&gt;aunque fuera por un día, una hora, un minuto&lt;/em&gt;. Creemos que nos sentiríamos satisfechos con acariciar el poder absoluto al menos una vez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero la verdad, lo dudo mucho, y pienso que todo el mundo cree que es incorruptible hasta que se corrompe. No digo que no haya unas personas mejores que otras para asimilar cargos de responsabilidad, pero… ¿poder absoluto? ¿La capacidad de hacer cualquier cosa, sin obstáculo alguno? Es imposible pensar con detenimiento en esta idea y no darse cuenta de que tarde o temprano sería inevitable llegar al puerto de la desesperación. Nos parece que cuando hubiéramos satisfecho todos nuestros deseos podríamos parar y ser felices, pero la realidad es que, aun cuando has hecho todo lo imaginable, aspiras a más. Acabaríamos empujando un muro indestructible y dándonos golpes contra la realidad de que el poder, incluso cuando es infinito, nunca resulta suficiente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Probablemente mucho antes de llegar a este punto ya habríamos comprendido que nadie es capaz de sobrevivir a semejante responsabilidad. Bueno, sobreviviríamos porque somos omnipotentes, pero ¿a qué precio? La consecuencia indirecta de ello sería que todo lo malo que ocurriese, cualquier desgracia por pequeña que sea, sería culpa nuestra por no haberlo evitado. Al fin y al cabo, &lt;em&gt;podíamos&lt;/em&gt; hacerlo. Pero, ¿seguro que lo haríamos? Todo el mundo piensa que si tuviera poder absoluto solucionaría los problemas de la humanidad. Seguramente los que ahora tienen el poder para hacerlo también lo pensaron alguna vez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y es que, como he comentado antes, eso de imaginar se nos da muy bien. Creemos estar seguros de lo que haríamos &lt;em&gt;si pudiésemos&lt;/em&gt; hacer algo. ¿No se nos ha pasado nunca por la cabeza? Soñamos con todo aquello que haríamos si pudiéramos volver atrás, si pudiéramos volar, si pudiéramos tele transportarnos y, ¿por qué no?, si pudiéramos hacerlo todo. Y aseguramos que, si tuviésemos esa oportunidad en mano, no la dejaríamos escapar. Pero si eso es cierto, ¿por qué ni siquiera hacemos todo lo que sí podemos hacer? Quiero decir… yo no puedo volar, pero puedo correr, y no por ello lo hago siempre que tengo ocasión. No puedo controlar el tiempo, pero sí aprovecharlo, y sin embargo lo pierdo continuamente. Y sólo son un par de ejemplos. En realidad, ¿cuántas oportunidades dejamos pasar por minuto? Imaginemos cuántas serían si nuestras posibilidades no tuvieran fin.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por otro lado, habría que considerar en qué lugar nos dejaría esa condición respecto al resto del mundo. Si sólo yo tuviese poder absoluto, tarde o temprano esto me alejaría de los demás. Los seres humanos tenemos capacidades distintas para que nos necesitemos los unos a los otros, y el excluirme de esa realidad me situaría en un lugar demasiado alto como para que otros pudieran llegar hasta mí… o yo a ellos. Alguien que tuviese poder absoluto se quedaría solo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Sería mejor, entonces, si todos tuviésemos esa omnipotencia? Creo que ni siquiera hace falta detenerse mucho en esta idea para darnos cuenta de lo que supondría. Imaginémoslo: los ya siete mil millones de habitantes del planeta con poder absoluto. Pero claro, ¿sobre qué? La imagen no sólo resulta absurda, sino que provoca escalofríos. Decir &lt;em&gt;caos total&lt;/em&gt; sería quedarse corto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y tarde o temprano, al hacer estas consideraciones, uno llega a la conclusión de que al final poder hacerlo todo es no poder hacer nada. No solo el poder absoluto sería una fuerza destructiva (y autodestructiva también), sino que el concepto en sí provoca sensación de aburrimiento. Por ejemplo, pensemos en los personajes ficticios: ¿por qué, por muchos poderes o habilidades especiales que tengan, siempre hay algo que no pueden hacer? Porque sino no podríamos identificarnos con ellos y, por tanto, la idea no nos interesa. Es decir, no sólo no funcionaría en la vida real, sino que ni siquiera es algo que nos atraiga en la ficción. No es de extrañar que una historia como la de Fausto sea precisamente una tragedia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A pesar de todo esto, la atracción que despierta el poder absoluto es tan milenaria como actual, y muy pocos (o ninguno) nos libramos de suspirar por la idea al menos una vez. Como siempre, nuestros deseos son tan irracionales como inevitables. Pero la verdad es que si supiéramos lo que es bueno para nosotros nos alegraríamos de tener esas debilidades de las que a menudo nos lamentamos, porque esto nos proporcionaría algo más difícil de conseguir que el poder: contentamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Mi gracia te es suficiente, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;2ª de Corintios 12:9 &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-6334277222939211923?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/6334277222939211923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/11/pincelada-de-ideas-si-pudiera.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6334277222939211923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6334277222939211923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/11/pincelada-de-ideas-si-pudiera.html' title='Pincelada de ideas - Si pudiera'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-3343035013626272194</id><published>2011-10-15T17:43:00.003+03:00</published><updated>2011-10-26T17:52:58.141+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte - Rebeldes</title><content type='html'>Hoy quiero dedicar esta Pincelada de Arte (en este blog que ya se ha empezado a poner rancio después de no publicar nada durante casi dos meses, viva la continuidad que lo caracteriza) a lectores más jóvenes que yo, aunque tampoco hay razón por la que los que sean un poco más mayores no puedan disfrutar del libro que me ocupa hoy. Sin embargo, quiero recomendar esta lectura sobre todo a aquellos que tengáis entre trece y diecisiete años más o menos, año arriba, año abajo. Yo por ejemplo tenía catorce cuando leí esta novela, y debo decir que me impactó mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rebeldes&lt;/strong&gt;, una obra narrativa que lanzó a la fama con sólo dieciséis años a su autora, Susan E. Hinton, es la historia de un chico llamado Ponyboy Curtis, que vive en la parte este de una ciudad de Oklahoma en los años sesenta. Es huérfano y vive con sus dos hermanos mayores, con los que forma, junto a otros cuatro amigos, una pandilla de “greasers”, el término que se emplea para referirse a los jóvenes de clase baja. Viven en continuo enfrentamiento con sus antagonistas en estatus social y económico, los “socs” del West Side. Pese a su dura situación y a la complicada relación con su familia, las cosas le van bien a Ponyboy hasta que él y su mejor amigo se ven envueltos casi sin querer en un grave problema con sus rivales y no les queda más remedio que huir. Sin embargo, el verdadero centro de e&lt;a href="http://www.alfaguarainfantilyjuvenil.com/upload/portadas/2005/8420447978.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 180px; FLOAT: left; HEIGHT: 314px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.alfaguarainfantilyjuvenil.com/upload/portadas/2005/8420447978.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;sta historia está en las vidas de los chicos de la calle a través de los ojos del protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de su brevedad, &lt;strong&gt;Rebeldes&lt;/strong&gt; es una historia muy intensa y emotiva, que invita al lector a plantearse las mismas reflexiones que Ponyboy Curtis sobre el mundo en el que se encuentra, un mundo que tan a menudo se halla dividido por la posición social, el dinero o simplemente la tradición: “las cosas siempre han sido así”. También ofrece una buena oportunidad para pararse a pensar en los mundos de la calle, para observar con más atención a las personas que caminan por el mismo escenario que nosotros y tratar de ver más allá de la primera capa con la que ocultan sus miedos y sus sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás el detalle más especial de esta novela radique en el hecho de que la autora no se limita a describir la dureza de las condiciones de vida de los “greasers” para lograr que empaticemos con ellos, tomemos partido y nos pongamos de parte de “los buenos”. No, esta obra no habla de blanco y negro, sino de claroscuro. Los personajes tienen profundidad y matices; por ejemplo, Ponyboy describe a uno de sus compañeros, Dallas Winston, como un chico frío, maleducado y lleno de odio, al tiempo que admira a Cherry Valance, una chica del grupo de los “socs”, por su integridad y su simpatía. Todos los personajes de esta historia tienen ocasión para mostrar la otra cara de su moneda, para hablar de cómo las puestas de sol se ven igual desde el East Side que desde West Side.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os invito a leer &lt;strong&gt;Rebeldes&lt;/strong&gt; y, especialmente, a fijaros bien en la evolución del protagonista a través de sus páginas, ya que esta historia es también sobre un viaje emocional que se ve con más claridad cuando se compara el principio de la novela con las últimas líneas. Nos encontramos ante una muy destacable novela juvenil, una historia contada con sinceridad y sentimiento con la que la autora consigue llegar al corazón de sus lectores y, por qué no, hacerles soltar alguna que otra lágrima.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-3343035013626272194?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/3343035013626272194/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/10/pincelada-de-arte-rebeldes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3343035013626272194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3343035013626272194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/10/pincelada-de-arte-rebeldes.html' title='Pincelada de arte - Rebeldes'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-2604116093426747278</id><published>2011-08-20T14:38:00.000+03:00</published><updated>2011-09-07T00:41:42.010+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte - Amazing Grace</title><content type='html'>A finales del siglo XVIII, a pesar de que la esclavitud ya había sido abolida en varios estados de la franja nororiental de Norteamérica como Massachusetts y Pensilvania, Gran Bretaña aún estaba muy poco dispuesta a tal cambio. En aquella época se consideraba al esclavo una propiedad, lo cual representaba un derecho intocable. William Wilberforce, estudiante de la Universidad de Cambridge y amigo del alma del que fue primer ministro de Inglaterra, William Pitt el Joven, se convirtió en una figura pragmática de esta época. Su lucha por la abolición del comercio de esclavos, que comenzó hacia 1787, cambió la historia de la nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que habéis leído esta pequeña introducción y conocéis el contexto de la historia de la que vamos a hablar (enrollaos, por favor, fingid que no lo sabíais y que os he sorprendido), ya tenéis por lo menos un motivo para ver la película &lt;strong&gt;Amazing Grace&lt;/strong&gt;, si es que no teníais varios ya. Este filme, dirigido por el director inglés Michael Apted, adapta la historia de Wilberforce y su batalla contra la esclavitud. Es una obra plagada de virtudes, tanto en el apartado artístico (fotografía, banda sonora, vestuario; todos estos aspectos están cubiertos de forma notable) como en su guión, con mención especial al retrato de las figuras históricas que aparecen en esta película.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://matsu.files.wordpress.com/2007/01/amazing-grace-movie.jpg?w=300&amp;amp;h=445"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 295px; FLOAT: right; HEIGHT: 356px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://matsu.files.wordpress.com/2007/01/amazing-grace-movie.jpg?w=300&amp;amp;h=445" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amazing Grace&lt;/strong&gt; es una conmemoración de la abolición del comercio de esclavos en el imperio británico y también del testimonio de William Wilberforce (Ioan Gruffudd), quien aparece presentado como un hombre de muchos principios, con un gran entusiasmo y una perseverancia inquebrantable. Cada una de las escenas en las que se dirige a la oposición en la Cámara de los Comunes, o cuando retoza por la hierba de sus jardines hablando con Dios, son excelentes dibujos de los matices del personaje. Es especialmente entrañable el reflejo de su amistad con William Pitt (Benedict Cumberbatch) y con John Newton (Albert Finney), el compositor de la célebre canción que da nombre a la película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así la historia comienza mostrándonos a un Wilberforce confuso sobre su lugar en el mundo y sobre lo que debe hacer con su futuro (“Tengo una carrera política en ciernes y en mi corazón lo que quiero es observar las telas de araña”), con deseos de retirarse de su labor en el gobierno para alabar al Señor pero también con fuertes inquietudes sobre la situación de su país. Por otro lado, se da cuenta de que ha llegado a un punto en que intenta abarcar más de lo que pueden hacer sólo las buenas intenciones, y que necesita refuerzos para seguir adelante. La intervención de sus amigos le ayuda a tomar decisiones correctas y le brinda además el apoyo que necesita: es así como el silencio de Wilberforce se rompe y comienza su lucha contra el comercio de esclavos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El leimotiv de la película es el himno homónimo creado por John Newton, que habla de la gracia del Salvador sobre la vida de un pecador injustificado. Hay una escena en la que el personaje de Newton, ya ciego por el paso de los años, escribe su testimonio como antiguo traficante de esclavos y relata una parte de su experiencia en los barcos de comercio, y entonces evoca un verso de su propia canción: “Una vez estuve ciego, pero ahora puedo ver… ¿verdad que escribí yo eso? Pues ahora por fin es cierto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amazing Grace&lt;/strong&gt; es una película emotiva y con una buena dosis de entretenimiento, pero también ofrece un mensaje y muchas cosas en las que pensar. Se trata de una historia que apela a la conciencia del espectador y le pide que, si no es mucha molestia (es más, aunque lo sea), reflexione sobre el mundo en el que vive y sobre los recursos que tiene para cambiarlo. Y también ofrece un desafío a aquellos que creen no tener ningún recurso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-2604116093426747278?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/2604116093426747278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/08/pincelada-de-arte-amazing-grace.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/2604116093426747278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/2604116093426747278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/08/pincelada-de-arte-amazing-grace.html' title='Pincelada de arte - Amazing Grace'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-8640969425169752657</id><published>2011-08-16T22:43:00.000+03:00</published><updated>2011-09-01T23:49:15.810+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de páginas - El cuento del ratón y el enano (Mi primera historia)</title><content type='html'>¡Hola! =) Hoy os traigo (a falta aún de ideas de qué hacer con esta sección, que por cierto, acepto sugerencias xD) una curiosidad que me pareció que sería interesante poner por aquí. Se trata del primer cuento que tengo memoria de haber "escrito", aunque la verdad es que tiene más dibujos que historia; en aquel entonces no era tan avispada como para poner fechas, así que no estoy segura de qué edad tenía, pero con mi madre hemos calculado que tendría unos seis o siete años. Es un poco difícil de leer porque las frases están por arriba y por abajo del dibujo, pero bueno, espero que os riáis un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Abrazos! ^^&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0001.jpg" /&gt; &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0002.jpg" /&gt; &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0003.jpg" /&gt; &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0004.jpg" /&gt; &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0005.jpg" /&gt; &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0006.jpg" /&gt; &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0007.jpg" /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0008.jpg" /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0009.jpg" /&gt; &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0010.jpg" /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0011.jpg" /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0012.jpg" /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 566px; DISPLAY: block; HEIGHT: 799px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://i56.photobucket.com/albums/g176/Z-9_2006/20110901105008422_0013.jpg" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#003300;"&gt;¡Y colorín colorado, este cuento se ha acabado! =P&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Nunca pierdas o tires tus primeros intentos de hacer algo creativo. Te pueden provocar unas muy buenas risas más adelante xD.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-8640969425169752657?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/8640969425169752657/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/08/pincelada-de-paginas-el-cuento-del.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/8640969425169752657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/8640969425169752657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/08/pincelada-de-paginas-el-cuento-del.html' title='Pincelada de páginas - El cuento del ratón y el enano (Mi primera historia)'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-8219987332037005711</id><published>2011-08-10T15:46:00.000+03:00</published><updated>2011-08-16T14:56:12.406+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de tinta - Esa típica historia que te ronda por la cabeza pero no tiene título (Capítulo 1)</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;¡Hola de nuevo, my friends! (En serio, tengo que conseguir que cada vez que cuelgo algo en este blog no sea todo un acontecimiento... ¬¬)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;En fin... aparte del saludo, creo que esta pincelada se merecía una breve explicación previa. Como dice el título, es una historia que me rondaba hace tiempo por la cabeza. Escribí la primera mitad de esto hace ya bastante tiempo. Lo dejé, pero hoy, releyéndolo, me di cuenta de que aunque no sea la gran cosa me resultaba divertido de escribir, así que terminé una especie de primer capítulo. Y no sé hasta qué punto la continuaré. Pero me ha parecido una idea interesante ir colgando aquí los capítulos. Así de paso le doy a este blog un poco más de continuidad xD.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Como ya digo, no lo he escrito con aspiraciones de nada ni me he esforzado gran cosa en ello, pero de momento me está haciendo pasar un buen rato y espero que a vosotros también =)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;¡Saludines! ^^&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Me aburro, señor Ibáñez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El señor Ibáñez (que no estaba muy seguro de lo que se suponía que tenía que hacer con esa información) parpadeó sin decir nada y asintió con la cabeza. Este gesto no pareció ser suficiente para el anciano profesor, que siguió mirándolo fijamente con el enfado muy bien marcado en sus frondosa ceja uniforme. Pedro, que así se llamaba el señor Ibáñez, carraspeó y se retorció el bajo de la camisa con disimulo. El profesor se enderezó y empezó a caminar con pasos lentos pero acentuados, pisando con fuerza, como si le fuera la vida en desgastar las suelas de esos viejos zapatos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Entiende lo que quiero decir? –dijo tras unos segundos de silencio. Pedro se pasó la mano por la frente y suspiró.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Sí, claro…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Me aburro de ser el eterno controlador de todo: de los horarios de clase, de vigilar los baños, las cafeterías, las esquinas del edificio, de los alumnos, de sus padres. ¿Me entiende mejor ahora? Me aburro de sus hijos, señor Ibáñez, y si me lo pregunta, estoy a medio expreso con azúcar de aburrirme de usted.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dicho esto, el profesor cerró los ojos y dio cuenta de lo que quedaba de su café. Pedro exhaló toda su paciencia en un hondo suspiro y respondió:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No se lo había preguntado, don Ernesto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Y? –el profesor arrojó su vaso de plástico a una esquina del despacho donde había una papelera vacía y varios vasos iguales a su alrededor-. Como ya sabe, volviendo a lo que decíamos antes, este será mi último año en el instituto antes de jubilarme, y después de todos estos largos y aburridos años de docencia, no se me ocurre otra cosa que explicar ante típicas preguntas como la suya. Los padres están cansados de oírme repetir la misma historia: es su chaval el que no estudia, el que no hace los deberes, y en consecuencia, yo me he cansado de contársela. Sobre todo ahora, al final del último trimestre, recibo cada día a muchos otros como usted: padres preocupados que quieren salvar, con una charla educada y amistosa, lo que su hijo se ha dedicado a pasar por alto durante nueve meses. Señor Ibáñez, empiezo a estar muy aburrido. Me aburro de escuchar las mismas historias macabeas hora sí y hora también en un solo día.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pedro no contestó, y don Ernesto, apoyándose en el escritorio, echó la silla hacia atrás con un gesto algo violento y se sentó; su expresión era de tal enojo que podría haber amedrentado a más de uno, por supuesto, menos valiente que Pedro Ibáñez. A él no lo intimidaba un viejo cascarrabias con la excusa de estar muy amargado con su vida. Claro que no. Se iba a mantener firme, no iba a aceptar un no por respuesta y, desde luego, no se iba a asustar lo más mín…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-A ver, ¿me hace el favor de repetirme por qué está aquí, señor Ibáñez?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Sí, sí, sí, por supuesto –respondió Pedro con un esbozo de sonrisa forzada-, eso espero, al menos. Se trata del examen de recuperación de Isabela, me preguntaba si podría…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿No… qué?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No existe ningún examen de recuperación, a no ser, por supuesto, que estemos hablando de septiembre. La nota que está puesta es la única que voy a contemplar, y se acabó. Aburrido me tienen, de verdad, aburrido… Veamos –sacó una carpeta del cajón del escritorio y se subió un poco las gafas de medialuna, que se le habían resbalado hasta la punta de la nariz. Pedro vio un pequeño bostezo asomar a su rostro-, Isabela Ibáñez, ¿verdad? Dos evaluaciones con suficientes, un trabajo sin entregar, el último examen suspenso… ¡Jé! Ya me acuerdo, ésta es la que dedicó la mitad del examen a desarrollar aquel disparate sobre no sé qué de los isótopos inestables de uranio. Señor Ibáñez, no se hace ni la más ligera idea de lo aburrido que estoy de su hija. ¿Ha hablado de ella con su tutor?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No –suspiró Pedro, abatido-, no, don Ernesto, esperaba que el problema se pudiera arreglar de forma más sencilla. Mi hija…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Su hija, señor Ibáñez, es la que tiene el problema, ¿se entera? ¿Sabe usted a qué se dedica en todas mis clases? ¿Se lo ha preguntado antes de optar por el camino cómodo de venir a verme a mí? Pues en cualquier caso, si algún día lo averigua, no deje de hacérmelo saber. Porque personalmente, no tengo ni la más remota idea de lo que Isabela Ibáñez Di Àngelo lleva haciendo en clase desde el primer día de curso. Escuchar mis explicaciones, ya le digo yo que no. Si su comportamiento sólo es así en mis clases, vaya y pase, pero si esto le pasa con todos los profesores, yo que usted me preocuparía. Esto es un instituto, señor Ibáñez: no el mejor, ni el más bonito, ni el más antiguo, pero es un instituto para estudiantes más o menos normales. No para marcianos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Ma… marcianos? –Pedro guiñó los ojos, perplejo-. No… n-no entiendo de qué me habla, don Ernesto. Isabela es…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Ya se lo he dicho: hable con su tutor. A mí no tiene que contarme más historias sobre su hija: lo único que me atañe a mí es su educación, y más concretamente, en lo que se refiere a la asignatura de Tecnología. Y en cuanto a eso, ya he tomado la decisión y no voy a cambiarla, así que…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No lo entiende –replicó Pedro, casi desesperado; no estaba acostumbrado a perder el control de una situación así-, don Ernesto, Isabela no puede suspender Tecnología. ¡Pero si es… un genio! Estas Navidades nos arregló ella misma la lavadora, se pasa más tiempo en el garaje que en cualquier otro sitio, siempre está comprando tornillos y motores pequeños para hacer juguetitos mecánicos… ¡Vamos! ¿Qué puede haber hecho tan mal en ese examen? Don Ernesto, mi hija puede suspender Lengua, Matemáticas o Historia y no me sorprenderé, pero que no consiga ni un cinco raspado en&lt;a href="http://www.clipartguide.com/_named_clipart_images/0511-0905-2605-2038_Teacher_Yelling_at_a_Student_clipart_image.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 210px; FLOAT: left; HEIGHT: 244px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.clipartguide.com/_named_clipart_images/0511-0905-2605-2038_Teacher_Yelling_at_a_Student_clipart_image.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Tecnología no me entra en la cabeza. Le estoy pidiendo que entienda…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¡Ya, ya! ¡Y venga con las tomaduras de pelo y con intentar convencer al profesor de que es tonto! –exclamó don Ernesto, alzando la voz de una forma que Pedro se echó un poco hacia atrás por el sobresalto-. ¿Usted se cree que soy ciego, señor Ibáñez? ¿Se cree que los dos ojos que Dios me ha dado los uso para jugar a las canicas? A mí no necesita explicarme las maravillosas habilidades de su hija, porque todo ese cuento yo ya me lo sé.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Pero…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Me quiere escuchar dos segundos sin interrumpirme? ¡Gracias! –dijo el profesor, y ante tan educada solicitud Pedro no pudo menos que cerrar la boca. Don Ernesto volvió a ponerse de pie resoplando y durante unos instantes permaneció en silencio, limitándose a pasearse de un lado a otro del despacho como había hecho antes. Sólo que esta vez, los pasos parecían resonar con más fuerza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Repito, señor Ibáñez, que no soy ciego –dijo por fin, sin dejar de caminar ni de mirar al suelo-. No necesito que usted me explique que Isabela no es ninguna tonta, porque de eso ya me doy cuenta. ¿Que es un genio de la tecnología? ¡Pues claro que lo es! ¡Já! Esos cochecitos eléctricos que se dedica a fabricar en clase mientras yo intento atraer la atención de sus compañeros con aburridas lecciones sobre la utilidad del software en un ordenador… hablan por sí solos –esta vez sí miró directamente a Pedro, que no sabía adónde mirar ni qué hacer con las manos y trataba de esbozar una torpe sonrisa de disculpa-. ¿Entiende por dónde voy? El problema con su hija es que yo le pongo en un examen una pregunta sobre periféricos de entrada… y ella me cuenta su vida, con gran precisión y detalle, eso sí, en una larga descripción de sus últimas averiguaciones sobre cómo hacer un motor para aviones de papel que funcione con energía eólica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No puedo creer que…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¡Ya! ¡Pues tome y compruébelo usted mismo! –gruñó don Ernesto, sacando violentamente una hoja del cajón de su escritorio y poniéndosela debajo de las narices. Pedro, angustiado, le echó un vistazo a lo que parecía ser un examen corregido. En efecto, era la letra de Isabela. Leyó la pregunta, algunas líneas de la respuesta… y, suspirando, se llevó una mano a la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-P-pero…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Esto es tercero de secundaria, señor Ibáñez. Así que, si quiere saber por qué me niego a concederle un aprobado a su hija, le diré que yo no me he pasado la vida estudiando para decidir si un alumno de quince años es un genio o no. Yo estoy aquí para evaluar su actitud en clase, su capacidad de concentración, de asimilación de contenidos, y que tenga dos dedos de frente para saber que en un examen se contesta a la pregunta que está escrita y punto en boca. Para cualquier otra cosa, dígale usted a Isabela que ya tendrá ocasión de desvariar cuando escriba una tesis en la universidad. A ver si consigue metérselo en la cabeza durante este verano, y en septiembre le daré la oportunidad de demostrármelo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Esto es asunto de Isabela: yo no tengo que demostrarle nada –replicó Pedro, que había intentado recuperar algo de valor durante aquellos segundos que había permanecido callado-. El caso es, don Ernesto, que en agosto se casa mi hija mayor, en Italia, y queríamos ir a pasar las vacaciones con ella… y si Isabela tiene que estudiar… bueno…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Para un genio de la tecnología, eso no debería ser un gran problema –respondió el profesor, tajante-. ¿No presume tanto el sexo femenino de su capacidad de hacer dos cosas a la vez? En cualquier caso, como acaba de remarcar usted muy acertadamente, eso no es asunto suyo, ni muchísimo menos mío, sino únicamente de Isabela. Eso ya lo tenemos claro, así que le ruego, señor Ibáñez, que no me aburra más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Sólo una cosa…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Sin embargo, ya que está aquí, déjeme preguntarle por otro tema –continuó diciendo el profesor, al tiempo que se frotaba los ojos con una mano-. ¿No quiere contarme nada sobre Marco?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“Mec, respuesta equivocada” dijeron los ojillos brillantes de don Ernesto. Pedro se encogió un poco más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Oiga, mi buen señor, no diga payasadas porque los payasos ya me aburrían en el circo desde pequeño. Yo soy el tutor de Marco, no de Isabela, y ahora dígame que ha venido aquí sólo para negociar el aprobado misericordioso de su hija, ¡y que no piensa que haya nada que decir sobre el otro, del que yo sí soy responsable! Repito: ¿quiere contarme algo, sí o no?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pedro suspiró y meneó la cabeza. Empezaba asentirse muy cansado, demasiado cansado, de hecho, como para que le incomodase la mirada interrogante del profesor, cuyo entrecejo se había alzado hasta límites insospechados. Durante unos segundos inusualmente largos sostuvieron una lucha de miradas en la que don Ernesto claramente intentaba hacerle hablar de algo que ya debería saber. Pero Pedro permaneció impasible.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Está preocupado por su hijo, señor Ibáñez? –preguntó el profesor, impaciente. Pedro calló durante un instante y al final, resignado, se encogió de hombros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Qué quiere que le diga? Por lo menos él ha aprobado todas las asignaturas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Ah, sí? Le han aprobado todas las asignaturas, diría yo. Corríjame si me equivoco, pero ¿acaso la máxima puntuación que ha sacado no ha sido un seis?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No se equivoca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Cree que a Marco no le da la sesera para sacar notas más altas, señor Ibáñez? –Pedro negó en silencio-. ¡Bueno!, por fin algo en lo que estamos de acuerdo. Por supuesto que le da. Su comportamiento en clase es más que aceptable, y sus notas en los exámenes son de notable en casi todas las asignaturas, según me han dicho sus profesores. Entonces, ¿qué pasa?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Otro intento, y esta vez aún más insistente, del profesor por conseguir que fuera Pedro quien pusiese las cartas sobre la mesa. El hombre resopló, se pasó la mano por la cabeza y, finalmente, contestó de mala gana:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Que… no hace los deberes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Don Ernesto alzó la ceja sorprendido. Pedro tomó nota de ello.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Ajá. Sí, eso es. Me alegro, señor Ibáñez, de que por fin hablemos el mismo idioma –murmuró-. Y ya que parece tan bien informado de lo que hace o deja de hacer su hijo, ¿es capaz también de explicarme el porqué?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No sé…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-El no saber es una cosa muy fea, señor mío.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pedro estaba agotado de discutir. No estaba acostumbrado a tratar con gente tan desagradable y sincera, y había agotado todas sus fuerzas aquellos últimos diez minutos intentando sin éxito comprender por qué Isabela había suspendido. Dar rodeos para eludir las explicaciones sobre las rarezas de su hijo pequeño iba más allá de los esfuerzos que estaba dispuesto a realizar en ese instante. Soltó un largo suspiro, se encogió de hombros y, resignado, soltó la frase sin pensárselo mucho tiempo más:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Marco nunca en su vida ha hecho los deberes, don Ernesto, porque le da miedo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Le da miedo &lt;em&gt;el qué&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Eso. Los deberes. Pasó absolutamente toda la primaria sin hacer en casa nada de lo que le mandaban en clase. Le da miedo hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta vez era don Ernesto quien parecía confuso. La furia mañanera se había desvanecido de su rostro dejando lugar a una expresión de perplejidad que a Pedro le habría parecido divertidísima si no estuviera deseando que la tierra se lo tragase y que algún túnel subterráneo lo transportase de golpe a su casa, a su sillón al lado de la ventana, donde podía echarse una merecida siesta…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Muy bien… -murmuró el profesor-, debo reconocer que esa es la excusa más original que he escuchado en mi vida. Déjeme apuntarla, me servirá de ejemplo para explicarle al director del instituto por qué tengo tantas ganas de jubilarme –arrancó una hoja de una libreta y garabateó algo con rapidez-. Ahora bien, señor Ibáñez, ¿sabría usted explicarme por qué demonios a su hijo le da… &lt;em&gt;miedo&lt;/em&gt; hacer los deberes?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pedro había oído tantas veces las explicaciones sin sentido de Marco que ya estaban almacenadas en su memoria con un tono mecánico y aburrido, por lo que su voz no tenía ni pizca de la desesperación de años pasados cuanto respondió:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Según él, hacer trabajos del colegio en casa es algo antinatural. En el colegio se trabaja, en casa se descansa. Alterar ese equilibrio es jugar con todas las reglas del espacio-tiempo, y si la humanidad continúa haciéndolo algún día se destrozarán las proporciones del universo y sobrevendrá una catástrofe en la que cada planeta será absorbido por un agujero negro. Además, cada ser humano que rompe ese balance perfecto entre las tareas escolares y las del hogar corre el riesgo de provocar un cortocircuito en su sistema nervioso y aumentar las probabilidades de enfermar en los primeros años posteriores a la adolescencia. Eso… eso dice él, al menos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Para cuando Pedro terminó de recitar aquella conocida retahíla de las ilustraciones de Marco, los ojos de don Ernesto ya no eran ojos, eran asteroides que se salían de su órbita sin intención de volver nunca más, y su expresión daba a entender que había perdido momentáneamente la capacidad del sarcasmo. Cualquiera que nunca hubiera pasado más de treinta segundos con él habría sentido incluso lástima al ver aquel rostro tan desorientado, pero Pedro no pudo evitar una sensación de triunfo (algo que nunca pensó que podría proporcionarle el explicar a alguien las extrañas teorías de su hijo). Después de los gritos y burlas del viejo profesor, Pedro pensó que se merecía disfrutar de aquel momento, así se permitió el lujo de ser un poco condescendiente e incluso de esbozar una sonrisita.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No se preocupe, las primeras veces yo también tuve problemas para asimilarlo. Pero uno se acostumbra.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Se acostumbra? –la voz de don Ernesto ya no era tan firme, pero sí igual de ruidosa-. ¿Que uno se acostumbra a &lt;em&gt;eso&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Sí, así es. Es más, Marco también piensa que el hombre es un animal de costumbres y que eso determina mucho nuestra forma de ser. De todas formas, don Ernesto, no puede negar que el pensamiento de mi hijo tiene cierta lógica. Él dice que sus constantes vitales han sido regulares y correctas desde siempre sin necesidad de hacer los deberes, así que no ve por qué debería arriesgarse.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Lógico. Sí. Claro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No está mal para un chico de doce años, ¿no cree?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Estoy empezando a pensar que usted, señor Ibáñez, no dirige precisamente una casa, sino más bien un manicomio infantil –contestó furioso don Ernesto; pasada la primera impresión ante la explicación de Pedro, volvía a recuperar el enfado y la firmeza-. No sé si se está burlando de mí o si son sus hijos quienes lo hacen, y sólo me queda rezarle a San Pancracio para que no me toque la fortuna de enseñarle a cualquiera de los dos el próximo curso, porque creo que con este último año ya he tenido suficientes Ibáñez para lo que me queda de vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pedro suspiró y se levantó de la silla. No le quedaba más remedio que rendirse. Era evidente que don Ernesto no era una persona con la que se pudiese razonar. Se despidió de él con amabilidad y se dirigió a la puerta del despacho. Antes de poner la mano en el picaporte, la voz burlona del anciano le detuvo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Le deseo suerte, señor Ibáñez. La va a necesitar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Bueno, yo… vale, gracias por su tiempo y…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Me ha dicho que tiene una hija mayor que se casa este verano, ¿no es así? Tengo curiosidad. ¿Quién es el afortunado? ¿Un diseñador de interiores de hormigueros? ¿O tal vez un percusionista sordo?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Ya que lo menciona, la verdad es que es un profesor –respondió Pedro, y sonrió una vez más ante la mueca con la que Don Ernesto reaccionó al oírlo-. Que tenga usted un buen día.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Se marchó y cerró la puerta del despacho. Una vez afuera miró hacia el techo del pasillo y soltó un suspiro de alivio que casi hizo eco en las paredes. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-8219987332037005711?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/8219987332037005711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/08/pincelada-de-tinta-esa-tipica-historia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/8219987332037005711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/8219987332037005711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/08/pincelada-de-tinta-esa-tipica-historia.html' title='Pincelada de tinta - Esa típica historia que te ronda por la cabeza pero no tiene título (Capítulo 1)'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-7901159930669069966</id><published>2011-07-09T14:39:00.000+03:00</published><updated>2011-07-13T16:40:16.955+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de ideas - Las cadenas del ruiseñor</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Érase una vez un hombre al que le gustaba mucho viajar, y muchas veces, cuando estaba en un país que no conocía, se dedicaba a dar largos paseos a pie, observando cada detalle que lo rodeaba. Un día caminaba por un enorme campo y al caer la tarde estaba agotado y sin nada que beber. Afortunadamente llegó a una granja pequeña donde pudo pedir al dueño que le diese un poco de agua. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mientras el granjero llenaba un par de botellas, el viajero reparó en algo muy curioso. En el patio, cerca del gallinero, había un poste de un metro y medio de alto e&lt;a href="http://www.birdforum.net/opus/images/thumb/9/92/Thrush_Nightingale.jpg/550px-Thrush_Nightingale.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 262px; FLOAT: right; HEIGHT: 233px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.birdforum.net/opus/images/thumb/9/92/Thrush_Nightingale.jpg/550px-Thrush_Nightingale.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;n el cual se encontraba posado un ruiseñor. Al fijarse mejor comprobó que no estaba posado, sino atado al mismo con una fina cadena. Al lado del poste había dos niños que le tiraban piedras al pájaro y se reían con crueldad. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Cómo es que está ese ruiseñor ahí encadenado? –le preguntó al granjero. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Mis hijos lo atraparon hace ya tiempo, cuando era una cría que no volaba demasiado bien. Cuando empezó a volar, les fabriqué ese poste con la cadena para que no se les escapase. Es su mascota, si quiere llamarlo así.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-No creo que lo hiciera. Tengo varias mascotas en el país donde vivo, y ninguna recibe semejante trato. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Bien, pues entonces llámelo su juguete. El caso es que mantiene a los críos distraídos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Al viajero le partía el alma pensar en aquel ruiseñor encadenado al que sus dueños maltrataban y cuyo hermoso canto se mezclaba con el cocorocó de las gallinas. Así que le pidió al granjero que se lo vendiera. Éste no se hizo de rogar mucho, ya que no era precisamente devoto del canto de las aves y estaba ya harto de oír piar al ruiseñor todas las noches. Le pidió al viajero mucho más dinero de lo que podía valer, y éste lo sabía, pero no regateó y pagó el precio convenid&lt;/em&gt;&lt;em&gt;o. El granjero soltó la cadena del pájaro y el viajero se lo puso en el hombro. Tras despedirse continuó su camino.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pero después de caminar unos pocos metros, el ruiseñor salió volando. El viajero no lo persiguió, aunque se sintió un poco apenado. Sin embargo al día siguiente, cuando desandaba el camino a través del campo para volver a su hogar, pasó de nuevo junto a la granja. Sorprendido, vio que el ruiseñor estaba allí, en el mismo poste donde lo había visto por primera vez, acariciando con su pico la cadena que lo había mantenido prisionero.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Este cuento que he escrito es muy sencillo y muy breve, y sólo he querido usarlo para ilustrar un pensamiento que me rondaba la cabeza. Hace unos días, tras sentir más preocupación y miedo de lo que debía por un asunto, reflexioné y comprendí que me sentía igual que el ruiseñor de esta historia. ¿Qué motivos podía tener para regresar a sus cadenas? No se debía a la comodidad, ya que en aquel lugar donde había crecido no era feliz. No sentía apego a sus dueños, ya que estos lo maltrataban. No había en aquel poste nada que el ruiseñor echara de menos o quisiera recuperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdadera razón por la que el ruiseñor volvía a sus cadenas era porque no confiaba en el viajero que le había dado la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y muchas veces actuamos así. Hemos sido liberados de nuestros miedos, de nuestras cargas y de nuestras preocupaciones. Somos libres para no tener ansiedad por aquello que no podemos controlar. Pero así y todo, nos dejamos llevar por el miedo. La libertad que tenemos nos permite enfrentarnos a un gigante y verlo como si fuera un mosquito. Pero elegimos seguir viéndolo como un gigante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabemos vivir en libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá a muchos os suene el nombre de Keiko, la orca que se hizo popular en los años noventa por su papel protagonista en la película &lt;em&gt;Liberad a Willy&lt;/em&gt;. Una ballena que fue capturada con dos años de edad en Islandia y puesta en libertad unos veinte años más tarde. En realidad hubo varios i&lt;a href="http://www.casa115.com/blog/Keiko.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 169px; FLOAT: left; HEIGHT: 155px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.casa115.com/blog/Keiko.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;ntentos de devolverla a su hábitat natural, el último en julio de 2002, pero el animal ya no sabía comunicarse con las demás orcas ni estaba preparado para la vida salvaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que Keiko, no sabemos vivir libres porque no estamos acostumbrados a ello. Pero la diferencia es que a nosotros no se nos pide que enfrentemos la libertad solos. No tenemos que volver a recoger los fardos que alguien ya ha llevado por nosotros. No tenemos que seguir preocupándonos ni temiendo, porque hay un guardián que está en control de todo. No tenemos que seguir mirando a los mosquitos con lupa para que parezcan gigantes. No tenemos que volver a nuestras cadenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez la próxima vez que nos sintamos tentados a hacerlos nos acordemos del ruiseñor. De su prisión, de su canto silencioso, de sus cadenas… de su libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y del viajero que pagó el precio por ella.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-7901159930669069966?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/7901159930669069966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/07/pincelada-de-ideas-las-cadenas-del.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/7901159930669069966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/7901159930669069966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/07/pincelada-de-ideas-las-cadenas-del.html' title='Pincelada de ideas - Las cadenas del ruiseñor'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-2688477768911843621</id><published>2011-05-29T15:47:00.000+03:00</published><updated>2011-05-29T15:55:05.150+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte - Harry Potter</title><content type='html'>Cuando tenía once años me regalaron un libro llamado &lt;em&gt;Harry Potter y la piedra filosofal&lt;/em&gt;, que empezaba con el cumpleaños de un niño con la misma edad que yo. Así comenzó todo, así me embarqué en una lectura que duró seis años y que terminó cuando, teniendo tanto yo como Harry diecisiete, leí &lt;em&gt;Harry Potter y las reliquias de la muerte&lt;/em&gt;. Quien no haya seguido las aventuras de un personaje durante toda su adolescencia quizá no comprenda que la saga del joven mago sea una de mis obras literarias favoritas, ni que J.K. Rowling sea una de las autoras que más han influido en mi forma de escribir. Y es que es muy difícil explicar el significado de la palabra “fan”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de &lt;strong&gt;Harry Potter&lt;/strong&gt; es la de un niño que un día descubre, no sólo que es un mago y puede estudiar en una escuela de magia llamada Hogwarts, sino también que es un mago muy especial: cuando era sólo un bebé se convirtió en el héroe que había derrotado al Señor Tenebroso. A partir de esta premisa, J.K. Rowling desarrolla la historia de su protagonista a lo largo de siete novelas, cada una sobre un año de éste en el Colegio Hogwarts. A medida que avanza, la trama se va volviendo más oscura, y Harry se enfrenta a múltiples peligros que lo guían poco a poco hasta la batalla final contra su enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay dos aspectos en los que Rowling demuestra su valía como escritora. Una de ellos es sin duda la evolución a lo largo de las siete entregas de todos los personajes, pero especialmente de Harry. La autora es muy consciente de que éste empieza siendo un niño per&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ZR8mSYwsEP4/TSC_evNF71I/AAAAAAAACR0/esJeWQZmhP4/s1600/saga-harry-potter.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 414px; FLOAT: right; HEIGHT: 235px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ZR8mSYwsEP4/TSC_evNF71I/AAAAAAAACR0/esJeWQZmhP4/s1600/saga-harry-potter.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;o tiene que crecer, y además de forma gradual. No hay saltos en el tiempo que hagan más fácil el cambio del personaje, sino que durante esos siete años siempre acompañamos a Harry. Vemos toda su adolescencia. Rowling logra con creces que nos creamos la evolución de un personaje, no sólo en su crecimiento natural, relaciones con otros, etc., sino también en su conflicto como héroe de la historia. Y es que cambiar la personalidad de un protagonista de quince años a treinta es más sencillo que mostrar su crecimiento entre los quince y los dieciséis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo aspecto en que destaca la labor de la autora es la desbordante imaginación que demuestra en la creación de un universo totalmente mágico: un mundo que se presenta como paralelo al nuestro (ya que la mayoría de los no magos desconocen su existencia) pero que sin embargo convive con nosotros. En las novelas de &lt;strong&gt;Harry Potter &lt;/strong&gt;se da una vuelta de tuerca a la fantasía tradicional, introduciendo elementos de las leyendas mágicas en la cultura británica de los años noventa. Al leer esta saga entramos en una realidad donde vemos deportes con escobas voladoras, bancos protegidos por duendes, capas de invisibilidad, cuadros y fotografías que se mueven y hablan, fantasmas plateados que lloran su muerte en los servicios de las chicas, lechuzas que llevan el correo… Y esto sólo son algunos ejemplos. Por otro lado, en esta historia todo se mueve por la magia más ancestral y poderosa: el amor, que guía las acciones de los personajes y trasciende más allá de todas las heridas y miedos. El amor es el tema central de la saga de &lt;strong&gt;Harry Potter&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, como ye he dicho, hay un elemento innegable de nostalgia que influye en mi apego a estos libros. Nostalgia de la experiencia que suponía seguir las aventuras de Harry, de esos momentos que he compartido con muchos otros fans de la saga. Esos años de lecturas, de relecturas, de mordernos las uñas con cada misterio, de teorías sobre lo que ocurriría al final, de reírnos con las travesuras de los hermanos Weasley, de preguntarnos con quién acabaría Hermione, de sufrir con los conflictos de Harry, de llorar por cada muerte, de esperar ansiosamente cada nuevo libro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J.K. Rowling me ha regalado una historia que no se me olvidará mientras siga escribiendo. Un recuerdo de personajes, de narración, incluso de rasgos de estilo; en definitiva, una huella literaria. Y eso es uno de los legados más bonitos que un escritor le puede dejar a un aprendiz… o a un fan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-2688477768911843621?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/2688477768911843621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/05/pincelada-de-arte-harry-potter.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/2688477768911843621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/2688477768911843621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/05/pincelada-de-arte-harry-potter.html' title='Pincelada de arte - Harry Potter'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ZR8mSYwsEP4/TSC_evNF71I/AAAAAAAACR0/esJeWQZmhP4/s72-c/saga-harry-potter.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-1857630993923838537</id><published>2011-05-20T15:33:00.000+03:00</published><updated>2011-05-26T19:02:24.936+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte - Basil, el ratón superdetective</title><content type='html'>Es de noche, hace frío y hay niebla en la ciudad de Londres. En una discreta madriguera, Flaversham, un ratón de profesión juguetero, le regala a su hija Olivia por su cumpleaños una encantadora bailarina a cuerda. Pero la feliz escena se ve interrumpida cuando alguien intenta forzar la puerta. El juguetero hace esconderse a la pequeña en un armario y trata de hacer frente al visitante, pero cuando Olivia sale de su escondite tras la breve lucha descubre que su padre ha desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esta escena comienza la película &lt;strong&gt;Basil, el ratón superdetective&lt;/strong&gt;, o &lt;em&gt;The Great Mouse Detective&lt;/em&gt; en su versión original (pero en España somos así de geniales y ponemos en letras bien grandes el nombre del protagonista, tú di que sí, seguro que si Titanic hubiese sido una película de animación se habría llamado &lt;em&gt;Jack y Rose en el supernaufragio&lt;/em&gt;). A raíz de este suceso se desarrolla una trama de investigación en la que Basil, el detective a quien Olivia &lt;a href="http://www.valdosta.edu/~tvthedford/mouse3.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 319px; FLOAT: left; HEIGHT: 197px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.valdosta.edu/~tvthedford/mouse3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;acude para que le ayude a encontrar a su padre, analiza las circunstancias que rodean el secuestro y sigue una pista que lo llevará hasta su archienemigo, el profesor Ratigan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia adapta la novela &lt;em&gt;Basil of Baker Street&lt;/em&gt; (Eve Titus y Paul Galdone), pero al mismo tiempo constituye todo un homenaje animado al universo y personajes de Conan Doyle, siendo Basil y su compañero Dawson una divertida versión de Sherlock Holmes y el doctor Watson. Si hay algo que destaca en este largometraje de 1986, dirigido por John Musker y Ron Clements (que más tarde volverían a dirigir juntos en películas de los noventa como &lt;em&gt;La Sirenita&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;Aladdin&lt;/em&gt;), es la solidez y frescura de su guión, con un argumento perfectamente hilvanado y un desarrollo atípico en comparación con muchas otras películas animadas. Desde el siniestro inicio, pasando por la curiosa presentación del protagonista casi diez minutos más tarde, las insinuaciones sutiles del plan de Ratigan, hasta el sobresaliente final, el guión apenas decae durante los setenta y tres minutos de su metraje. La historia bebe del surrealismo animado de los clásicos cartoons, y al mismo tiempo la ambientación y la caracterización de los personajes es sorprendentemente realista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resalta en especial el antagonismo entre dos excelentes personajes: el protagonista y el villano. Basil es un héroe inusual: no se trata de un príncipe, ni de un justiciero, ni de un soñador que busca su destino, sino de un detective hiperactivo que pasa en un instante del entusiasmo a la depresión; por otro lado, Ratigan se muestra como un maniático genio del mal que no descuida ni por un momento su elegante ironía, doblado en su versión original por una leyenda del cine de terror, el actor Vincent Price.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al apartado artístico, nos encontramos ante una película sencilla, sin grandes alardes visuales, pero con una estética cuidada y agradable que recrea con acierto una ambientación nocturna de las calles de Londres. Un elemento esencial de este largometraje es su maravillosa banda sonora, compuesta por el gran Henry Mancini.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, &lt;strong&gt;Basil, el ratón superdetective&lt;/strong&gt; es una notable película de animación, injustamente olvidada tanto por el público como por el propio estudio que la creó, pero llena de buenos puntos, creatividad, personajes carismáticos y mucho encanto ochentero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-1857630993923838537?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/1857630993923838537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/05/pincelada-de-arte-basil-el-raton.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/1857630993923838537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/1857630993923838537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/05/pincelada-de-arte-basil-el-raton.html' title='Pincelada de arte - Basil, el ratón superdetective'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-6659746581052868814</id><published>2011-05-20T01:44:00.001+03:00</published><updated>2011-05-20T01:47:19.143+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de páginas - Yahoraquehagoconestapincelada</title><content type='html'>La verdad es que no había planificado muy bien esta sección llamada “Pincelada de páginas”. Si recordáis mi presentación de la misma hace unos dos años, o si habéis estado leyéndola desde entonces, sabréis que las entradas de este apartado estaban destinadas a dar información acerca de la novela que estaba escribiendo, la que hace un año anuncié que había terminado. No os preocupéis mucho por ella: este año he estado releyéndola, corrigiendo errores y pidiéndole opinión a varias personas que me han ayudado a verla con perspectiva, y mi próximo plan tal vez sea participar con ella en un concurso de novela juvenil, a ver si consigo que la publiquen (¡por intentar que no quede&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_Zu_nU3A_B1c/Sv6GWivDFCI/AAAAAAAACkA/FBSDD1mXH98/S1600-R/Y_YO_Q~1+copia.gif"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 447px; FLOAT: left; HEIGHT: 146px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_Zu_nU3A_B1c/Sv6GWivDFCI/AAAAAAAACkA/FBSDD1mXH98/S1600-R/Y_YO_Q~1+copia.gif" /&gt;&lt;/a&gt;!).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es cierto, en cualquier caso, lo que he dicho más arriba. No había planeado bien el rumbo que debía tomar esta sección del blog una vez terminada la novela que me ocupaba en sus inicios. Así que en este momento me enfrento a la pregunta de cómo replantear las entradas que voy a ir publicando como Pinceladas de páginas, y que serán necesariamente distintas, ya que por el momento no tengo ningún proyecto a largo plazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, me gustaría aprovechar esta entrada para hacer un poco de autocrítica. He estado leyendo (releyendo más bien, aunque a veces cuando llevas un tiempo sin leer algo casi te parece que es la primera vez que lo haces, incluso cuando tú mismo eres su autor) entradas antiguas de esta sección y me he dado cuenta de que la mayoría de estas Pinceladas de páginas, cuyo propósito inicial, como ya he dicho, era el de informar del desarrollo de la novela e ir dándola a conocer, consisten en realidad en quejas. Unas son mejores y otras peores, en algunas me lo he tomado con más humor y en otras con menos, pero el caso es que hubo algún momento en que la idea principal de estos escritos se perdió y empezó a desvariar por el laberinto de la página en blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensándolo bien tampoco me arrepiento del todo, porque esas entradas describen una parte de mi experiencia como aprendiz de escritora que se ve más o menos reflejada en la temática de la historia. Pero creo que he desaprovechado una sección a la que tal vez podría haberle sacado más partido. Y si sigo escribiendo en ella voy a tener que replantearme su propósito y hacer algo más que lamentarme de esa supuesta sequía creativa (de la cual he hablado más extensamente en la pincelada anterior).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veremos si consigo cambiar un poco eso. Poquito a poco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-6659746581052868814?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/6659746581052868814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/05/pincelada-de-paginas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6659746581052868814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6659746581052868814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/05/pincelada-de-paginas.html' title='Pincelada de páginas - Yahoraquehagoconestapincelada'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Zu_nU3A_B1c/Sv6GWivDFCI/AAAAAAAACkA/FBSDD1mXH98/s72-Rc/Y_YO_Q~1+copia.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-5791457398750221194</id><published>2011-03-18T18:55:00.000+02:00</published><updated>2011-03-18T19:16:07.669+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de tinta - Oxidada</title><content type='html'>Si habéis seguido este blog desde sus inicios (y como probablemente no sea así, tenéis la opción de echar un vistazo a mis primeras entradas) os daréis cuenta de que hace un tiempo pensaba que mi actividad literaria dependía de unas musas maravillosas que de tanto en tanto venían, tocaban mi cabeza con su varita mágica y se iban. Eso significa que mi mentalidad era ésta: cuando las musas me dan inspiración, escribo; cuando no es así, la página se queda en blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ha llevado tiempo, escribir un libro y recibir algunos consejos útiles el mentalizarme de que las cosas no son así: que si quieres escribir, tienes que lavarles los pies a las musas, romperte la cabeza, dar vueltas y ensuciarte las manos (en el mejor de los sentidos, es decir, con tinta). ¿Qué quiere decir esto? Que tienes que trabajar. El descubrimiento de esta realidad supone un cambio de chip: es cuando un simple hobby se convierte en algo más serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, sin duda, tiene un punto de negatividad según por dónde se mire. A nadie le gusta verse obligado a hacer algo que normalmente hace por pasión; es por eso que esta decisión tiene que salir de uno mismo y nadie más lo puede imponer. Pero tarde o temprano te das cuenta de que esa disciplina es el alimento de la inspiración, incluso del talento: escribe mal o bien, pero escribe sin parar. Porque si no hay disciplina, la inspiración desaparece, el talento se emborrona y hasta la pasión acaba oxidándose por la falta de uso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-2455dd9ec1394cd3" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v7.nonxt3.googlevideo.com/videoplayback?id%3D2455dd9ec1394cd3%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1332837766%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D6295AE5B4001D3CD1E0C9F459C5708C03E794453.2084AC9866AC6545CCD93F5DAF3391C637115A23%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D2455dd9ec1394cd3%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dj9RyidUZOggPY4QdLweCoKrDic8&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v7.nonxt3.googlevideo.com/videoplayback?id%3D2455dd9ec1394cd3%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1332837766%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D6295AE5B4001D3CD1E0C9F459C5708C03E794453.2084AC9866AC6545CCD93F5DAF3391C637115A23%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D2455dd9ec1394cd3%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dj9RyidUZOggPY4QdLweCoKrDic8&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que una servidora está pasando por una de estas fases de oxidación (que antes tenía la cara de llamar sequía creativa), y por eso creo que necesito echar mano del aceite que tanto tiempo llevo sin utilizar: la mano y el bolígrafo. La falta de práctica siempre se va a notar, pero espero volver a tomarme en serio esta pasión y, de esa forma, ir mejorando poco a poco. Sacarle brillo a este blog de vez en cuando y no darle un respiro a mi cuaderno. Y si se me vuelve a olvidar, ¡dadme un toque de atención!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me aplico esta reflexión con el tema de escribir por razones obvias, pero pienso que vale para todos los artistas, cada cual en su área. Guste o no, las musas no nos van a perseguir a nosotros. Somos nosotros quienes tenemos que fabricar el camino para ir detrás de ellas… y, al mismo tiempo, hacerles el menor caso posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Madrid, 7 de marzo de 2011 &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Vídeo: Oxidado - Phineas y Ferb, subido por esdras124)&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-5791457398750221194?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/5791457398750221194/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/03/pincelada-de-tinta-oxidada.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/5791457398750221194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/5791457398750221194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/03/pincelada-de-tinta-oxidada.html' title='Pincelada de tinta - Oxidada'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-3803503103304319071</id><published>2011-02-24T22:10:00.000+02:00</published><updated>2011-02-24T22:21:05.742+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de ideas - Carpe Diem</title><content type='html'>Diem significa que el planeta da un giro completo sobre sí mismo; que la luz del sol toca absolutamente todos los continentes y que cada país ve la luna durante algunas horas. Diem es luz sobre un fragmento de la Tierra antes de que éste vea la noche. Diem es, desde nuestro limitado punto de vista, un puente entre el amanecer y el atardecer, el hilo que conduce el sol entre el este y el oeste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diem es también una casilla en nuestros calendarios. Es una séptima parte de nuestras semanas, dos vueltas completas de las agujas en nuestros relojes. Es segundos, minutos, horas. Veinticuatro, para ser exactos. Diem es tiempo… y alguien dijo una vez, con no poca sabiduría, que el tiempo es oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diem significa oportunidad. Significa que desde el instante en que te despiertas puedes respirar, moverte, mirar a tu alrededor, hacerte más alto, más sabio (nunca te acostarás sin saber algo nuevo, dicen), sonreír tantas veces como te dé tiempo, llorar si lo necesitas, mojarte las manos, acariciar el aire, correr, visitar sitios en los que nunca has estado, hablar con una persona, pensar, comer, beber, escuchar sonidos, jugar, aprender, hacer tonterías… Diem se traduce como un trozo de vida. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_JSpA2jHmRqk/TAxyHqBq-SI/AAAAAAAAADg/Nz3pVXVH77E/s1600/Carpe_Diem_by_Rheydo.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 288px; FLOAT: right; HEIGHT: 162px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_JSpA2jHmRqk/TAxyHqBq-SI/AAAAAAAAADg/Nz3pVXVH77E/s1600/Carpe_Diem_by_Rheydo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que Diem es un regalo: un regalo de valor incalculable. La mayoría del tiempo no nos damos cuenta de lo importante que es, pero cada vez que apoyamos la cabeza en la almohada para dormir ponemos fin a algo único, algo que jamás volverá a repetirse. Más tiempo sí, nuevas oportunidades también, momentos semejantes probablemente… pero nunca el mismo. Diem es un regalo con fecha de caducidad. Y si lo pierdes, no puedes volver a recuperarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá pienses que no importa perder algunos. Que ya vendrán más y mejores, que la mayoría son todos iguales. ¿Pero cómo pueden ser todos iguales si ni siquiera tú eres exactamente el mismo cada mañana? ¿Quién sabe si las circunstancias que hoy te rodean volverán a ser las mismas? ¿Quién te asegura que puedes permitirte dejar para mañana lo que puedes hacer hoy?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en cualquier caso, ¿vale la pena? ¿Se puede desperdiciar algo con tantísimo potencial? Nadie tira el oro a la basura sólo porque sabe que siempre encontrará más debajo de su almohada. Y ningún hijo rompe descuidadamente un regalo de su padre porque se cree con derecho a exigir todos los que quiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso Carpe Diem significa darle a ese regalo la importancia que se merece, ser consciente de su valor, acariciarlo y aprovecharlo. Es tener el valor de esforzarse, de hacer que el planeta nunca gire en vano. Es recordar que no todo se puede dejar para mañana, porque hay oportunidades que desaparecen sin avisar. Es no dejar que el tiempo pase de largo, sino agarrarse a él y no dejarlo escapar. Es tener cuidado de nuestras responsabilidades. Es, en resumen, elegir cada mañana vivir la vida en lugar de verla pasar a todas horas y decir: “otra vez será…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero elegir Carpe Diem: quiero abrazar el presente que se me ha dado de forma incondicional y no derrocharlo ni romperlo, porque un regalo no se merece esa indiferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Madrid, a 23 de febrero de 2011 &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-3803503103304319071?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/3803503103304319071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/02/pincelada-de-ideas-carpe-diem.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3803503103304319071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3803503103304319071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/02/pincelada-de-ideas-carpe-diem.html' title='Pincelada de ideas - Carpe Diem'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_JSpA2jHmRqk/TAxyHqBq-SI/AAAAAAAAADg/Nz3pVXVH77E/s72-c/Carpe_Diem_by_Rheydo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-1672603203139104026</id><published>2010-12-23T18:46:00.000+02:00</published><updated>2010-12-23T19:30:32.522+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte: Análisis de los personajes caricaturescos a través de las obras literarias de Washington Irving y Charles Dickens</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;¡Feliz 23 de diciembre a todos! =D Bueno, esta pincelada de arte va a diferir un poco de lo que suelo comentar aquí. Hace poco tuve que preparar un examen eligiendo un tema que relacionara dos libros, uno de literatura inglesa y otro de la americana. Al final, después de mucho rayarme la cabeza pensando una idea xD, decidí escribir sobre el tema de los personajes caricaturescos en “La leyenda de Sleepy Hollow” (Washington Irving) y “Oliver Twist” (Charles Dickens). Y más o menos me gusta cómo me ha quedado el rollo ensayístico, así que quería publicarlo en el blog =P&lt;br /&gt;Aviso, eso sí, que en este texto doy algunos detalles de las historias antes mencionadas, así que si no los habéis leído y tenéis ganas de hacerlo sin spoilers, mejor no lo leáis.&lt;br /&gt;¡Un abrazo a todos y que comáis mucho pastel de higos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D. Algunas frases que he citado seguramente no sean literales de la versión en español, porque tuve que escribir esto primero en inglés y luego no me quedó otra que traducirlo por mi cuenta, espero que me lo perdonéis ;)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los aspectos más interesantes de la literatura es, sin duda alguna, su capacidad de transportarnos a diferentes épocas y lugares. La Historia nos da una visión teórica y objetiva de los eventos del pasado, pero la literatura es el instrumento que realmente nos da una visión práctica de esa realidad: el retrato de cómo la sociedad y el individuo reaccionan ante esos acontecimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, muy a menudo las obras literarias son también un lugar donde encontrar personajes tan extravagantes que difícilmente podrían encontrarse en el mundo que nos rodea. Y al mismo tiempo, son éstos en los que encontramos los elementos más críticos de la sociedad,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lógico pensar que este tipo de retratos no son accidentales. Los personajes nunca salen de la nada: siempre, aun tras la caricatura más absurda (o incluso más en estos casos), hay una realidad que inspira al autor. Pero en cualquier caso, la literatura nos ha dado muchos personajes que permanecen en nuestra memoria por sus rasgos inverosímiles o tremendamente exagerados, su inusual comportamiento, su lenguaje característico o su personalidad completamente atípica. Son, después de todo, personajes fantásticos (a veces en todos los sentidos de la palabra “fantástico”). Aparentemente son seres que no existen en la vida real y, sin embargo, podemos verlos en cualquier parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una caricatura es un retrato que distorsiona exageradamente los rasgos característicos de alguien. En literatura, a veces se describe a estos personajes de una forma muy detallada, mencionando cada pequeño detalle que representa algún aspecto de su particularidad. El autor americano Washington Irving nos da un buen ejemplo de esto. Sus obras &lt;em&gt;La leyenda de Sleepy Hollow&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Rip Van Winkle&lt;/em&gt; son hi&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_BE3r0Kiaaco/Sg619KZO_eI/AAAAAAAABZc/Ktwcx3W4OLU/s400/ichabod+crane.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 248px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_BE3r0Kiaaco/Sg619KZO_eI/AAAAAAAABZc/Ktwcx3W4OLU/s400/ichabod+crane.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;storias breves en las cuales la descripción del protagonista ocupa la mayor parte de la narración. Primero se nos informa del aspecto del personaje, de su estilo de vida, su forma de pensar, etc., y entonces se mete en problemas con algún ser fantástico y la historia se acaba. Como lectores, quizá nos preguntemos: ¿es realmente tan importante dar tal cantidad de información sobre un protagonista que parece estar demasiado desarrollado para una historia tan simple?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, sí que lo es. En algunos casos, cuanto leemos un cuento, lo importante no es lo que sucede a lo largo de la historia, sino a quién le afectan esos hechos. Por ejemplo, en las historias de Washington Irving previamente mencionadas, los acontecimientos (que el protagonista sea embrujado por gnomos mágicos o perseguido por un jinete sin cabeza) no producirían el mismo efecto si estuvieran protagonizados por individuos típicos, tal vez porque los individuos típicos en la literatura tienden a pensar más de lo que actúan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos personajes bizarros son representados de una forma que los hace diferentes y, de algún modo, inolvidables. Es el caso del protagonista de &lt;em&gt;La leyenda de Sleepy Hollow&lt;/em&gt;, cuyo nombre es, como no podía ser de otro modo, Ichabod Crane. Esto es algo que los autores siempre parecen tener en cuenta cuando crean estas caricaturas. No puedes describir un personaje que se parece a un espantapájaros y llamarlo José o algo parecido, a menos que lo hagas a propósito. El nombre del personaje no se elige por casualidad: ayuda al lector a entender mejor su carácter. Ichabod, el profesor de la escuela de Sleepy Hollow, es descrito como un hombre &lt;em&gt;alto, pero excesivamente lacio, de hombros estrechos, largos brazos y piernas, manos que pendían a una milla de sus mangas…&lt;/em&gt; El lector puede imaginar que el apellido del pedagogo no es Crane sólo por casualidad (&lt;em&gt;Crane&lt;/em&gt; en inglés quiere decir “grulla”). La imagen psicológica de Ichabod no es menos inusual. Washington Irving lo retrata como un profesor complaciente, un cantante ruidoso, un amante romántico… y como un acomodado ciudadano americano que ama la buena comida más que cualquier otra cosa y es un firme creyente en prácticamente todo lo que se pueda creer (el texto dice literalmente: &lt;em&gt;Era, de hecho, una extraña mezcla de pequeña sagacidad y simple credulidad&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué las caricaturas tienen un aspecto y personalidad tan singulares? Hay muchas razones para esto (una de ellas es, por supuesto, el hecho de que a menudo critican alguna figura real), pero gran parte de ello tiene que ver con el sentido del humor del escritor. Cuando éste caricaturiza un personaje tiene la oportunidad de mostrarlo en más de una dimensión: se burla de él, pero al mismo tiempo hace que el lector empatice con él (incluso si no siempre está de acuerdo con sus actos o con lo que dice).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como hemos dicho, los protagonistas de &lt;em&gt;La leyenda de Sleepy Hollow&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Rip Van Winkle&lt;/em&gt; son ejemplos de caricaturas creadas mediante una larga descripción de su aspecto, comportamiento, lenguaje y, en resumen, todas las extravagantes características que los hacen diferentes. Pero muchas veces el escritor ni siquiera necesita describir al personaje de forma detallada para mostrar su singularidad: a veces el personaje se las arregla para caricaturizarse a sí mismo a través de sus actos y sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el caso de la mayoría de caricaturas creadas por Charles Dickens. Los personajes en sus novelas suelen ser retratos deformes y exagerados de la sociedad victoriana, y un hecho curioso acerca de esto es que satiriza tanto a la gente de la clase más alta como a los de la más baja. Por ejemplo, en su obra &lt;em&gt;Oliver Twist&lt;/em&gt; encontramos caricaturas tan distintas como Fagin (el anciano que retiene a Oliver y trata de convertirlo en un ladrón), el señor Bumble (el bedel de la parroquia, que destaca por su hipocresía y cobardía) y el señor Grimwig (el amigo del señor Brownlow, que desconfía de Oliver al principio).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una caricatura a menudo está llena de contrastes, a veces con otros personajes y a veces consigo mismo. Fagin es un buen ejemplo de esto. Se le presenta como un anciano alegre que silba mientras prepara el desayuno y habla a todo el que le rodea usando expresiones afectivas (“sí, querido”, “no, querido”, “bien, querido”), pero sus actos lo muestran como una personificación de la maldad y la deshonestidad. Este contraste hace de él una amarga caricatura: tiene rasgos humorísticos, pero no es realmente ridiculizado, ya que representa un gran peligro y amenaza para otros personajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es el caso del señor Bumble: desde el principio de la historia se le describe como un hombre malo y desagradable que sólo quiere beneficiarse a sí mismo de todo cuanto hace pero resulta ser demasiado estúpido para lograr algún éxito: tras perder todo lo que obtiene con sus artimañas, termina lamentándose de lo desgraciado que es. El señor Grimwig (de nuevo el término Grim no está en el nombre sólo por casualidad [&lt;em&gt;Grim&lt;/em&gt; en inglés quiere decir “adusto, lúgubre”]) al principio es mostrado como un malhumorado caballero que es demasiado pesimista para creer en las buenas intenciones de los demás y se siente tan seguro de sus sombrías premoniciones que siempre asegura que &lt;em&gt;se comerá su cabeza si no está en lo cierto&lt;/em&gt;, pero al final cambia y se comporta como un abuelo afectuoso con todos sus amigos. Otro personaje interesante en la novela es Nancy, que también tiene algunos rasgos exagerados (sus maneras, su lenguaje, su apasionado comportamiento) pero al mismo tiempo muestra un importante conflicto interno que finalmente hace de ella una heroína trágica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos lectores pueden pensar que el humor no es la forma más apropiada de enfrentar los problemas sociales o de representar la Historia, pero las caricaturas, por muy exageradas y absurdas que puedan parecer, muy a menudo dicen más sobre la realidad de lo que el propio autor puede expresar con palabras. En realidad, cuanto más caricaturiza un escritor a un personaje, más está enfatizando que hay una realidad detrás de esa figura, aunque tal vez pensemos que nadie luce, habla o se comporta así. La verdad es que una caricatura no es sino un individuo que el escritor pone bajo una luz diferente: una luz que revela todos los detalles del personaje, que los aumenta… y que, por qué no, añade algunos adornos sólo para hacer al lector esbozar una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;IMAGEN: Fotograma del cortometraje de Disney "The Legend of Sleepy Hollow" (1949)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-1672603203139104026?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/1672603203139104026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/12/pincelada-de-arte-analisis-de-los.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/1672603203139104026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/1672603203139104026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/12/pincelada-de-arte-analisis-de-los.html' title='Pincelada de arte: Análisis de los personajes caricaturescos a través de las obras literarias de Washington Irving y Charles Dickens'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_BE3r0Kiaaco/Sg619KZO_eI/AAAAAAAABZc/Ktwcx3W4OLU/s72-c/ichabod+crane.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-231314490000080193</id><published>2010-12-18T15:54:00.000+02:00</published><updated>2011-01-29T13:37:56.149+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de Arte: Dr. Horrible's Sing Along Blog</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000099;"&gt;Ya sé que este apartado lo suelo dedicar a cine y no a productos de televisión, pero si sois de los que se ponen quisquillosos y lo queréis todo bien organizado y esquematizado con la nomenclatura adecuada para cada cosa, me temo que os habéis equivocado de blog, my friends xD.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que los telefilmes y las series online sean un terreno poco popular a la hora de hablar de arte. Confieso que yo misma no suelo prestarle mucha atención a este tipo de productos (también es cierto que son mucho menos publicitados y a veces no es tan fácil enterarse de su existencia), pero hace algún tiempo descubrí &lt;strong&gt;Dr. Horrible’s Sing Along Blog&lt;/strong&gt; y me llamó la atención… pensé que, aunque sólo fuera por tener un título tan original, había que darle una oportunidad. No me equivocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta pequeña obra dirigida por Josh Whedon es una especie de serie musical dividida en tres actos de unos quince minutos cada uno. Cuenta la historia del Doctor Horrible (Neil Patrick Harris, actor al que muchos conoceréis de la gran serie “Como conocí a vuestra madre”), un científico malvado con poca experiencia que tiene dos sueños en la vida: ingresar a la Malvada Liga del Mal para poder dominar el mundo, y conquistar a su amor platónico Penny (Felicia Day), una chica a la que ve todos los días en la lavandería y que trabaja en actividades voluntarias de ayuda a los más necesitados. Pero sus perversos planes se ven frustrados una y otra vez por su archienemigo, el Capitán Hammer (Nathan Fillion).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así resumida la historia puede parecer una mezcla bastante absurda, y esa es precisamente su mejor carta: efectivamente, es del todo absurda. Mezcla tópicos de las aventuras de superhéroes y supervillanos vistos desde un nuevo punto de vista (varias partes de la historia son contadas de primera mano por el Doctor Horrible en su videoblog personal) con una trama amorosa que acaba siendo el desencadenante de todas las acciones, tanto del protagonista como de su némesis particular. A partir de este batiburrillo de personajes tan diversos nacen múltiples gags que rebosan ingenio, todo dentro de un plano, como ya he dicho, de humor absurdo. A esto ay&lt;a href="http://www.blogcdn.com/www.tvsquad.com/media/2010/07/drhorrible250.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 250px; FLOAT: right; HEIGHT: 265px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.blogcdn.com/www.tvsquad.com/media/2010/07/drhorrible250.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;udan mucho los actores, que bordan por completo sus papeles y crean unos personajes caricaturescos y llenos de matices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La banda sonora es muy buena y divertida, llena de canciones interesantes al estilo musical puro y duro. Es por ello que, si sois del tipo de público al que no le gustan los musicales, necesitaréis un poco de paciencia para ver la serie entera (pero vale la pena, el guión es absolutamente brillante). En cambio, si sois de los míos, os lo pasaréis genial desde el primer momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de ser una comedia, la historia tiene algunos giros argumentales y momentos que pueden desconcertar mucho al espectador (y os lo digo desde mi propia experiencia, porque confieso que el final me dejó rayadísima). Sin embargo, aquí tenemos que aceptar las aparentes idas de olla del director, asimilar lo que nos ofrece, disfrutarlo y, por qué no, reflexionarlo. Personalmente, yo extraigo un mensaje en particular: a veces, en la ambición y la lucha por un sueño, corres el riesgo de perder otro. Y esto es como todo. No sé si es lo que Josh Whedon quería decir, pero eso es lo que a mí &lt;strong&gt;Dr. Horrible Sing Along Blog&lt;/strong&gt; me ha transmitido. Eso, y cuarenta y cinco minutos de disfrute garantizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya he dicho no está doblado, pero sí lo podéis encontrar aquí con subtítulos en español. ¡No tiene ningún desperdicio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;http://neokake.com/2008/08/doctor-horribles-on-line-y-con-subtitulos/&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-231314490000080193?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/231314490000080193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/12/pincelada-de-arte-dr-horribles-sing.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/231314490000080193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/231314490000080193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/12/pincelada-de-arte-dr-horribles-sing.html' title='Pincelada de Arte: Dr. Horrible&apos;s Sing Along Blog'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-7617071287847109136</id><published>2010-06-28T13:15:00.001+03:00</published><updated>2010-06-28T14:20:26.005+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de páginas: Capítulo uno - La primera página</title><content type='html'>&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;¡Hola de nuevas! ^^ Bueno, creo que en mi última pincelada de páginas anuncié que estaba a punto de acabar la novela y que la próxima vez que publicara algo en esta sección sería una sorpresita. Y aquí la traigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre el libro, le puse el punto final creo que un día después de publicar esa última pincelada. Eso ha sido hace más o menos un mes, y durante ese tiempo la he dejado "enfriarse" un poco para poder revisarla con más perspectiva. Cosa que voy a empezar a hacer, si Dios quiere, esta semana =)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero me he acordado de algo que hice con "Las libélulas son bellas" que me gustó bastante, y es dar un adelanto del libro vía online. Así que os voy a dejar aquí, en esta pincelada, el primer capítulo de esta nueva novela, para que le echéis un vistazo. Debo decir que esto es antes de la revisión, así que algunas cosas pueden cambiar. Y si queréis darme vuestras opiniones sobre aspectos que os gustan o que no os gustan y consideráis que podrían revisarse, os lo agradecería &lt;strong&gt;muchísimo&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Espero que los disfrutéis!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D. Probablemente por ser el primero, es también uno de los capítulos más breves xD.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1. La primera página&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Si tuviera profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, de nada me sirve”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;1ª de Corintios, 13:2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cuando las nubes de la tarde caían rosadas sobre el rústico pueblecito que tanto tiempo llevaba sin ver, el chico por fin detuvo su bicicleta frente a la vieja casa de paredes pedregosas. ¡Ya iban a cumplirse tres años desde la última vez que había visto a la abuela! El joven se arreglaba el pelo con una sonrisa alegre, pensando en lo contenta que se pondría la anciana cuando le viese. Con un andar algo torpe, se acercó a la puerta tapada con una cortina y tiró de la cuerda que hacía sonar la campana, mirando con curiosidad a un par de mariposas azuladas que revoloteaban por encima del marco de la puerta. Unos segundos después, mientras luchaba por acicalarse los rebeldes rizos que le asomaban por detrás de la oreja, oyó la cerradura correrse y, cuando la puerta se abrió, una rolliza figura apareció como una sombra desde la luz tenue de la casa. Era una chica de apenas doce años que lo miraba desconfiadamente con unos grandes ojos grises&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;-Hola –saludó el chico, sonriendo con franqueza. La niña parpadeó un poco y, sin siquiera saludar, preguntó directamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién eres tú?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico se quitó el sombrero gris que le caracterizaba y, sosteniéndolo junto a su pecho, contestó con ese hablar tan suyo y tan elegante, mirándola con una chispa de curiosidad en los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Iago Garcés de la Vera, para servir a Dios y a usted, pequeña…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo no soy pequeña –lo cortó la muchacha-. Me llamo Lucía, y ya tengo casi doce años. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen mordió el bolígrafo durante un rato y, finalmente, lo tiró con cierta rabia sobre el cuaderno. Por hoy se había acabado la inspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al verla, Paula inmediatamente se quitó los auriculares del mp3 de los oídos y extendió la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Venga, trae.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen no estaba muy dispuesta a dejar que Paula leyera aquel primer párrafo de su historia, pero sabía perfectamente que no podría evitarlo. Paula sabía ser realmente exigente con lo que quería, sobre todo después de haberla visto romper tres hojas con aquel texto durante casi una hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No preferirías esperar a que termine de escribir la…? –empezó a preguntar, sabiendo que sería en vano; su amiga le arrancó el papel de la mano y comenzó a leerlo antes de que pudiera acabar de formular la pregunta. Era inútil insistir, Paula nunca quería esperar a que la historia estuviera terminada para ser su primera lectora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras su amiga leía las líneas torcidas del relato, Carmen echó la cabeza hacia atrás y la apoyó en el pedregoso muro, dejando que la mirada de sus ojos entrecerrados se perdiera en el paisaje de la pequeña playa valenciana. Como solía ocurrir todos los días al finalizar las clases, muchos de sus compañeros del instituto habían bajado también a pasear por la orilla, a sentarse en grupos para pasar el rato e incluso, a pesar de que en el cielo había ya algunos nubarrones que anunciaban lluvia, a coquetear con las olas, que lamían constantemente la arena. Era una escena igual de cotidiana que todos los días, pero no por ello perdía su inmortal encanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco, y entre algunas consabidas preguntas de “qué pone aquí”, una sonrisa divertida fue asomando a los labios de Paula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Oh, no, ya empieza” pensó Carmen, frunciendo el ceño. ¡No era posible que su mejor amiga leyese una sola de sus historias tomándola en serio! Hizo un ademán de quitarle el papel, pero Paula se lo impidió al tiempo que soltaba una risita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Ves por qué no quiero que lo leas? ¡Siempre igual! –protestó Carmen en voz un poco más alta-. Paula, dámelo. ¡Paula!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya, mujer, ya he acabado –dijo Paula, sin borrar la sonrisa de su cara; Carmen casi le arrancó el papel de las manos y, molesta, lo guardó en su carpeta-. Oye, que está muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, claro, si buscas una comedia, ¿no? –replicó Carmen, sin poder disimular su enfado. Con modos un tanto bruscos, cerró la carpeta, la metió nuevamente en la desgastada mochila y dejó caer ésta a su lado, sobre la arena. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/TCiEU83I_NI/AAAAAAAAAC8/2cS_MaNgi_0/s1600/14052010_001.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487781641420602578" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/TCiEU83I_NI/AAAAAAAAAC8/2cS_MaNgi_0/s200/14052010_001.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mujer, no te pongas así –Paula, que ya conocía aquellos prontos de indignación, no se dejó amedrentar por la reacción de su amiga-. De verdad que me gusta mucho. Es sólo que me hacen gracia algunas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿El qué? No pretendía que hiciera gracia. No es un chiste, Paula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ay, hija, lo siento. Es que te sale ese romanticismo tuyo y qué quieres, me hace gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, ahora es cuando explicas eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Pero qué borde te pones! Qué sé yo… eh… -Paula fingía hacer memoria, pero Carmen estaba totalmente segura de que sabía muy bien lo que quería decir, así que la apremió con la mirada hasta que, finalmente, su amiga cedió-. Carmen, ¿Iago Garcés De la Vera? ¿De qué año se supone que va esta historia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso no tiene nada que ver –respondió la joven escritora, muy consciente de que su amiga tenía algo de razón. Le encantaba el nombre de su personaje, pero no podía negar que era algo… inusual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ese apellido en plan “El Zorro”, Carmen, ya me contarás –insistió Paula, al tiempo que los dedos de sus pies descalzos jugueteaban con la arena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vale, pues da igual. El protagonista se llama Iago Garcés De la Vera y punto pelota. ¿A que eso no era lo único a lo que venía tanta risita?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te lo tomes a mal… -insistió Paula, sin perder su sonrisa-. Era por ese saludo medieval, mujer, es que entre el sombrero, el nombre y la forma de hablar, parece que el chico tiene setenta años en vez de quince.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen enrojeció sin darse cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es un saludo precioso –replicó dignamente-, tú no sabrías apreciar a un chico romántico ni aunque lo tuvieras delante de tus narices ofreciéndote pétalos de rosa. Claro, preferirías que se presentara diciendo: “qué pasa, chati, yo soy Iago”, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expresión de Paula no cambió, sólo hizo rodar sus ojos celestes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ni tanto ni tan poco, oye -dijo-. Lo que pasa es que esto es muy de tu estilo, señorita romántica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Supongo. Pero te aseguro que si algún chico llegara a presentarse diciéndome “para servir a Dios y a ti”, me casaría con él –aseguró Carmen, con ojitos soñadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación de las dos amigas fue interrumpida por una gota inoportuna que cayó del encapotado cielo. Había empezado aquella leve llovizna que minutos después se iba a convertir en uno de sus habituales diluvios de verano: demasiado bien lo sabían ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Qué lata! ¡Vamos, rápido! –exclamó Paula, levantándose al tiempo que se abrochaba la cremallera del abrigo. Carmen se limitó a cerrar el suyo con las manos lo más fuertemente que podía, ya que todos sus botones se habían roto hacía tiempo, y se cargó la mochila sobre un hombro. Mientras subían la pequeña escalinata que trepaba desde la arena de la playa hasta la calle, Carmen no se dio mucha prisa por alcanzar a su amiga, ya que la lluvia nunca había supuesto un gran problema para ella. Al contrario, le encantaba: disfrutaba cuando las gotas acariciaban, jugueteando, su rosada piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paula, en cambio, no era tan romántica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Tía, qué lenta eres! Date prisa, que nos vamos a calar y verás qué gracia le hace a mi padre…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Espérate un momento, mujer! –rogó Carmen, agachándose un momento para ver la arena de cerca-. Mira, Paula… esto es precioso, me encanta cómo caen las gotas en la arena y se van haciendo ríos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ríos es lo que voy a tener en las zapatillas –resopló Paula, molesta al ver que el temporal arreciaba y aquel nubarrón oscuro parecía situarse justo encima de ellas-. ¡Vamos! Ahora supongo que también querrás que esperemos a que la arena se haga barro, nos tumbemos encima y hagamos ángeles fangosos, ¿no? Espera… no, mejor no me contestes a eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen rió divertida y acarició suavemente la arena mojada; se le impregnaron algunos granos en los dedos, pero no se molestó en limpiárselos. Siguió a Paula un poco más deprisa, y replicó, mientras echaban a andar por la calle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bien bonitos que quedarían dos ángeles ahí en medio de la playa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que recibió de su madre cuando entró en el vestíbulo fue un “hola cariño” y un beso, porque no llevaba puestas las gafas y no se había fijado en cómo venía. Pero en cuanto le puso la mano en el hombro y sus dedos se enredaron en sus empapados cabellos, entonces sí que apareció la reacción que Carmen esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero bueno, ¿te has caído al mar o qué? –exclamó, haciéndola entrar apresuradamente al tiempo que le quitaba la chaqueta, que chorreaba sobre el suelo-. A ver, a ver, sácate las zapatillas enseguida, ¡Todavía vas a pillar una pulmonía en pleno junio, hija mía! ¿Te has caído al mar o qué? –repitió, mientras iba disparada hacia el baño para coger una toalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No ves la que está cayendo? –gritó Carmen, y no gritó por hastío, sino porque su madre había entrado en el baño y estaba un poco sorda, con lo que tenía que alzar la voz para hacerse oír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya, claro, pero me dirás que no podías venir más rápido, Carmen. ¡Que está aquí al lado la playa, no es normal que te conviertas en esponja viniendo desde allí! –diciendo esto, volvió con la toalla y empezó a secarle el pelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me he distraído un poquito… -confesó Carmen, con una tímida sonrisa. Ciertamente, en cuanto se había despedido de Paula en la esquina, había empezado a aminorar el paso intencionadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su madre, que como siempre adivinaba lo que estaba pensando, esbozó una sonrisa entre burlona y cariñosa (es decir, absolutamente maternal) y terminó casi al instante de escurrir su pelo, el cual, al sacarle la toalla de la cabeza, quedó prácticamente en forma de escoba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Deberías hacerte esto todos los días –bromeó su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mamá, ¿qué es ese olor? –preguntó súbitamente Carmen, olvidando por completo responder de alguna forma ingeniosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lentejas –contestó su madre, poniéndose seria de pronto-. Toma, ponte mis zapatillas de andar por casa y ven a la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Lentejas? –preguntó la chica, sin poder reprimir un gesto de asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues sí. Lentejas. Y no quiero oír ni “mu”, ¿entendido? A comer sin rechistar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno –la chica, resignada, se calzó aquellas pantuflas que le quedaban grandes y se dirigió a la cocina, donde dos platos humeaban ya encima de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Lentejas… puaj”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia seguía deslizándose por el delantal del cielo hasta estrellarse contra la ventana de su habitación, donde las gotas describían una danza completamente estrambótica. Carmen corrió la translúcida cortina blanca, pero dejó las persianas abiertas. Hecho esto, se dejó caer sentada sobre la silla de su escritorio y, soltando un suspiro de cansancio, agarró la botella de agua que estaba sobre la mesa y dio varios tragos largos para quitarse el repugnante sabor a lentejas que se le había quedado en la lengua incluso después de haberse lavado los dientes. No podía creer que se hubiese quedado sin chicles de menta precisamente el día que más los necesitaba, ¿por qué la ley de Murphy se ensañaba tanto con ella?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras se enjuagaba con el agua para deshacer cualquier rastro que pudiera quedar en sus encías de aquel podrido potaje, se fijó en que la foto que reposaba sobre su escritorio, la que se había sacado con sus padres aquellas Navidades en las vacaciones en Sierra Nevada, tenía el marco torcido, y se apresuró a colocarlo. Mientras hacía esto, contempló por enésima vez a la chica que sonreía desde la foto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen sonrió: por supuesto, lo primero que resaltaba era su pelo. Aquel cabello rubio y ondulado cortado a media melena no se quedaba quieto nunca, y aunque hacía algunos años eso le molestaba muchísimo, había acabado por acostumbrarse. De todas formas, tampoco le quedaba tan mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos color tabaco le devolvieron la mirada, y su sonrisa se ensanchó al distinguir en ellos aquella chispa de vida, aquel brillo que los caracterizaba desde que tenía seis años. En cambio, se apagó un poco cuando contempló su rostro, que lucía la palidez del invierno y el acné de la condenada adolescencia en todo su esplendor; su mirada se concentró entonces en un grano en concreto, en aquella cosa grotescamente enorme y roja que decoraba la punta de su linda nariz. Carmen era muy insistente en el tema de la auto-aceptación, y nunca le había costado estar contenta consigo misma y animar a sus amigas a hacer lo mismo. Incluso desde el otoño pasado, cuando su piel empezó a sufrir aquellas erupciones de la madurez, había asegurado a todo el mundo que no le importaba, que el acné ya se iría cuando fuese un poco más mayor y que no iba a montar un drama por eso. Pero aquel último grano, aquel engendro que llevaba desde noviembre hasta junio haciendo amagos de irse para luego volver más grande aún… no, eso era mucho más de lo que podía soportar. ¡Lo odiaba! Destrozaba por completo todo su encanto femenino, que tampoco, según ella, era demasiado. Unos ojos imparciales habrían dicho de Carmen, y la chica lo sabía muy bien, que no era especialmente guapa, aunque tampoco era fea en lo más mínimo, qué va. Una chica normalita, tal vez tirando a mona, dependiendo de quien la juzgase; en fin, una de tantas, vaya. Además era bastante flaca, alta para su edad, de rodillas y hombros algo huesudos, y poco pecho, aunque esto no llamaba la atención particularmente en aquella foto, ya que el enorme y abultado plumas violeta disimulaba todas aquellas carencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Carmen –llamó su madre, entreabriendo la puerta; la chica se apresuró a tragar de golpe el agua que aún tenía en la boca-. Oye, que yo me voy a buscar a papá; vendremos en media hora o así, ¿de acuerdo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vale –respondió, tosiendo un poco y tapándose la boca para disimular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tienes que estudiar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen frunció el ceño y dio un par de golpecitos con los dedos en el grueso libro de Ciencias Sociales que reposaba sobre la mesa. Su madre no pudo reprimir una sonrisa medio burlesca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Hombre, pero si es tu asignatura favorita! –exclamó, con cierto retintín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero qué graciosa… -la chica la miró con el ceño aún más arrugado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ay, hijita, no seas tan seca conmigo, que lo de las lentejas era por tu bien –su madre le guiñó un ojo y salió de la habitación cerrando cuidadosamente la puerta. Carmen se dio la vuelta sacudiéndose el pelo para quitarse unos mechones de delante de los ojos y encaró el libro de Geografía con todo el desprecio que se puede mostrar ante un montón de hojas de papel encuadernadas. De sólo pensar en la cantidad de mapas, ríos, mesetas, llanuras, países y rollazos sobre climas y demografía que podía haber ahí dentro esperándola… le daban ganas de tirarlo por la ventana y dejar que lo atropellara un coche o se pudriera bajo la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Bien, librito, tú a mí no me caes bien y yo a ti tampoco, pero si no me pongo a la labor, el lunes en el examen el narigón de Ordóñez estará contentísimo de suspenderme todo el curso y arruinarme las vacaciones, y eso sí que no vamos a permitirlo, ¿verdad? ¡Porque recuerda que ni tú ni yo queremos vernos las caras en todo este verano!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una corriente de aire golpeó el cristal de la ventana. ¿Pero qué clase de junio era ése? Sí, muy bonito el diluvio, pero para un rato y para ser suave, no para ponerse tormentoso… Carmen, en contraposición a su amor por la lluvia, odiaba las tormentas: aunque estuviera metida en su casa bajo siete llaves y candados de todos los tipos, seguía estremeciéndose ante el centelleo de los relámpagos que quebraban la oscuridad del cielo, por no hablar del tenebroso rugido de los truenos que rompían la calma de la tarde…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había que adelantarse a los acontecimientos, pensó, al tiempo que respiraba para relajarse un poco. De momento, sólo llovía. Aunque tampoco estaría de más cerrar un poco la persiana… sólo para estar más tranquila mientras se tragaba la Geografía con más asco que las lentejas, ¡menuda alegría de vivir! Con un suspiro, Carmen se levantó y se acercó a la ventana; antes de bajar la persiana, decidió echar un vistazo para decirle adiós de momento a la playa. Realmente, ésa era una de las cosas más bonitas de su habitación: poder asomarse y ver, desde las limitaciones que suponía vivir en una casa baja, por supuesto, un pedacito de esa alfombra azul que de vez en cuando acariciaba la arena con sus dedos de espuma… absolutamente mágico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esa fue la primera vez que lo vio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, sólo fue la primera vez que vio sus manos, porque la figura, sentada en el muro que daba a la playa, tenía un enorme paraguas que le ocultaba de hombros para arriba. Sobre sus piernas reposaba lo que parecía un viejo libro de páginas ajadas, y Carmen se sorprendió, como es lógico, al verlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pero bueno! ¿Quién se bajaba a la playa bajo semejante chaparrón con un libro en una mano y el paraguas en la otra? Era casi una declaración de suicidio por pulmonía. ¿Estaba tonto el chaval ése o qué? Desde luego había cada uno…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel era, como averiguaría Carmen en pocos días, el chico de Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Os agradezco cualquier comentario que podáis hacer ^^&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Aprovecho también esta pincelada para anunciar, bastante contenta y con mucho agradecimiento, que acaba de publicarse una entrevista que me hicieron la semana pasada para la página &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.terra.es/"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;http://www.terra.es/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;. Os dejo el enlace aquí por si queréis echarle un vistazo:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://noticias.terra.es/2010/genteycultura/0626/actualidad/abigail-fernandez-escritora-generacion-nini-libelulas-bellas-problemas-adolescencia-literatura.aspx"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;http://noticias.terra.es/2010/genteycultura/0626/actualidad/abigail-fernandez-escritora-generacion-nini-libelulas-bellas-problemas-adolescencia-literatura.aspx&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Reíros un rato de cómo aparezco arrancando hierba todo el rato en el vídeo... xDDD. Confieso que estaba un tanto nerviosa. Pero al final ha quedado bastante bien, y como he dicho antes, estoy muy agradecida por la oportunidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Así que muchas gracias desde aquí a Virtudes (quien me hizo la entrevista) por el reportaje! =D&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Y nada, con esto y un bizcocho, cierro esta pincelada interminable xD.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;¡Bendiciones!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;P.D. ¿Foto? Yo escribiendo una parte de esta historia en un autobús de Inglaterra xD&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-7617071287847109136?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/7617071287847109136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-paginas-capitulo-uno-la.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/7617071287847109136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/7617071287847109136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-paginas-capitulo-uno-la.html' title='Pincelada de páginas: Capítulo uno - La primera página'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/TCiEU83I_NI/AAAAAAAAAC8/2cS_MaNgi_0/s72-c/14052010_001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-6282448419684043771</id><published>2010-06-28T12:56:00.000+03:00</published><updated>2010-06-28T13:12:09.418+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de tinta: Microrrelato sin título ni subtítulo</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000099;"&gt;Debido una vez más a mis escasez de ideas (reconocedlo, ya hacía algún tiempo que no usaba esa excusa xD), he recurrido al baúl de los recuerdos para esta pincelada. Así que os dejo este microrrelato que escribí en enero de este año. Es una chorradilla de doscientas sesenta y siete palabras, pero ya que es corto no pasa nada por leerlo... que luego vengo aquí con relatos de ocho páginas y es peor, ¿eh? xD&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué si no quiero? A nadie le importa nunca lo que quiera un pobre hombre borracho. Unas copitas de más, sólo ha sido eso, Dios mío, y no voy a negar que la señorita que bebe su café a mi lad&lt;a href="http://esloquees.zonalibre.org/archives/sorpresa.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 133px; FLOAT: left; HEIGHT: 221px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://esloquees.zonalibre.org/archives/sorpresa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;o, ignorando mi existencia con esos maravillosos ojos de alquitrán perdidos en la nada, pues bueno, ¡es una preciosidad, sí! Pero esa no es razón para casarme con ella, mi conciencia me lo repite una y otra vez. Que uno esté borracho no significa que no pueda pensar con claridad… ¡bueno, más o menos! Claro, como soy un simple personaje de cartón en manos de una persona que pasea apasionadamente sus manos sobre un teclado con unos ojos muy abiertos tras la montura de sus anteojos, pues tengo que someterme a sus caprichos y, dado que todo tiene que suceder en un párrafo y deprisa, a mí me toca tirarme de rodillas al suelo como un romántico (¡qué patético!) y pedirle a la señorita guapa y desconocida que se case conmigo, y todos en el bar me mirarán perplejos sabiendo que el alcohol es dueño de mis actos, y la señorita se sorprenderá y dudará, pero viendo mi indumentaria y mi Rolex de oro no se resistirá a tan fácil salida de la miseria. Y ya tenemos una historia, ¡hala, qué fácil! Pues no me da la gana, no señor. Me rebelaré, escaparé sea como sea, porque en el fondo soy un sentimental y también quiero uno de esos idilios amorosos que empiezan con una amistad y luego… ¡Vaya! Parece que nuestra boda será en junio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Madrid, 14 de enero de 2010&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-6282448419684043771?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/6282448419684043771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-tinta-microrrelato.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6282448419684043771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6282448419684043771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-tinta-microrrelato.html' title='Pincelada de tinta: Microrrelato sin título ni subtítulo'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-6052568542112292693</id><published>2010-06-23T19:30:00.000+03:00</published><updated>2010-06-23T19:38:57.219+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de ideas: El día que iba a escribir una pincelada y me distraje con el paisaje</title><content type='html'>&lt;div&gt;Mientras pienso de qué va a ir esta pincelada estoy sentada en el sofá del salón e, inevitablemente, mis ojos miran hacia la ventana (sí, cuando no sé qué escribir siempre encuentro alguna excusa para distraerme). En el edificio de enfrente hay un balcón con varias macetas, todas con flores rojas, rosas, blancas… Oh, y también hay una bandera de España que se mueve con el viento. Bueno, eso no lo voy a describir, creo que todos sabemos cómo es una bandera de España, ¿no? Ahora que lo pienso, un texto que empieza así estaría bastante bien para un pensamiento sobre el mundial de fútbol o… yo qué sé, los nacionalismos o algo de eso. Lo cual me quitaría de encima la tarea de encontrar algo sobre lo que escribir hoy. ¡Genial! Lástima que mis conocimientos sobre mundiales y nacionalismos no den ni para llenar una página.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O podría reflexionar sobre el zumbido de la lavadora que llega desde la terraza…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sobre lo poco sano que puede ser escribir con luz natural a ciertas horas de la tarde, cuando apenas te das cuenta de que la luz se va… &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/TCI3-fIYS7I/AAAAAAAAAC0/ETfHv1w1PZU/s1600/DSC00516.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5486008842738748338" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/TCI3-fIYS7I/AAAAAAAAAC0/ETfHv1w1PZU/s320/DSC00516.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O podría escribir algo sobre la razón por la que la hoja sobre la que escribo esto esté tan “decorada” con rayajos, pruebas de tinta de boli y un garabato de Perry el Ornitorrinco en la esquina. Aunque esa reflexión tendría una respuesta muy fácil: aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando de garabatos, estoy viendo que tengo aquí mis apuntes / resúmenes de Historia del año pasado, en los que Alcalá Zamora y Manuel Azaña son unos monigotes compuestos de cuatro palotes y un círculo por cabeza. ¡Ah! ¡Es increíble la de tonterías que hace una bajo la presión de un examen! Aunque tienen su gracia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es lo que se llama “guitarrear” a lo literato, digo cosas sin sentido (lo primero que se me pasa por la cabeza) sólo por decir algo, y como no tengo psicólogo ni nada que se le parezca, pues uso una página en blanco, que para el caso viene a ser lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, antes de escribir una reflexión con la que ofrecer algunas respuestas, hay que parar un momento y plantearse sólo las preguntas. Y a veces, antes de hacernos las preguntas, no viene mal simplemente mirar a nuestro alrededor. Observar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, observar y escribir lo que ves, oyes o piensas durante unos quince minutos no le soluciona la vida a nadie. Pero puede arreglarte temporalmente el dilema de no saber qué decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os animo a no decir nada útil y a escribirlo de vez en cuando. Otra cosa no, pero entretener, entretiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y además, es una forma rápida y fácil de salir del paso cuando no sabes sobre qué hacer una pincelada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oh, vamos! ¿Pensabais en serio que un texto como éste iba a tener una moraleja?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Madrid, 16 de junio del 2010&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-6052568542112292693?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/6052568542112292693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-ideas-el-dia-que-iba.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6052568542112292693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6052568542112292693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-ideas-el-dia-que-iba.html' title='Pincelada de ideas: El día que iba a escribir una pincelada y me distraje con el paisaje'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/TCI3-fIYS7I/AAAAAAAAAC0/ETfHv1w1PZU/s72-c/DSC00516.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-4150066563622848714</id><published>2010-06-13T22:20:00.000+03:00</published><updated>2010-06-13T22:24:32.964+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte: Dailan Kifki</title><content type='html'>&lt;div&gt;¿Alguna vez os habéis preguntado qué haríais si os encontraseis un elefante abandonado en la puerta de vuestra casa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensadlo un momento antes de contestar a esto. No os estoy planteando la cuestión de si os lo preguntáis a menudo ahora, si no que si lo habéis hecho &lt;em&gt;alguna vez&lt;/em&gt;. Echad un vistazo al pasado, hacia atrás. A los años de vuestra infancia, cuando no hacía falta que las preguntas fueran muy profundas o filosóficas para poder sacar una aventura de ellas. Y es que, tal como yo lo veo, todas o casi todas las historias nacen de ese tipo de preguntas: &lt;em&gt;qué pasaría si…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a veces, cuando una pregunta ilógica cae en una mente imaginativa, el juego se convierte en eso: en una historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, &lt;strong&gt;Dailan Kifki&lt;/strong&gt;, de la escritora argentina María Elena Walsh, nace de una pregunta tan absurda como la que os he planteado arriba. Un día la protagonista de la historia (de la que nunca sabemos su nombre) sale de su casa y se encuentra un elefante con una carta dirigida a ella, en la que el dueño del animal le ruega que lo cuide, ya que para él es imposible hacerlo. Al principio la joven está confusa y no sabe qué hacer, pero finalmente decide acogerlo. A causa de esta decisión acaban desatándose una serie de circunstancias que trastocan la vida de su familia, su barrio y finalmente el país entero (¡y más!). Y es que, si cuidar de un elefante ya se presenta como un reto difícil, cuando se trata de un elefante tan especial como Dailan Kifki la locura se multiplica por cien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que tenemos por costumbre salir de la niñez dándole la espalda a todo lo que dejamos atrás, y si bien esto es inevitable (e incluso necesario en muchos aspectos), deberíamos tener cuidado de no convertirnos en adultos cínicos y culturetas, llegando al punto de despreciar una obra literaria por el mero hecho de que su autor no estaba pensando en nosotros cuando la escribió. Aprendamos a aceptar que cada autor se dirige a los lectores que él quiere. Y a los que penséis en la literatura infantil como algo inferior, una fase que “ya hemos superado” y que no es para escritores serios… os desafío a intentar escribir algo para un niño. Quizás os llevéis una sorpresa al descubrir que no es tan fácil como parec&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_fMO2LVO1B80/RdNwpvAqDkI/AAAAAAAAADs/UMcKeXdpRhg/s320/dailan_kifki.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 150px; FLOAT: left; HEIGHT: 224px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_fMO2LVO1B80/RdNwpvAqDkI/AAAAAAAAADs/UMcKeXdpRhg/s320/dailan_kifki.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;e.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta novela, María Elena Walsh lo logra con creces. Recupera a esa niña que ella misma lleva dentro, y de este modo consigue encandilar a los más pequeños con una historia llena de locura y absurdo. Su estilo es ágil y divertido, manejando un sentido del humor realmente entrañable que no se basa más que en la humanidad de los personajes. Un humor &lt;em&gt;argentino&lt;/em&gt;, ya que no hay palabra que lo defina mejor, salvo quizás &lt;em&gt;infantil&lt;/em&gt;. Una perfecta mezcla de lo ilógico y lo cotidiano: es imposible no sonreír ante ese cuadro de la protagonista, su familia y muchas autoridades importantes como el comisario, el jefe de bomberos, los embajadores de toda Latinoamérica, el Intendente, y otros tantos, celebrando una fiesta en una casa donde se sientan en el aire porque no hay muebles, comen bocadillos de aserrín, hojitas de helecho y malvón con naranjada o agua de grifo con acuarela (¡el que no se conforma es porque no quiere!), y haciendo tanto jaleo que llegan los vecinos en camisón y gorro de dormir para pedirles que se callen, pero al final deciden quedarse ellos también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el libro es así, a grandes rasgos. Y por muy tonto que parezca, debo decir que le tengo un cariño muy especial a esta divertida obra de María Elena Walsh. No sólo porque fue una de mis novelas favoritas cuando era pequeña (la nostalgia nunca nos abandona), no sólo por ser un regalo de mis tías de Argentina… sino también porque fue el libro que me hizo decidir, cuando tenía diez años, que quería ser escritora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, os dejo un breve fragmento de la semilla que inició este sueño que sigo manteniendo a día de hoy:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En eso el Abuelo dio un paso al frente y, pegando su nariz a la del enanito, le dijo:&lt;br /&gt;-¡Usted es un mentiroso!&lt;br /&gt;-¿Mentiroso yo? –rugió el enanito muerto de rabia.&lt;br /&gt;-Sí, usted –insistió el Abuelo-. Yo me he pasado la vida estudiando geografía y jamás he visto ningún bosque ni país ni lago ni esquina ni cancha de fútbol que se llame Gulubú. ¡Mentiras!&lt;br /&gt;El enanito empezó a dar manotazos para pegarle al Abuelo, pero no lo alcanzó.&lt;br /&gt;-Ese bosque de Gulubú no existe –chilló el Abuelo-, muéstremelo, ¿a ver? Señálemelo con el puntero en el mapa de la República Argentina, ¿eh? ¿A ver?&lt;br /&gt;-¡Qué puntero ni qué supisiche! –rugió el enanito-. El bosque de Gulubú no figura en los mapas, señor, eso es todo.&lt;br /&gt;-Ah –contestó el Abuelo-, ¿y usted me va a hacer creer que un bosque que no figura en ningún mapa es un bosque en serio?&lt;br /&gt;-Sí señor, y si quiere ya mismo lo llevo y se lo muestro.&lt;br /&gt;Yo pensé: “Qué lindo, el enanito nos llevará en carroza a ver un bosque que no existe en los mapas”.&lt;br /&gt;Pero el cascarrabias del Abuelo parecía decidido a arruinarnos el pastel, porque pateando el suelo repetía:&lt;br /&gt;-No señor, yo no voy a un bosquecito de morondanga que no figura en los mapas.&lt;br /&gt;-¿De morondanga? –chilló el enanito-, ¿de morondanga ha dicho? ¡Si fuera de morondanga, señor, quedaría en Morón!&lt;br /&gt;Cosa que era la pura verdad. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-4150066563622848714?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/4150066563622848714/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-arte-dailan-kifki.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4150066563622848714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4150066563622848714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-arte-dailan-kifki.html' title='Pincelada de arte: Dailan Kifki'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_fMO2LVO1B80/RdNwpvAqDkI/AAAAAAAAADs/UMcKeXdpRhg/s72-c/dailan_kifki.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-6816035287351876478</id><published>2010-06-03T14:35:00.000+03:00</published><updated>2010-06-03T15:30:08.596+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte: Trapito</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Empiezo a comprender que los sueños nunca son estáticos, sino que están en continuo movimiento y a veces se paran, otras veces siguen adelante, incluso cambian o renacen según pasa el tiempo. De esta manera, encontrar algo que te apasiona puede llevarte a descubrir cosas que antes nunca te habían llamado la atención, pero también te conduce a ver los viejos recuerdos desde una perspectiva totalmente nueva.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Algo así me pasó con el largometraje que hoy ocupa esta pincelada. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;Trapito&lt;/strong&gt; es una película de animación argentina que nació en el año 1975 de la mano del director y dibujante Manuel García Ferré. Es la historia de un pequeño espantapájaros que no tiene ilusión alguna y que, por lo tanto, se resigna a lo que él llama su destino: permanecer clavado en la tierra. Pero en una noche de tormenta salva la vida de un gorrión muy entusiasta llamado Salapín, que a partir de ese momento se convierte en su propia ilusión: así pues, debe echar a caminar por el mundo siguiendo el vuelo del pájaro, lo que lleva a ambos a vivir una emocionante aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Echándole un vistazo a este blog me acabo de dar cuenta de que no he &lt;a href="http://elmundodejack.files.wordpress.com/2008/10/trapito.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 302px; FLOAT: right; HEIGHT: 248px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://elmundodejack.files.wordpress.com/2008/10/trapito.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;hablado de obras de la animación tanto como me gustaría (¡bueno!, ya lo remediaremos), pero lo bueno es que, sin haberlo planificado, al menos estoy recorriendo escenarios distintos en lo que a este arte se refiere. Así que, si con &lt;em&gt;Ponyo en el acantilado&lt;/em&gt; le echamos un vistazo a la animación japonesa y con &lt;em&gt;El Príncipe de Egipto&lt;/em&gt; a la estadounidense, hoy vamos a comentar una joyita de la animación latinoamericana. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Manuel García Ferré ha demostrado con sus creaciones, sobre todo en sus primeras etapas, que el bajo presupuesto no es excusa para no hacer una película como Dios manda. Y es que una de los aspectos más destacables de &lt;strong&gt;Trapito&lt;/strong&gt;, desde el punto de vista artístico, es precisamente su apartado visual. El filme presenta unos diseños sencillos, unos fondos bien trabajados, una variada pero natural paleta de colores (en una entrevista dijo Ferré: “sostengo que haberme criado hasta los 17 años a orillas del mar Mediterráneo me dio mucho sentido del color”), en fin, el cuidado y mimo de los actores del lápiz que trabajaron en darle vida a sus bocetos. En cada fotograma se aprecia una deliciosa labor de dibujo a mano que todavía a día de hoy, treinta y cinco años más tarde, se mantiene intacta. He aquí un punto a favor de la animación tradicional, que envejece muchísimo más despacio que el arte moderno (y cada vez más popular) de la animación por ordenador. &lt;/div&gt;&lt;p align="left"&gt;En cuanto a la historia que nos cuenta esta película, la definiría en una palabra: atemporal. Es una película que puede verse en cualquier momento, da igual cuánto tiempo pase o cómo cambien las modas, porque las fábulas sobre el espíritu humano siempre tienen sentido para el espectador. Y de eso se trata aquí. Trapito es un personaje que, pese a ser dibujado como un espantapájaros, nos representa a todos en algún momento de nuestra vida. “La realidad es mi escuela”, dice García Ferré cuando se le pregunta acerca de la inspiración para sus personajes. Todos conocemos, o incluso alguna vez hemos sido, personas que creen que su destino es estar clavados en la tierra y que necesitan encontrar una ilusión que dé sentido a sus vidas. Algo que nos guíe, que nos ofrezca un horizonte. &lt;strong&gt;Trapito&lt;/strong&gt; es, simplemente, una historia que habla de los sueños a través de las aventuras de un espantapájaros que sigue a un gorrión, aprendiendo un mensaje que nunca pierde su valía:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;em&gt;Recuerda que la ilusión tiene alas como los pájaros: por eso un día puede volar y abandonarnos. Pero también porque tiene alas, un día puede volver.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Manuel García Ferré dirige sus creaciones a un público infantil: por tanto, no nos engañemos ninguno, para apreciar completamente esta película de animación es necesario ponerse las gafas de niño que tenemos por ahí, abandonadas en algún cajón del armario. Si no queremos hacerlo, ya digo, también podemos ignorar su contenido y disfrutar sólo del arte que componen sus imágenes. En cualquier caso, &lt;strong&gt;Trapito&lt;/strong&gt; sigue siendo un filme muy valioso, una oda a la humanidad y una obra de arte que nadie, niño o adulto, debería dejar de ver. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-6816035287351876478?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/6816035287351876478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-arte-trapito.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6816035287351876478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6816035287351876478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/06/pincelada-de-arte-trapito.html' title='Pincelada de arte: Trapito'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-84373934277531058</id><published>2010-05-27T22:53:00.001+03:00</published><updated>2010-05-27T22:57:19.170+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de páginas: Vislumbrando el horizonte</title><content type='html'>&lt;div&gt;Queridos lectores (existentes e inexistentes):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta va a ser una pincelada muy breve, porque la novela a la que dedico esta sección me está exigiendo que me centre en ella. Sí, el blog también me lo pide de vez en cuando, pero ya veis… es mucho menos convincente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que tenía que escribir esto para decir, primero, que pido disculpas por el imperdonable tiempo que he estado sin actualizar este sitio. Pero a mi favor voy a decir que no he perdido el tiempo del todo. Y eso era lo que quería anunciaros: estoy muy contenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, sé que anunciar mi felicidad en la misma entrada donde os pido disculpas es un poco maleducado, pero no puedo evitarlo. ¿Por qué? Porque las razones de que esté tan contenta están directamente relacionadas con el libro que estoy escribiendo. Y además porque, si os fijáis, ésta es la primera Pincelada de Páginas que no utilizo para quejarme de mi sequía mental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es, amigos. La historia de Carmen está llegando a su fin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os confieso que esta es una parte muy emocionante de la aventura que supone escribir un libro, porque es ahora cuando los personajes están más vivos que nunca y parecen fluir hacia las páginas. Y además, durante estos últimos meses he aprendido muchísimo sobre lo que significa escribir. Pero n&lt;a href="http://ceacherre.blogspot.es/img/horizonte.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 321px; FLOAT: left; HEIGHT: 199px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://ceacherre.blogspot.es/img/horizonte.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;o quiero adelantaros información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dije que este texto sería breve, no voy a enrollarme ahora con reflexiones y agradecimientos, porque al fin y al cabo aún no he acabado de escribir y, como dijo un gran sabio en la Biblia, “todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. Aun así, quiero apuntar un comentario muy breve para adjudicar gran parte del mérito del progreso de esta novela al gran Stephen King, que me ha enseñado una gran lección que nunca voy a olvidar: &lt;strong&gt;uno no debe quedarse esperando a las Musas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque, desde luego, eso sólo ha sido una herramienta. &lt;em&gt;Todo lo bueno que pueda salir de este montón de papeles unidos por un argumento sólo le pertenecen al Maestro.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Con esto me despido y me voy para seguir dejando caer palabras. Os adelanto que, cuando le ponga el punto y final a la novela, dejaré una sorpresita aquí, en “El arte de soñar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Que Dios os bendiga! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-84373934277531058?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/84373934277531058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/05/pincelada-de-paginas-vislumbrando-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/84373934277531058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/84373934277531058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/05/pincelada-de-paginas-vislumbrando-el.html' title='Pincelada de páginas: Vislumbrando el horizonte'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-5621609809777484591</id><published>2010-05-24T01:03:00.000+03:00</published><updated>2010-05-24T01:27:09.203+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de tinta: Circular</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Escribí este relato para un concurso, pero finalmente sentí que no debía enviarlo y no lo hice. Así que, en exclusiva, aquí lo tenéis xD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D. No le veo sentido a estas alturas a disculparme por todo este tiempo sin publicar x)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y por qué dejaste lo del saxofón?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Luis se encogió de hombros y se limpió las gafas con el borde de la camiseta por sexta vez en cinco minutos. Estaba sudando como un condenado: las gotas le resbalaban por la nariz, las sienes, la nuca, sus manos estaban empapadas en sudor… Le contestó que no lo sabía, y la chica de los guantes rotos, iluminada de tanto en tanto por la luz de las farolas que el autobús iba dejando atrás, lo miró con los ojos muy abiertos, como si acabara de confesarle algo imperdonable. Quiso saber cómo era posible que hubiera estado dos años perdiendo tiempo y dinero para luego dejarlo sin ni siquiera saber por qué, y luego resopló y murmuró algo sobre lo que había que oír con estos niños ricos. Luis se preguntó por qué no se largaba y lo dejaba en paz, pero nunca saldrían esas palabras de su boca: era demasiado caballeroso, cobarde e imbécil como para decirle algo así a una chica a la que apenas conocía, así que, tras titubear un momento, sólo consiguió sugerirle que ella le contara algo. La chica entornó entonces sus enormes ojos negros, sin dejar de mirarlo fijamente con aquella expresión que parecía sacada de una película de vampiros de los años cincuenta, y preguntó con tono sarcástico si quería saber a qué se dedicaba. Luis se encogió de hombros, o más bien todo él se encogió aún más de lo que ya estaba, tan encogido que su cuerpo podría haber pasado por el ojo de una aguja.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No te pases de listo conmigo, chaval –dijo ella, y dándole la espalda comenzó a sacarse una a una las mil horquillas que le sujetaban el pelo, dejando caer sobre sus hombros un mechón rizado de alquitrán. Y otro, y otro, y otro…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Luis se quedó mirando por la ventanilla y suspiró, exasperado. No podía creer que le estuviera sucediendo eso a él, que siempre presumía de tenerlo todo bajo control. Era la situación más surrealista de la historia de la humanidad, y no había forma de explicar que algo así estuviera sucediendo. Una cosa era la casualidad, o lo que fuera, de que la chica hubiera subido en el mismo autobús que él, y otra cosa muy distinta era que no se le hubiera ocurrido mejor cosa que sentarse a su lado para buscar conversación. Estaba casi decidido a bajar en la siguiente parada: sus bolsillos estaban vacíos, pero todo, incluso pasar la noche perdido en pleno centro de la ciudad, sería mejor que aquella locura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El autobús paró una vez más, y de nuevo ninguno de los dos hizo ademán de levantarse del asiento. Luis sintió como si un litro de saliva cayera por su reseca garganta; miró de reojo a la chica de los guantes rotos, que estaba quitándose las últimas horquillas, y le preguntó, en un fallido intento por parecer despreocupado, dónde se bajaba. Ella curvó sus gruesos labios que parecían hechos de chicle y respondió que no pensaba bajarse en su parada porque era obvio que no quería que él la siguiese y supiera dónde vivía. Muy lógico, reconoció Luis, quitándose otra vez las gafas con una mano que no se estaba quieta. ¡Maldita mano!, pensó, era como si tuviese Parkinson o algo así. La chica lo miró de reojo, soltó una carcajada cargada de una desesperante naturalidad y le preguntó si era así de cortado con todas las chicas. Luis confesó que no lo era, y ella sonrió como si aquello fuese un cumplido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Me llamo Siomara –dijo, extendiendo hacia él la mano que llevaba el guante marrón, menos agujereado que el otro. Luis se quedó mirándola durante un buen rato y al final la estrechó durante un segundo y la volvió a retirar como si quemara, como si al hacerlo estuviese firmando su condena de muerte, metiéndose en el lío más gordo de su vida y atándose por propia voluntad para no salir nunca de él. Se llamaba Siomara, qué bien. Punto final.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y en efecto, podría haber sido el punto final a la conversación… si no fuera porque decidió bajarse, finalmente, en la misma parada que ella. La suya la había dejado atrás un buen rato antes, junto al sentido común. Se sintió como un auténtico imbécil, pero pensó que de todas formas ya estaba acostumbrado a sentirse como un imbécil, aunque eso tampoco era ninguna excusa, porque una cosa era sentirse imbécil y otra muy distinta comportarse como tal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿En qué piensas? –le preguntó Siomara.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Eh? En nada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ella frunció los labios y, después de quedarse mirándolo en silencio durante más o menos cien años y un día, le dijo que no se esforzase en ir tras ella y que se fuese a su casa, a lo que Luis no pudo evitar responder con una sonrisa burlona que se había quedado sin dinero, pensando en lo irónico de la situación. Siomara resopló con evidente fastidio y entrecerró los ojos en una expresión pensativa que él no podía dejar de contemplar, y murmuró que entonces iba a tener que llevarlo de la manita al metro como a los niños chicos. Luis se negó en rotundo una y otra vez, demostrando una testarudez que ni él sabía que tenía pero que no le sirvió de nada porque, pensó más tarde, seguro que si buscara la palabra “cabezota” en el diccionario aparecerían al lado aquellos ojos oscuros subrayados por senderos de pecas. Siomara sonrió, alzó una ceja y le preguntó si le tenía miedo. Luis dijo que, la verdad, sí. Ella se rió con una risa tan inocente que cualquiera habría pensado que se trataba de una broma, cualquiera salvo Luis, que a pesar del atolondramiento que se había instalado en su neurona no podía dejar de recordar que, al fin y al cabo, esas manos cubiertas por guantes en forma de colador eran las mismas que lo habían aterrorizado hacía menos de una hora.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Caminaron durante no mucho rato recorriendo la calle en dirección a la estación de Guzmán el Bueno. Fueron quizá diez minutos, diez miradas que Luis echó a su reloj de pulsera japonés y diez veces que observó cómo las luces nocturnas de las lámparas y los coches bailaban en las pupilas de Siomara con destellos de plata y azul. Había algo de loco y fantástico en todo &lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3594/3386650125_e4c387581f.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 473px; FLOAT: right; HEIGHT: 377px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3594/3386650125_e4c387581f.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;aquello. En cualquier otra situación, otra hora, otro día, nunca se habría fijado en ella; sin embargo ahora, aún habiendo comenzado todo como comenzó, la chica de los guantes rotos lo sorprendía con cada palabra, cada contestación, cada gesto que dibujaba poesía en el paisaje madrileño que los rodeaba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Si te hago una pregunta, ¿prometes no contarme ninguna mentira piadosa?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Lo intentaré –respondió ella.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Por qué precisamente a mí?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Siomara se mordió el labio inferior y lo miró como si intentara disculparse con los ojos. Se encogió de hombros y se enroscó un rizo en el dedo índice, rehuyendo su mirada durante unos segundos en los que pareció convertirse en una niña de diez años, despeinada y con cien pecas más en sus mejillas teñidas de escarlata.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Bueno –dijo al fin, suspirando-, vale, chico, nunca hubiera dicho que tienes un año más que yo. ¡Qué quieres que te diga! No los aparentas, con perdón, pero…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Luis asintió con una media sonrisa. Se lo figuraba: a esas alturas de su vida ya estaba lo bastante acostumbrado a ser bajito y flaco como para que la sorpresa de Siomara al enterarse de que tenía diecinueve años y no quince fuese una novedad. Ella vio aquel gesto y sonrió a su vez, mirando para otro lado. Lo cierto es que resultaba difícil, por no decir imposible, creer que la misma chica podía sonreír con tanta sencillez y sujetar una navaja en la misma tarde. Le preguntó si tenía por casualidad una hermana gemela y Siomara le dijo que era muy gracioso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Llegaron a la boca del metro y ésta se los tragó junto a un buen grupo de gente, al tiempo que escupía a otros a la calle. Luis alzó una ceja extrañado cuando vio que su acompañante sacaba más de un billete, y le dirigió una pregunta silenciosa que ella respondió confesando que de hecho tenía que coger el metro para volver a su casa. El chico sintió un leve cosquilleo en la nuca, pensando por un momento que aquella revelación los acercaba un poquito el uno al otro, y tras un titubeo le preguntó, esta vez ya sin tratar de fingir desinterés, en qué dirección iba. Resultó ser la contraria a la suya. Sintió que se desinflaba un poco, y aquella sensación debió reflejarse en algún movimiento de su cara, porque Siomara se rió y comentó, como si le hablara al aire, que al fin y al cabo en la línea circular todos los caminos llevan a Roma. Los labios de Luis dibujaron una leve sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cruzaron los tornos y caminaron sin ninguna prisa, bajando las escaleras normales en lugar de las mecánicas. Así pues, escalón a escalón, bajaron un nivel. Y otro. Y otro. Y fue entonces cuando Luis se dio cuenta, por primera vez desde que habían entrado, del sonido de la música.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Era un saxofón. Allí, frente a ellos, un hombre de cabello largo y oscuro con pinceladas de escarcha tocaba con los ojos semicerrados, parado junto a un estuche negro lleno de monedas. Luis sintió algo así como una brisa de nostalgia al oír aquel sonido tan familiar, recordando por un segundo todas aquellas tardes ensayando con las partituras que le dejaba el profesor, y una sonrisa palpitó en sus labios cuando miró a Siomara y vio que sus ojos brillaban con entusiasmo infantil. Era una melodía alegre, que al chico le recordaba a alguna canción de Diego Torres que había oído hacía tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los ojos de Siomara se cruzaron con los suyos, y esta vez no los retiró. Sonrió con todos los dientes y se formaron dos hoyuelos exquisitos en sus mejillas, al tiempo que Luis sentía que las suyas ardían un poco. Entonces ella se acercó y le tomó una mano, y antes de que el chico pudiera decir “ni hablar”, se encontró bailando al compás de las notas que salían del saxofón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ninguno de los dos lo hacía demasiado bien, pero en el futuro Luis apenas recordaría el sentimiento de vergüenza y perplejidad, la ridícula estampa de estar intentando bailar con una chica que le sacaba media cabeza, o los cien ojos extrañados de las personas que se volvían para mirarles: en cambio, conservaría el recuerdo de las risas contagiosas de Siomara cada vez que se pisaban el uno al otro, el tacto de sus guantes llenos de agujeros en sus manos, y la canción que aquel músico tocaba para ellos sin prestarles atención. Pensó por un momento que quizás se había quedado dormido en el autobús y que todos esos instantes que estaba viviendo no le pertenecían, no podían ser una experiencia real a no ser, claro, que a Siomara le faltase un tornillo (lo cual, visto lo visto, no era una idea tan descabellada). Pero ese breve destello de lucidez, de darse cuenta de lo absurdo de la situación, duró lo poco que tardó en dar una vuelta y aterrizar por cuarta vez sobre el pie de su compañera de baile.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La canción terminó, y fue entonces cuando el chico cayó en la cuenta de que se encontraban en el punto donde se separaban los andenes, la parte donde cada uno tomaba su propia dirección, el lugar de la despedida. Siomara, con el pelo algo alborotado después de aquella torpe danza que habían improvisado en un momento, le preguntó si tenía dinero, a lo que Luis sonrió burlonamente y se encogió de hombros. Ella se sacó entonces la cartera del bolsillo del abrigo, la abrió y sacó un billete de veinte euros que depositó en el estuche del saxofonista; éste la miró con los ojos muy abiertos y luego sonrió ampliamente, dedicándole una solemne reverencia como si se tratase de una reina, o más bien de una musa que había venido a tocarlo con su gracia. Luis le dirigió una mirada incrédula y ella parpadeó, en un gesto entre picardía y disculpa, y se acercó a él. Le preguntó si se iba hacia la derecha. Luis asintió medio distraído.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Bueno, ha sido un gusto conocerte, chico. Me has caído bien.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Sí?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Luis sonrió, sintiéndose un papanatas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Sí, hombre. En serio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿Tan bien como para devolverme la cartera?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Siomara lo escudriñó con sus ojos como pozos negros, frunció el ceño y apenas un segundo más tarde aquel gesto dejó paso a una sonrisa divertida: entonces metió la mano en el bolsillo, sacó la navaja que había usado esa tarde y se la puso a Luis en la mano diciéndole que se la podía quedar de recuerdo. El chico acarició la hoja y comprobó que en realidad era de plástico: una imitación muy bien conseguida, sí, pero plástico al fin y al cabo. La voz que lo llamaba estúpido dentro de su cabeza se hizo más fuerte, y Siomara soltó una carcajada al ver cómo enrojecía. Le dijo que sentía haberle dado un susto. Luis comentó que, para ser la primera vez que lo asaltaban, por lo menos el episodio no había acabado tan mal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Toma, y no te mosquees –dijo Siomara, entregándole la cartera-. Te devolveré los veinte euros otro día.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Luis le dijo que tampoco hacía falta que tuviera prisa, porque aquello de “otro día” le había sonado a campanas celestiales y porque sintió que, en realidad, aquellos habían sido los veinte euros mejor invertidos de su vida: sólo por ver aquella última sonrisa de Siomara, y por el beso que le dio en la mejilla al despedirse, y por aquellas primeras notas con las que el saxofonista daba comienzo a una nueva canción cuando ella se fue… habían valido la pena.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bajó la última escalera hasta el andén justo cuando el tren entraba en las vías, y soltó un gruñido, ya que eso le impedía saludar a Siomara con la mano cuando ésta bajara. La vio por última vez desde la ventanilla del vagón cuando entraba en el andén de enfrente, y apenas tuvo tiempo de cruzar una mirada con ella antes de desaparecer en la oscuridad del túnel que lo llevaba en su recorrido por debajo del centro de Madrid. Es curioso, pensó Luis, que tenga que cruzarse una loca en tu camino durante menos de una hora de tu vida para que te espabiles y comprendas de que cada minuto cuenta, y si no lo descubres por las buenas será por las malas, y que hasta la más disparatada experiencia puede tener un final feliz. ¡Claro que, desde luego, su familia no iba a comprender la moraleja de la historia! Primero se alarmarían cuando contase que lo habían atracado, luego su hermano y su padre se burlarían de él cuando les dijese que había sido una chica, entonces les enseñaría la navaja de plástico y se troncharían del todo llamándolo pringado una, dos y diez veces, y finalmente abrirían unos ojos como platos y le dirían que había perdido la cabeza cuando se jactara de que había ligado con la asaltante en cuestión. Eso sí, su madre se alegraría mucho cuando le dijese que quería retomar las clases de saxo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No le había dicho a Siomara su nombre. Maldición.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Se sujetó a la barra del techo del vagón y se pasó una mano por el pelo, sonriendo para sí mismo. ¡Bah! Tendría la oportunidad de hacerlo, estaba seguro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ella había dicho &lt;em&gt;otro día.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;FIN &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-5621609809777484591?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/5621609809777484591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/05/pincelada-de-tinta-circular.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/5621609809777484591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/5621609809777484591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/05/pincelada-de-tinta-circular.html' title='Pincelada de tinta: Circular'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3594/3386650125_e4c387581f_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-1794897219131527268</id><published>2010-05-23T02:02:00.000+03:00</published><updated>2010-05-23T04:16:11.832+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de ideas: Difícil</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000099;"&gt;No es una pincelada de ideas exactamente, a no ser que renombre éstas como "lo que se me pasa por la mente en estos momentos", pero encaja mejor aquí que en otras etiquetas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué es tan difícil escucharte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que es por mi propio pecado. O tal vez por las interferencias. Pero muchas veces simplemente encuentro difícil esperar en el silencio para ver qué es lo que quieres decirme. ¡Quisiera que fuese más sencillo! Intento detenerme, parar, olvidarme de las distracciones diarias… pero… el silencio me pone nerviosa. No estoy acostumbrada. Por alguna razón, siempre me rodeo de ruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué es tan difícil aceptar tu amor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he aceptado tu amor como algo natural. Ahora no estoy tan segura. A lo mejor una parte de mi madurez se ha apoderado de esa parte del intelecto que se empeña en dar una razón a todas las cosas. Pero a la pregunta de &lt;em&gt;por qué me amas&lt;/em&gt; no puedo encontrar una respuesta racional. ¿Por mí misma, por quien soy yo? ¿O es porque no te queda más remedio que amar a todos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://mstrmx.files.wordpress.com/2009/11/orar1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 227px; FLOAT: left; HEIGHT: 283px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://mstrmx.files.wordpress.com/2009/11/orar1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No soy capaz de comprender el significado de un amor incondicional. Algo en mi mente me dice que eso sólo son exageraciones. Cada vez que fallo, y cada vez que vuelvo a meter el pie en la misma trampa, a veces de forma consciente, luego te pido perdón. Pero a veces no me siento muy perdonada. Es difícil fallar tantas veces y poder creer que tú no te das por vencido conmigo. ¿Y lo creo? No estoy segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En momentos como este, me doy cuenta de mi egoísmo. Reconozco que estas dudas muchas veces me hacen sufrir, pero casi nunca recuerdo que el único propósito de mi existencia en este mundo es que tú te engrandezcas. Y sé que para ello puedes aún utilizar mis debilidades (tú lo has dicho). Pero… ¿mis repetidos pecados?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conoces mi corazón. Y mis sentimientos. Sabes que a menudo, cuando leo o escucho esas historias de siervos tuyos que lo dan todo por ti, que se juegan la vida, que sacrifican todo lo que tienen para adorarte… ¡me lleno de tantas emociones encontradas! La admiración, claro está, pero también la impotencia y la incomprensión. Si bien me lleno de ilusión cuando escucho de sus acciones, éstas no me asombran tanto: sé que tú tienes poder para hacer cosas absolutamente imposibles. Pero ese amor que ellos sienten y demuestran… esa pasión por tu nombre…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descubro que mi corazón no es así. Y no sé por qué. A veces intento consolarme, pensar que tal vez cambiaré con el tiempo. Pero el caso es que cada vez que oigo a alguien decir &lt;em&gt;eres el mundo entero para mí&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;por un segundo a tu lado lo daría todo&lt;/em&gt;, me inunda un sentimiento de culpa. Sé que yo no puedo pronunciar esas palabras con total sinceridad. Tal vez en algún momento en que el ambiente, la situación o las circunstancias favorezcan una sensación de efusividad total: entonces, durante unos momentos, sí soy capaz de gritar que te amo, y que realmente lo siento. Pero sé que en el día a día no tengo esa pasión. Cada día tu voz es ahogada por otras a las que casi siempre presto más atención. &lt;em&gt;Mira, ven, escucha, prueba, haz esto, haz lo otro…&lt;/em&gt; Una distracción tras otra, cosas que, por muy vanas que sean, me seducen más que la idea de pasar un tiempo escuchándote. En ese silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy capaz de decir con sinceridad que te amo con toda mi alma, mi mente y mi corazón, por encima de todas las cosas. Y cuando veo esa actitud en mí, no me gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero por qué? En realidad, ¿te conozco lo bastante como para saber cuanto quiero amarte? ¿O simplemente busco ese amor porque sé que es lo correcto, lo que debería sentir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás por eso intentar escuchar tu voz es tan difícil. Quizás en el fondo tengo cierto temor de enfrentarme a ella. No quiero levantar la vista hacia ti y ver que tus ojos decepcionados me rehúyen, diciéndome: &lt;em&gt;Yo di mi vida por ti, ¿y tú no eres capaz de amarme de la misma forma?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En momentos como éste, sé que estoy luchando. Librando una batalla contra mis propios instintos, porque sea por la razón que sea, sé que no he sido creada para que mis deseos carnales reinen sobre los espirituales. Pero hay tantas voces que silban en mi cabeza…&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nunca podrás amarle como él lo merece.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nunca podrás superar tus pecados. Día tras día, seguirás tropezando con la misma piedra (y no porque no la hayas visto).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tantas otras… Muchas veces es fácil distinguir aquéllas que debo ignorar, las que no son más que interferencias en mi vida de oración. Otras veces, en cambio, no es tan sencillo. Y temo confesar que esto se debe a que no conozco tu voz lo suficiente como para reconocerla entre todas las demás que me rodean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces mis ojos sufren las consecuencias de estas luchas, y llegan las lágrimas, y la verdad es que entonces me consuelo un poco al ver que no soy del todo insensible. Pero también comprendo que las lágrimas también me consuelan por autocompasión. Y que ése no es el llanto capaz de sanar un corazón herido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy pienso en estas cosas, pero mañana será otro día. Una nueva jornada con nuevas distracciones. Y una vez más, las opciones serán: o dejarme llevar por ellas, o centrarme en lo espiritual y entristecerme por mis fallos, que parecen no tener fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hay tantas cosas en mí que tienen que cambiar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo sé que no soy feliz con esta situación, y que tú puedes sanarme de estos sentimientos. Pero ya no quiero ir a ti sólo para pedirte consuelo, curación, guía, respuestas o alivio. Quiero empezar a necesitarte de otra manera. Quiero aprender a anhelar tu voz sólo por el hecho de ser tuya, quiero buscarte cada día, quiero preguntarte lo que tú piensas, quiero centrarme más en ti y olvidarme de mí. Quiero ser diferente. Quiero amarte y enamorarme cada día más de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero que crees en mí un nuevo corazón…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Madrid, 22 de mayo del 2010&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-1794897219131527268?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/1794897219131527268/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/05/pincelada-de-ideas-dificil.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/1794897219131527268'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/1794897219131527268'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/05/pincelada-de-ideas-dificil.html' title='Pincelada de ideas: Difícil'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-3669910798116607598</id><published>2010-04-24T01:30:00.000+03:00</published><updated>2010-04-24T01:33:44.507+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte: Cien años de soledad</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;em&gt;Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Existe alguna frase mejor para empezar una novela? Todavía no la he encontrado. Y no, no me vale aquello de En un lugar de la Mancha… Lo siento, sigo pensando que ésta es mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hace falta que me desgaste mucho en palabras para hablar de este libro, porque no hace falta, de modo que disculpadme por ir un poco al grano y hacer una pincelada breve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cien años de soledad&lt;/strong&gt; es una obra maestra literaria. No hay otra manera de definirlo. Gabriel García Márquez es un hombre que escribe magia, y es imposible no quedar cautivado por su estilo literario cuando lees una historia como ésta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este libro cuenta las vivencias de la familia Buendía en la imaginaria ciudad de Macondo desde la llegada de José Arcadio Buendía, su esposa Úrsula y sus hijos José Arcadio y Aureliano hasta el último descendiente de la dinastía un siglo después. El viaje a través de es&lt;a href="http://elmundocontrami.files.wordpress.com/2008/05/cien.gif"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 212px; FLOAT: right; HEIGHT: 359px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://elmundocontrami.files.wordpress.com/2008/05/cien.gif" /&gt;&lt;/a&gt;tas páginas está lleno de sinsabores, sorpresas y personajes a cada cual más curioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es precisamente una novelilla muy light, por lo que es posible que a más de uno se le haga una lectura difícil, pero para aquellos que realmente os guste leer, &lt;strong&gt;Cien años de soledad&lt;/strong&gt; es obligatorio. Sobre todo lo recomiendo a aquellos a quienes, como a mí, les encante la literatura fantástica, aunque desde luego no esperéis encontraros nada parecido a El Señor de los Anillos o Harry Potter. Esto es el realismo mágico: la mezcla de lo fantástico con lo cotidiano, en el caso de esta historia todo teñido de melancolía y tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejo un fragmento que no necesariamente el mejor (no sé cuál es el mejor, ni creo que nadie lo sepa) ni mi favorito, pero cualquier texto de este libro, aun elegido al azar, revela lo maravilloso de su estilo literario. Así que disfrutadlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;José Arcadio Buendía conversó con Prudencio Aguilar hasta el amanecer. Pocas horas después, estragado por la vigilia, entró al taller de Aureliano y le preguntó: «¿Qué día es hoy?» Aureliano le contestó que era martes. «Eso mismo pensaba yo -dijo José Arcadio Buendía-. Pera de pronto me he dado cuenta de que sigue siendo lunes, como ayer. Mira el cielo, mira las paredes, mira las begonias. También hoy es lunes.» Acostumbrada a sus manías, Aureliano no le hizo caso. Al día siguiente, miércoles, José Arcadio Buendía volvió al taller. «Esta es un desastre -dijo-. Mira el aire, oye el zumbido del sol, igual que ayer y anteayer. También hoy es lunes.» Esa noche, Pietro Crespi lo encontró en el corredor, llorando con el llantito sin gracia de los viejos, llorando par Prudencio Aguilar, por Melquíades, por los padres de Rebeca, por su papá y su mamá, por todos los que podía recordar y que entonces estaban solos en la muerte. Le regaló un aso de cuerda que caminaba en das patas por un alambre, pero no consiguió distraerla de su obsesión. Le preguntó qué había pasado con el proyecto que le expuso días antes, sobre la posibilidad de construir una máquina de péndulo que le sirviera al hombre para volar, y él contestó que era imposible porque el péndulo podía levantar cualquier cosa en el aire pero no podía levantarse a sí mismo. El jueves volvió a aparecer en el taller con un doloroso aspecto de tierra arrasada. «¡La máquina del tiempo se ha descompuesto -casi sollozó- y Úrsula y Amaranta tan lejos!» &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-3669910798116607598?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/3669910798116607598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/04/pincelada-de-arte-cien-anos-de-soledad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3669910798116607598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3669910798116607598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/04/pincelada-de-arte-cien-anos-de-soledad.html' title='Pincelada de arte: Cien años de soledad'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-4543732176265830855</id><published>2010-01-18T00:25:00.001+02:00</published><updated>2011-11-25T15:39:53.005+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte: Psicosis</title><content type='html'>&lt;div&gt;Para hablar de esta gran obra, primero tengo que establecer una gran verdad: estoy sencillamente harta de que las películas de terror me timen. Y eso es lo que he sentido casi siempre que me he plantado a ver cine de terror actual, que me ha llevado a tener mucha desconfianza. Porque pagar ocho euros para entrar en un cine, pasarlo horrorosamente mal viendo sangre y bichos feos por todas partes, y salir de la sala con el bolsillo más vacío y esa sensación de haber sido estafada con una película sin apenas argumento… no me gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Alfred Hitchcock son palabras mayores, y eso es lo que me demostró esta película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Psicosis&lt;/strong&gt; es el relato de una mujer que huye del pueblo tras haber robado una importante suma de dinero, en camino a encontrarse con su amante. Durante su viaje, al hacerse de noche, decide detenerse en una posada donde conoce al hostelero, un tipo muy extraño…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero contar mucho porque si desvelo un poco más de la trama se me va la lengua, pero sólo tengo una recomendación: ved esta película… si tenéis suficiente sangre fría como para hacerlo. Esto sí que es (o más bien era) CINE, señores, cine con mayúsculas y con luces de neón, con un guión de lujo e interpretaciones estupendas: una obra maestra del género. La historia que se desarrolla durante todo su metraje pone a prueba los nervios del espectador, le desafía a permanecer delante de la pantalla si se atreve. Es una de las pocas ocasiones en las que he visto una película de terror y he podido experimentar ese miedo interno, psicológico; esa sensación de pasarlo mal y al mismo tiempo no poder apartar los ojos de la pantalla hasta que llega ese final y te queda&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ThldQqvPng0/Ts-alHPcRKI/AAAAAAAAAGc/Rz_OjHZWU84/s1600/psicosis.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 275px; FLOAT: left; HEIGHT: 281px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5678927617527137442" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-ThldQqvPng0/Ts-alHPcRKI/AAAAAAAAAGc/Rz_OjHZWU84/s320/psicosis.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;s con la boca abierta y una frase dando vueltas en tu cabeza: “¡Pero qué pedazo de PELICULÓN!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A quien no le guste el cine de miedo en general que ni se acerque, pero aquellos que, como era mi caso, quieran ver una espeluznante película alejada de las bazofias que se suelen ofrecer hoy en día como pan diario, os la recomiendo muchísimo. Dadle una oportunidad a Alfred Hitchcok: ese odio que sentiréis hacia él cada vez que escuchéis la terrorífica banda sonora de &lt;strong&gt;Psicosis&lt;/strong&gt;, ese temblor, esa mantita trepando sobre vuestra cara… es sólo el precedente del deseo que os inundará, nada más llegar los créditos finales, de ver más películas de este genio del séptimo arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mejor película de miedo que he visto en mi vida, con muchísima diferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Advertencia: no la veáis solos. No seáis masoquistas, leñe. ¡Las películas de terror se ven con amigos! xD).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-4543732176265830855?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/4543732176265830855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/01/pincelada-de-arte-psicosis.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4543732176265830855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4543732176265830855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/01/pincelada-de-arte-psicosis.html' title='Pincelada de arte: Psicosis'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ThldQqvPng0/Ts-alHPcRKI/AAAAAAAAAGc/Rz_OjHZWU84/s72-c/psicosis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-2799780163955523760</id><published>2010-01-10T20:55:00.000+02:00</published><updated>2010-01-10T21:08:18.112+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de páginas: Es que...</title><content type='html'>Cuando no estoy estancada ante la hoja en blanco de la novela, el problema siempre es otro. Por ejemplo, que me siento descontenta con cada página que escribo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Es que estoy poniendo palabras de una chica de dieciocho años en boca de unos chavales de catorce, y no tiene nada que ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que los escenarios están mal descritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que en esta parte sucede todo demasiado rápido.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suspiro, resoplo, aprieto el bolígrafo con fuerza. Tachones, más tachones. Y siempre acaba cayendo al papel alguna frase que me gusta tan poco como las otras, pero la dejo porque estoy harta de tachar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Es que este personaje no es muy agradable que digamos.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://arturovillalobos.files.wordpress.com/2008/05/lector_iman_maleki.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 195px; CURSOR: hand; HEIGHT: 256px" alt="" src="http://arturovillalobos.files.wordpress.com/2008/05/lector_iman_maleki.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es que no sé en qué capítulo va a pasar tal cosa y tal otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que llevo demasiado tiempo sin escribir y ya no sé ni de qué va la historia.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de vez en cuando, cierro los ojos y miro hacia donde tengo que mirar. De vez en cuando. Es entonces cuando digo: “Por favor, lleva esta historia adonde Tú quieres llevarla”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay otra oración, una oración que nunca me acuerdo de hacer, y que hoy ha llegado a mi cabeza como una bombilla que se enciende de golpe. Un recordatorio. Un momento que un escritor nunca debe pasar por alto cuando se dispone a dejar caer palabras que en algún momento, lo sabe perfectamente, serán leídas por alguien más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ahora, trataré de recordarlo. Antes de desesperarme ante la página en blanco, o ante la página llena de tachones, inclinaré mi cabeza y oraré por la historia, sí. Pero todavía más importante… oraré por los futuros lectores a los que pueda afectar de alguna manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si estás leyendo esto, significa que he orado por ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y además, te doy las gracias. Muchísimas gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;(Sí, sé lo que estáis pensando. ¿Pero por qué leñe nunca me lo ponéis en un comentario? xD. Quiero rapidito unos cuantos comentarios que pongan: "Anda que te has calentado la cabeza con la pincelada, hija...")&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-2799780163955523760?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/2799780163955523760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/01/pincelada-de-paginas-es-que.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/2799780163955523760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/2799780163955523760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2010/01/pincelada-de-paginas-es-que.html' title='Pincelada de páginas: Es que...'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-6662490988633291550</id><published>2009-12-28T22:14:00.001+02:00</published><updated>2011-11-25T15:32:25.865+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de tinta: Un descuido tonto</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;No me siento con ganas de escribir introducciones ni excusas, os dejo sin más con el relato xD&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que a veces, cuando te invitan a un cumpleaños, tienes ciertas obligaciones. Como saludar a todo el mundo, ir bien peinado y arreglado, limpiarte los zapatos en el felpudo antes de entrar… lo típico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pero nadie me había dicho que era de mala educación preguntar a qué hora se soplaban las velas! La dueña de la casa, esa señora alta que según mamá era nuestra “anfitirona” (o algo así), me miró con cara de pocos amigos y me dijo que no era asunto mío. ¡Antipática! Pero lo peor es que la muy chivata fue a quejarse a papá por mi pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué enfadado estaba! Me llevó a un rincón apartado con la excusa de arreglarme un botón que se me estaba soltando de la camisa y me dijo muy serio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Que sea la última vez que vas haciendo preguntas improcedentes a personas tan amables que nos han invitado a un cumpleaños, ¿oyes? Como me entere de que vuelves a portarte mal, te meto en el coche y nos volvemos a casa sin probar la tarta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me gusta nada ver a papá enfadado, así que me pensé no abrir la boca en toda la tarde para evitar más meteduras de pata. ¡Vaya! “¿Y yo qué sabía?” me hubiera gustado contestar, pero él me dio la espalda y volvió a reunirse con los demás invitados en el salón antes de que me diera tiempo a abrir la boca. Me quedé confundido, y también algo triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*** &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;A medida que transcurría la tarde, no podía dejar de sentir que en aquella fiesta faltaba algo.&lt;br /&gt;Me senté en el sofá y me puse a mirar a mi alrededor con el dedo índice en la cabeza (es que así pienso más rápido), preguntándome qué era lo que echaba en falta. Mesa, comida, bebidas frías, regalos apilados en un rincón… Hombre, ¿sería posible que estuviera equivocado? Sin poder contener la curiosidad, y olvidando mi anterior propósito de ser un niño mudo, crucé el salón hasta donde estaba mamá, charlando con otra señora, y le comenté mis impresiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su reacción me dejó perplejo. La sonrisa dulce de su rostro se desvaneció dejando paso a una expresión dura, incluso enojada. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No te pongas tan quisquilloso –me dijo-, y deja de sacarle punta a las cosas y de buscar fallos en todos lados. ¡Es de mala educación para con nuestra anfitriona!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pero…! ¿Quién había decidido de repente, y sin avisarme, que todas mis preguntas eran de mala educación? Me alejé de allí lleno de rabia, me escondí detrás de un mueble-bar que había en el vestíbulo y decidí quedarme allí hasta que sirvieran la tarta. Tenía ganas de llorar, pero me aguanté: no sirve de nada llorar cuando nadie te está mirando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó el timbre, y escuché acercarse unos pasos por el pasillo: supuse que sería la antipática “anfitirona”. ¿Debía salir de allí? La señora ya casi estaba llegando a la puerta. Opté por no moverme: total, no me iba a ver… Oí cómo giraba el picaporte. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-v1wsMx2aqgY/Ts-Xh-qAc6I/AAAAAAAAAGQ/9cUuNTW6gWg/s1600/ni%25C3%25B1oadorable.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5678924265148150690" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-v1wsMx2aqgY/Ts-Xh-qAc6I/AAAAAAAAAGQ/9cUuNTW6gWg/s320/ni%25C3%25B1oadorable.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Hola? ¿Qué quieres? –preguntó ella, con un tono muy poco amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola… ¿puedo entrar? –inquirió con voz dudosa quienquiera que se hallase al otro lado de la puerta. Sonaba como un niño más o menos de mi edad, por lo que me asombro fue doble cuando escuché la respuesta de la “anfitirona”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Claro que no! ¡Nadie te ha invitado aquí! Ni siquiera te conozco. Es nuestra fiesta, y no queremos extraños. ¡Lárgate!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta se cerró de golpe, y vi de reojo cómo la mujer se alejaba. No daba crédito a mis oídos. ¡Pero qué mala! Aunque sé que los adultos nunca son maleducados (papá me ha dicho muchas veces que yo dejaré de serlo cuando crezca), aquello se había parecido bastante a lo que yo entiendo por mala educación. ¡Pobre chico! Debía ser un mendigo, y con el frío que hacía en la calle, normal que quisiera entrar. ¿Qué podía saber él de la fiesta de cumpleaños?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me daba mucha pena, así que tomé otra decisión: hacer mi último acto maleducado de la tarde. Luego volvería a portarme bien para que papá no me llevara a casa sin probar la tarta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví rápidamente al salón y, procurando que nadie me viese, metí en una servilleta un par de mediasnoches con queso de las que aún quedaban encima de la mesa. Escondiéndolas bajo mi chaqueta, volví sobre mis pasos y llegué hasta la puerta de la casa. La abrí con cuidado para no hacer ruido y la helada noche me recibió haciéndome tiritar. No muy lejos, en la acera, vi caminar una pequeña figura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Eh! –exclamé, y agité una mano intentando llamar su atención. El niño se giró extrañado y me miró. Le hice señas para que se acercase: no quería alejarme de la puerta y correr el riesgo de que se cerrara dejándome fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico se acercó, al parecer algo inseguro. Era moreno, de ojos castaños, no mucho más alto que yo, y no parecía realmente un mendigo, aunque no iba muy abrigado. Cuando llegó hasta mi altura, me apenó ver lo pálido que estaba y el tono casi azulado que coloreaba sus mejillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es para ti –dije, optando por ir al grano, y puse la servilleta con las mediasnoches en su mano, que efectivamente estaba helada. Él miró extrañado el “regalo”, me miró a mí y, sorprendentemente, se rió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Muchas gracias –me dijo, apretando las mediasnoches contra su pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siento que no puedas entrar –dije-. Estamos celebrando una fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo sé –respondió él, pareciendo algo triste. Miró hacia una de las ventanas, como adivinando la algarabía y diversión que había dentro de la casa, y luego volvió a mirarme a mí-. ¿Sabes lo que se celebra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues sí… un cumpleaños –dije yo, algo inseguro. El niño asintió levemente con la cabeza y dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así es. Mi cumpleaños, para ser exactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí los ojos de golpe y lo miré de arriba abajo, perplejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡¿Qué?! ¿Tu… TU cumpleaños? ¿Quieres decir que toda esa fiesta de ahí dentro es para celebrar tu cumpleaños?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico volvió a asentir con la cabeza. No podía creerlo, sencillamente no me entraba en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Pero eso no tiene sentido! ¿Entonces por qué no estás ahí soplando las velas, y abriendo regalos, y…?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se encogió ligeramente de hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya oíste a la señora, ¿no? –dijo-. Nadie me ha invitado. No puedo entrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Wycliffe Centre, 13 de diciembre, 2009&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;&lt;strong&gt;MORALEJA:&lt;/strong&gt; Celebrar una fiesta sin el invitado principal tiene muy poco sentido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Feliz Navidad...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-6662490988633291550?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/6662490988633291550/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/12/pincelada-de-tinta-un-descuido-tonto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6662490988633291550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6662490988633291550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/12/pincelada-de-tinta-un-descuido-tonto.html' title='Pincelada de tinta: Un descuido tonto'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-v1wsMx2aqgY/Ts-Xh-qAc6I/AAAAAAAAAGQ/9cUuNTW6gWg/s72-c/ni%25C3%25B1oadorable.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-3983436883303184232</id><published>2009-11-08T17:03:00.000+02:00</published><updated>2009-11-08T17:23:42.882+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de ideas: Fobias y amores</title><content type='html'>&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Quería escribir una pincelada de ideas más reflexiva sobre los sueños y algunos temas que me vienen rondando por la cabeza desde hace un tiempo, pero creo que todavía no tengo mis ideas lo bastante claras como para escribir sobre el tema. Así que habrá que esperar, de momento tengo que rellenar este espacio con pavadas xD.&lt;br /&gt;Hace poco me dio por entrar en mi viejo blog “Lo que el viento escribió” (el de blogspot, no el Space) y revisar algunas entradas antiguas… y encontré un par de curiosidades que tenía bastante olvidadas: “Las cosas que detesto” y “Las cosas que amo”. Debo decir que me reí todo lo que quise y más de mis tonterías, y se me ha ocurrido que sería gracioso reescribir esas listas ahora… así dentro de un par de a ños o menos las releeré y me volveré a reír un rato xD.&lt;br /&gt;(Si alguien quiere echarle un vistazo a las versiones antiguas, que se pase por www.loqueelvientoescribio.blogspot.com).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;DETESTO…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detesto levantarme tarde y tener que ir con prisas desde el primer minuto de la mañana.&lt;br /&gt;Detesto las lentillas secas.&lt;br /&gt;Detesto el brócoli (¡y con ganas!).&lt;br /&gt;Detesto las frases “eso es para niños” o “eso es para viejos”.&lt;br /&gt;Detesto los Blue-Rays.&lt;br /&gt;Detesto la falsedad de los que sonríen a una persona y luego critican sus errores a sus espaldas (señores, juzgar los tropiezos de una persona sin ver la piedra en su zapato es muy fácil).&lt;br /&gt;Detesto las dobles caras.&lt;br /&gt;Detesto que algunas cosas sean obras maestras sólo porque no las entiende ni su autor.&lt;br /&gt;Detesto las leyes hipócritas e incoherentes consigo mismas.&lt;br /&gt;Detesto las imágenes macabras que con sólo verlas un segundo se me quedan grabadas en la retina por años.&lt;br /&gt;Detesto las diferencias inventadas.&lt;br /&gt;Detesto no ser capaz de defender mi postura cuando alguien la echa por tierra.&lt;br /&gt;Detesto que el arte se convierta en una simple marca de fábrica.&lt;br /&gt;Detesto al guionista de Doraemon y al lumbreras que creó “Pocahontas 2”.&lt;br /&gt;Detesto el humor estúpido (no voy a especificar…).&lt;br /&gt;Detesto los zapatos estrechos y con tacones.&lt;br /&gt;Detesto mi memoria de pescado y mis continuas meteduras de pata.&lt;br /&gt;Detesto que alguien se ría de una situación que debería hacer llorar.&lt;br /&gt;Detesto la página en blanco.&lt;br /&gt;Detesto las llagas.&lt;br /&gt;Detesto el guiño del Tuenti y sus mensajitos hipócritas.&lt;br /&gt;Detesto los redoblajes (en su mayoría).&lt;br /&gt;Detesto las actitudes derrotistas y victimistas, y más cuando se trata de mí.&lt;br /&gt;Detesto el bolígrafo que se queda sin tinta a mitad de un examen.&lt;br /&gt;Detesto que se hagan trescientas continuaciones de una película que tiene éxito. Cuando una historia se acaba, ¡SE ACABA!&lt;br /&gt;Detesto los malos rollos que surgen a raíz de una pavada.&lt;br /&gt;Detesto el talante de gente cuyo único propósito en la vida es incordiar al prójimo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;AMO…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amo los otoños ingleses.&lt;br /&gt;Amo el chocolate.&lt;br /&gt;Amo recostar mi cabeza sobre la almohada con la satisfacción de haber aprovechado bien el día.&lt;br /&gt;Amo los reencuentros.&lt;br /&gt;Amo los lazos de amor que son capaces de crearse en un tiempo récord y durar toda la vida.&lt;br /&gt;Amo la revolución, la AUTÉNTICA revolución.&lt;br /&gt;Amo la música…&lt;br /&gt;Amo las “mateadas” con mi familia o con mis amigos.&lt;br /&gt;Amo las situaciones que me hacen reír hasta que se me saltan las lágrimas.&lt;br /&gt;Amo entrar en un teatro y ver algo que me haga aplaudir hasta que las manos se me pongan rojas.&lt;br /&gt;Amo el llanto provocado por la emoción o el arrepentimiento.&lt;br /&gt;Amo esos recuerdos que se evocan con una sonrisa nostálgica.&lt;br /&gt;Amo el dolor que recorre mi muñeca cuando no puedo dejar de escribir.&lt;br /&gt;Amo los libros que me dejan huella.&lt;br /&gt;Amo las películas y cortos de animación, y amo a los actores del lápiz que los crean.&lt;br /&gt;Amo la ilusión de recibir una carta.&lt;br /&gt;Amo nadar.&lt;br /&gt;Amo la playa (irónico, siendo madrileña…).&lt;br /&gt;Amo el frikismo y el emocionarme con chorradas.&lt;br /&gt;Amo las sorpresas agradables.&lt;br /&gt;Amo las guerras de agua improvisadas.&lt;br /&gt;Amo viajar.&lt;br /&gt;Amo meterme en una sala de cine y disfrutar de una buena película en pantalla grande y con las luces apagadas a mi alrededor.&lt;br /&gt;Amo los abrazos.&lt;br /&gt;Amo los arco iris después de la lluvia.&lt;br /&gt;Amo la diversidad.&lt;br /&gt;Amo ver hogueras y fuegos artificiales.&lt;br /&gt;Amo los cómics.&lt;br /&gt;Amo los musicales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amo al que me perdona todos los días por no amarle tanto como Él se merece.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como nota curiosa... me alegro de poder decir que la segunda lista me ha resultado mucho mas facil que la primera =)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-3983436883303184232?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/3983436883303184232/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/11/pincelada-de-ideas-fobias-y-amores.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3983436883303184232'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3983436883303184232'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/11/pincelada-de-ideas-fobias-y-amores.html' title='Pincelada de ideas: Fobias y amores'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-4090293212726299432</id><published>2009-10-19T23:42:00.000+03:00</published><updated>2009-10-19T23:52:02.640+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte: Cartas del diablo a su sobrino</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;Como veis, y aunque publique esto con un dia de retraso, estoy recuperando un poco el ritmo del blog... Aunque tampoco voy a lanzar las campanas al vuelo, que luego siempre tengo malas rachas y esto se queda bastante muerto durante eones, pero la esperanza es lo ultimo que... (blablabla xD).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tengo una serie de libros de cabecera sobre los que quiero escribir aquí y todavía no está completa, sin ir más lejos sigo teniendo pendiente “El Señor de los Anillos”. Hubiera quedado bien hacerlo hoy y así ocupo las dos últimas pinceladas con el mismo tema, pero resulta que la última semana hubo algo, no recuerdo qué, que trajo a mi memoria el libro que ocupa hoy esta entrada. Y es necesario que hoy me explaye un poco (no os asustéis) sobre &lt;strong&gt;Cartas del diablo a su sobrino&lt;/strong&gt;, de C.S. Lewis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando de este escritor, probablemente conozcáis su nombre, aunque sea de oídas. Es posible que hayáis visto la reciente saga cinematográfica basada en sus novelas más famosas, o que las hayáis leído. C.S. Lewis es, efectivamente, el autor de “Las Crónicas de Narnia”. Pero si creíais que su obra literaria acaba ahí, estáis más que equivocados… y por ello hoy quiero comentar uno de sus trabajos, que es, sin duda alguna, uno de los libros más geniales e inteligentes que he leído en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cartas del diablo a su sobrino&lt;/strong&gt; es una novela epistolar que narra los intentos de destrucción que ejerce un demonio sobre un humano a través de una serie de cartas que este demonio joven e inexperto, Orugario, recibe de su anciano tío Escrutopo. En ellas, éste aconseja e instruye a su sobrino sobre los métodos que debe utilizar para conseguir ganarse el alma del muchacho.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_oD5EK6SmOtU/SOZhTjmQoSI/AAAAAAAAAKk/OZjPFqhW1J4/s320/956131746x_01__sclzzzzzzz_.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 201px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_oD5EK6SmOtU/SOZhTjmQoSI/AAAAAAAAAKk/OZjPFqhW1J4/s320/956131746x_01__sclzzzzzzz_.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nos encontramos ante uno de esos libros que se pueden leer más de una vez y seguir encontrando detalles nuevos, ya que, pese a su brevedad, las &lt;strong&gt;Cartas&lt;/strong&gt; hablan de muchísimos temas concernientes a la vida cristiana, las tentaciones, los engaños… y desde un punto de vista que resulta, cuanto menos, curioso. Si nos paramos a pensarlo, realmente la historia en lo que atañe al “paciente” de Orugario (como el viejo Escrutopo llama al joven cristiano) no es algo que nunca hayamos visto, está llena de elementos cotidianos y de situaciones que más de uno ha vivido en su propia piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todavía más que lo que cuenta, la genialidad de este libro radica precisamente en CÓMO lo cuenta. Página por página nos adentramos en una obra literaria que rebosa ingenio por todas partes, un asombroso ejercicio intelectual y espiritual por el cual no puedo menos que quitarme el sombrero para expresar mi admiración. Quizás por lo que he dicho podría deducirse que el libro es un muermazo que sólo los doctos y eruditos pueden disfrutar, pero no es así: las &lt;strong&gt;Cartas&lt;/strong&gt; tienen, además de un original estilo narrativo atrevido, un sentido del humor irónico y avispado que, junto al hecho de que no sea una novela demasiado larga, lo convierten en un libro bastante ameno. Entendedme, no es uno de esos best-sellers entretenidísimos de principio a fin que tanto éxito tienen ahora (y que a mí también me encantan, ojo), pero de ninguna manera se hace una lectura pesada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sorprendente leer el prefacio de este libro, pues a través de las palabras del propio autor, una comprende que no se tomó este trabajo a la ligera. Así queda demostrado en estas palabras citadas textualmente, en cuanto a lo que C.S. Lewis dijo sobre la continuación que sus lectores le pidieron para las &lt;strong&gt;Cartas&lt;/strong&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Aunque nunca había escrito nada con tanta facilidad, nunca escribí con menos gozo […] Aunque era fácil adoptar la actitud mental de un diablo, no resultada divertido, o no por mucho tiempo. El esfuerzo me producía una especie de calambre espiritual: mientras hablaba por Escrutopo, tenía que proyectarme a un trabajo que no era sino polvo, arena, sed y picor; cualquier atisbo de belleza, frescor y cordialidad tenía que ser excluido. Casi me ahogo antes de acabar el libro; hubiera ahogado a mis lectores si lo hubiese prolongado.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Podéis llevarme la contraria si queréis (estoy dispuesta a debatirlo), pero en mi opinión… esto son las palabras de un genio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recomendadísima lectura, y como ya he dicho antes, incluso para leer más de una vez. Animaos!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-4090293212726299432?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/4090293212726299432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/10/pincelada-de-arte-cartas-del-diablo-su.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4090293212726299432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4090293212726299432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/10/pincelada-de-arte-cartas-del-diablo-su.html' title='Pincelada de arte: Cartas del diablo a su sobrino'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_oD5EK6SmOtU/SOZhTjmQoSI/AAAAAAAAAKk/OZjPFqhW1J4/s72-c/956131746x_01__sclzzzzzzz_.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-4773081888048636244</id><published>2009-10-17T00:31:00.000+03:00</published><updated>2009-10-17T00:46:42.955+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte: El Señor de los Anillos (películas)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000066;"&gt;Antes de nada quiero advertir una cosa: SÍ, a simple vista esta pincelada tiene pinta de ser un tostón... ¿y sabéis por qué? Porque lo es. Un tostonazo de principio a fin, y si de verdad os interesa leeros todo ese texto aburrido y kilométrico en el que no hago otra cosa que pelotear una película, en serio... vuestros niveles de aburrimiento están llegando a niveles anormales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Lo digo para dejar claro que esta pincelada casi la he escrito más para mí que para vosotros, porque "El Señor de los Anillos" tenía que estar presente en un apartado donde hablo de cine, pero me he enrollado muchísimo y no es un texto que realmente me interese mucho que los demás lean. Así que "don't cry in your pillow" si no os veis con ganas de tragaros esta pincelada. Yo, en vuestro lugar, no me la leería xD.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía recuerdo la época en que se estrenó. Al finalizar una década tan fructífera para el cine como lo fueron los 90, en el vestíbulo del siglo XXI y en un tiempo en el que Hollywood no daba demasiadas oportunidades a las películas de fantasía (un contexto que se ve más tarde con los años, ya que yo en aquel entonces no tenía esa perspectiva), Peter Jackson y su enorme equipo de colaboradores trajeron una propuesta que parecía imposible: la adaptación cinematográfica de una obra tan importante para el mundo literario como “El Señor de los Anillos”, de J.R.R. Tolkien (la cual también tendrá su lugar de honor entre las páginas de este blog en cuando sea capaz de escribir algo que le haga justicia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe destacar que no era la primera vez que esta trilogía se intentaba llevar a la gran pantalla. Anteriormente existieron proyectos que nunca llegaron a concretarse, como el de Stanley Kubrick, quien ideaba filmar esta adaptación con los Beatles (…), rumores acerca del propio George Lucas deseando crear una película, y no podemos olvidar aquel intento en plenos años 50 por parte de ni más ni menos que de la compañía Disney, proyecto al que el propio Tolkien accedió con muchas reticencias (mayormente por razones económicas) poc&lt;a href="http://mysite.verizon.net/vzesz4a6/sitebuildercontent/sitebuilderpictures/gandalf_frodo_moria_aicn.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 333px; CURSOR: hand; HEIGHT: 227px" alt="" src="http://mysite.verizon.net/vzesz4a6/sitebuildercontent/sitebuilderpictures/gandalf_frodo_moria_aicn.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;o después de publicar su obra, pero que jamás llegó a buen término después de que el autor leyera el guión escrito por un tal Morton Zimmerman; éste, al parecer, destrozó la novela de tal modo que Tolkien no sólo exigió que se cancelara la adaptación, sino que antes de morir declaró ante un notario que ni Disney ni ninguna empresa asociada volviera a pretender llevar “El Señor de los Anillos” a la gran pantalla. Más adelante, en los años 70, el director Ralph Bakshi consiguió crear la primera película basada en la trilogía, en una producción animada que supuso altísimos costes pero acabó fracasando, de modo que ni siquiera se llegó a terminar del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en plena época de los dos miles, sucedió. Otra vez, sí, pero como nunca antes se había visto. La fantasía épica se abrió camino en el cine moderno mediante esta sublime adaptación que hizo llenar las salas durante mucho tiempo y dio que hablar a muchísima gente alrededor del mundo. Como digo al principio de esta pincelada… todavía lo recuerdo. Y de hecho, todavía recuerdo mi propia actitud ante aquel bombazo que había trastornado a mi generación y al público en general… mi respuesta, por raro que os pueda parecer, fue durante mucho tiempo un rotundo NO. Como lo leéis. Me negaba por completo a dedicarle tres horas y media de mi tiempo a ver la primera parte de esta saga, y más sabiendo precisamente que sólo era una primera parte, con el final abierto que ello conlleva y que luego me haría esperar dos continuaciones también interminables. Pereza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, y gracias a Dios que nos da hermanos mayores, fui literalmente obligada a sentarme en el sofá delante de la pequeña pantalla de mi salón y ver la película que iniciaría mi futuro frikismo: “La Comunidad del Anillo”. Por ese entonces ya todos los demás estaban flipando al salir de ver “Las Dos Torres” en el cine, pero yo iba con retraso. Y no fue hasta que “El Retorno del Rey” llegó a los cines que me decidí a ver aquella segunda parte, de modo que pudiera ir a ver la tercera antes de que la retiraran de la cartelera. Ese día entré en el cine entusiasmada y salí como en una nube, después de tres horas y media de emoción, lágrimas, risas y toda la fascinación que puede producir algo tan aparentemente simple como ver gente proyectada en un pedazo de tela enorme… y, sin darme cuenta de lo que supondría aquella nueva aventura, me decidí a leer los libros que habían propiciado tan maravillosa trilogía cinematográfica, cosa que más adelante me convertiría en la “tolkiendi” que sigo siendo ahora. Pero como ya he dicho, eso tendrá lugar en otro momento, y por ahora me atendré a hablar de las películas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peter Jackson, cineasta pero también lector y gran admirador de la obra de Tolkien, sabía desde el principio los riesgos que conllevaba esta gran producción. Y ciertamente, lo que llevó a cabo puede calificarse como una hazaña heroica digna de recordar durante toda la historia del cine. No muchos directores, ni antaño ni hoy en día, se atreverían a filmar tres películas de tres horas y media al mismo tiempo, ni a trasladarse de Hollywood a las tierras de Nueva Zelanda sólo para encontrar los paisajes más respetuosos con la novela de Tolkien, ni a reescribir el guión todas las veces que hiciera falta sin dejar de exigirse más a sí mismo (por supuesto, los nombres de las co-guionistas Frances Walsh y Philippa Boyens tampoco pueden faltar aquí).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien no quiero entrar en muchos detalles acerca del trabajo de los actores, ya que reconozco que no soy experta en el tema de la interpretación, me siento obligada a dejar constancia de mi opinión personal: todos y cada uno de los miembros del reparto lo bordaron, así de simple. Es para quedarse con la mandíbula por el suelo el ver actuaciones como la de Ian McKellen en el papel de Gandalf, Viggo Mortensen como Aragorn, Elijah Wood interpretando a Frodo, John Rhys-Davies dejándose la piel en el personaje de Gimli, Andy Serkis realizando una sublime encarnación de Gollum (aún más loable si tenemos en cuenta que al fin y al cabo no dejaba de tratarse de un personaje digital)… y eso sólo por citar algunos ejemplos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la banda sonora se recurrió al compositor Howard Shore, quien se entregó en cuerpo y alma a la tarea de crear una obra musical que, como resultado final, no es menos que una obra maestra. Fragmentos instrumentales como “The Shire”, “Rohan”, “The Grey Havens”, o la maravillosa canción “Into the West” (y me quedo MUY corta) son piezas sencillamente magistrales, que abren una nueva puerta a la Tierra Media a través de los sentidos auditivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedaría por mencionar muchísimos otros aspectos, como los impresionantes trabajos de fotografía, iluminación, escenografía, vestuario, y tantas otras cosas en las que no me voy a extender, ya que sobre estas películas podría seguir escribiendo páginas y páginas, pero creo que ya he dejado bastante clara mi postura. ¿Por qué a día de hoy “El Señor de los Anillos” es una de mis películas (de casi quince horas de metraje) favoritas de todos los tiempos… por no decir la que más? Es cierto, hay películas más redondas de principio a fin. Es cierto, las hay menos pretenciosas. Es cierto, las hay más fluidas y las hay más pensadas y menos comerciales. Os doy la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero una saga que me mantiene en vilo durante tantísimo tiempo, que hace que me enamore de sus personajes, que me adentra en todas sus tramas y que tiene escenas que me siguen haciendo llorar aunque las haya visto mil veces… bien se merece un primer puesto en mi podium particular. Considero “El Señor de los Anillos” una obra cinematográfica única en su género, algo que posiblemente no vuelva a repetirse, y es que, como ya dije anteriormente en otra pincelada… eso es lo que pasa con los diamantes en bruto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-4773081888048636244?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/4773081888048636244/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/10/pincelada-de-arte-el-senor-de-los.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4773081888048636244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4773081888048636244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/10/pincelada-de-arte-el-senor-de-los.html' title='Pincelada de arte: El Señor de los Anillos (películas)'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-4828708084132633107</id><published>2009-10-11T23:01:00.000+03:00</published><updated>2009-10-11T23:14:07.061+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de páginas: Cuando le dio por detenerse...</title><content type='html'>La atmósfera sólo la forman unos pocos elementos, esas pequeñas piezas que componen la mayoría de mis dilemas mentales: una hoja de papel, mi bolígrafo, yo sentada delante… y el tic-tac del reloj.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ése gesto malhumorado que se aprecia en mi cara también suele ser clave en esta típica escena. Es una expresión que refleja claramente lo aburrida que estoy de ver cómo el boli se mantiene de pie sobre el folio, totalmente quieto. No se cae. No se mueve por su cuenta, pero tampoco gracias a mí: llevo un buen rato dejándome los dedos en el intento de tirar de él, inclinarlo, levantarlo… ¡imposible! ¡Ni la Excálibur ésa era tan estática, seguro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo aguantar que mi bolígrafo me tome el pelo descaradamente y que me suelte sermones sobre lo que tengo que hacer, pero esto de que se atasque no se lo perdono. ¡En cuanto consiga separarlo del papel, se la va a cargar, el muy cretino!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suspiro resignada y me recuesto sobre el respaldo de la silla con los brazos cruzados. Observo con el ceño fruncido la absurda imagen: parece un espantapájaros, ahí petrificado de forma perpendicular al papel. Y mientras, el pesado del reloj sigue dejando caer segundos a cuentagotas, co&lt;a href="http://static.bigstockphoto.com/thumbs/9/8/4/large/4894437.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 277px; CURSOR: hand; HEIGHT: 370px" alt="" src="http://static.bigstockphoto.com/thumbs/9/8/4/large/4894437.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;mo si me estuviera lanzando una especia de mensaje que no tengo ganas de interpretar. Cruzo también las piernas y sigo sin apartar la vista del bolígrafo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, alma del cántaro, tú a tu ritmo… tan movedizo para unas cosas y tan plomo para otras –murmuro con cierto sarcasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, no recibo respuesta alguna, y a los pocos segundos me muerdo el labio con cierto sentimiento de culpabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, vale, él no puede moverse, pero lo conozco demasiado bien como para no darme cuenta de lo que está rondando por su cartucho de tinta en estos momentos. Casi puedo verlo. Se está mordiendo el plástico interior de la rabia que le da no poder deslizarse a lo bestia por el papel para escribir: “¡Esto es culpa tuya!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedo pensativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el pobre tiene razón, no es culpa suya quedarse estancado… es mía. Hay una especie de cable invisible que sale de mis neuronas, atraviesa mi sistema nervioso recorriéndome todo el brazo y, una vez en la muñeca, se conecta directamente con mi bolígrafo. Y si mi cerebro falla, falla todo el sistema, y al boli se le acaba esa batería. Pues bien, eso es lo que está pasando ahora. La fuente de energía está pitando de lo seca que está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tic-tac, tic-tac, tic-tac…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Desde luego, vaya fastidio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sé lo que tengo que pedir este año por Navidad. “Querido Papá Noel, no te lo tomes a la tremenda, pero necesito que inventes los bolígrafos inalámbricos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.O.S., Musas de mi alma, S.O.S…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Hale, venga, todos lo estáis pensando. "¿Es coincidencia que cada vez que esta mujer escribe sobre la novela es para decir que está estancada?" Tenéis razón. Viva la imaginación y la originalidad... =S&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-4828708084132633107?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/4828708084132633107/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/10/pincelada-de-paginas-cuando-le-dio-por.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4828708084132633107'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4828708084132633107'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/10/pincelada-de-paginas-cuando-le-dio-por.html' title='Pincelada de páginas: Cuando le dio por detenerse...'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-3260685916027769932</id><published>2009-10-06T01:58:00.000+03:00</published><updated>2009-10-06T02:10:30.155+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de tinta: Encuentro en el estanque</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330099;"&gt;Os voy a compensar (castigar sería la palabra más precisa) las últimas semanas en blanco de este blog con un relato que LO PROMETO, no quería que me saliera tan kilométrico o________O Pensaba que iba a ser una cosa sencillita y ya veis… El que sea tan valiente de leerlo, please, que me lo diga para que lo anote desde ya como lector VIP xD.&lt;br /&gt;No sé si algunos recordaréis aquella revisión de “La Cenicienta” que escribí el año pasado cuando estaba en Italia y que anda por ahí publicado en mi viejo Space… En cuyo caso, sólo aclarar que he vuelto a las andadas xD. Llevo toda la semana trabajando en esta, vamos a llamarla, “secuela no oficial” de un precioso cuento clásico que no se cómo me he atrevido a profanar con mis rayadas mentales… pero bueno, espero que el pobre Hans Christian Andersen no me lo tenga muy en cuenta…&lt;br /&gt;Que quede claro que este relato no está escrito, ni muchísimo menos, en tono de burla, y que me ENCANTAN los cuentos de hadas, y que H.C. Andersen es uno de mis escritores favoritos (en mi opinión, un genio), pero de vez en cuando a todos nos gusta jugar con la literatura universal… ^^&lt;br /&gt;Bueno, allá vamos:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Bueno –suspiró la pata, meneando la cabeza con aspecto cansado-, más que feo yo diría que era… en fin, querida, ya sabes cómo crecen de despacio algunos críos y… No era, como que dijeras, “tan feo”. Era… peculiar.&lt;br /&gt;Alicia se detuvo y la miró con el ceño fruncido, del mejor modo que puede fruncir el ceño una gallina.&lt;br /&gt;-Eso, en el mundo ajeno a los eufemismos que usáis tan a menudo, se llama “feo”, mi querida Señora Pata.&lt;br /&gt;La aludida, deteniéndose también al escuchar aquello, miró a su amiga con ojos tristes y se encogió de alas sin responder. La gallina decidió retomar el rumbo de la conversación:&lt;br /&gt;-Vamos a ver si me aclaro… Dices que aquello que salió del huevo dos horas más tarde que sus hermanos era un ser, cómo has dicho… “peculiar” –cacareó suavemente con un deje de ironía-, con las plumas marrones y grisáceas, y el pico oscuro…&lt;br /&gt;-Y enorme –se apresuró a añadir la Señora Pata-, mucho más grande y pesado que los demás.&lt;br /&gt;Mientras seguían con su charla, las dos aves reanudaron su caminata a través de la granja. Gracias a Dios era ya la hora del atardecer y el resto de los animales, perezosos como eran, empezaban a interrumpir sus actividades diarias para irse a dormir. Una granja era un lugar magnífico para vivir, pero terriblemente ruidoso durante el día. Como gallina joven que hacía apenas unos días había abandonado el patio para instalarse en el gallinero, a Alicia le costaba acostumbrarse a semejante barullo.&lt;br /&gt;-Supongo que eso de ser tan grandota también lo entorpecería –comentó Alicia, casi como de pasada. La Señora Pata pareció pensativa durante unos segundos antes de contestar vagamente:&lt;br /&gt;-Fíjate que no… Cuando me los llevé a la charca, éste resultó ser muy buen nadador, ¿sabes? Incluso mejor que los demás.&lt;br /&gt;-¿En serio? –Alicia no ocultó su sorpresa-. Cualquiera diría que un patito tan hábil no debería tener problemas para hacer amigos en este lugar.&lt;br /&gt;Su amiga se rió con amarga ironía y replicó:&lt;br /&gt;-Querida, sí que te quedan cosas por aprender de la vida real…&lt;br /&gt;-¿A qué te refieres? –Alicia sacudió la cresta como solía hacer cuando no entendía algo-. Es decir, mira a tus nietos, recién salidos del cascarón y ya echando carreras en esa bendita charca… ¿no has visto cómo los alaban todos por ser tan espabilados? ¡Y cómo siempre que uno gana todos lo elogian y lo felicitan por ser el más rápido! Caramba, nunca vi algo parecido en toda mi vida como pollo. Me da a suponer que aquí la habilidad da cierto prestigio…&lt;br /&gt;-Bien, lo cierto es que en eso llevas razón –concedió la Señora Pata, sin poder reprimir una media sonrisa que delataba su orgullo de abuela-. Pero querida, mi hijo nunca tuvo la ocasión de mostrar su velocidad en un de esas carreras –al decir esto su rostro volvió a ensombrecerse-, y si alguien alguna vez supo de su talento como nadador, bueno, simplemente lo ignoró. A los habitantes de esta granja les importaban bastante poco las cualidades de la pobre criatura, a decir verdad.&lt;br /&gt;-Sí, algo así me contaste, que no le hacían demasiado caso –recordó Alicia tristemente. La Señora Pata meneó la cabeza y replicó:&lt;br /&gt;-¡Ay, Alicia!, ojalá hubiera sido así. Quisiera Dios que mis vecinos no le hubieran hecho caso… Demasiado caso le hacían, más bien. Es decir, el pobre patito no podía mover&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_xlTS0E5SmHQ/SOwcIKAEEgI/AAAAAAAAA3c/W7xjO07_1Xc/s400/patito+feo.bmp"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 315px; CURSOR: hand; HEIGHT: 217px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_xlTS0E5SmHQ/SOwcIKAEEgI/AAAAAAAAA3c/W7xjO07_1Xc/s400/patito+feo.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;se lo más mínimo sin que apareciese alguien como de debajo de las piedras para incordiarle. Si no era para burlarse de él era para picarle, empujarle o dejarlo en ridículo.&lt;br /&gt;-¡Manga de víboras! –exclamó Alicia, soltando un indignado cacareo-. ¿Y qué hiciste tú?&lt;br /&gt;Ante aquella pregunta, la Señora Pata bajó la cabeza y sus pequeños ojos oscuros se humedecieron. Con voz insegura, respondió:&lt;br /&gt;-Yo… yo traté de contenerlos al principio. Si sólo hubieran sido los más pequeños… bueno, querida, ya sabes cómo crecen de despacio algunos críos y… Como es obvio, me interpuse, incluso llegué a picar a algunos de ellos para que dejaran en paz al mío. Pero la cosa fue yendo a más –la pata tragó saliva-, y no había animal en toda la granja que no escupiera, golpeara o despreciase al pequeño. Desde la cría más joven al gallo más viejo, incluso el perro del granjero lo molestaba. Todos mis vecinos… no podía ir de paseo con mis hijos sin que alguien gritara “gentuza” o algo así… era una situación muy vergonzosa para nosotros. Como comprenderás, yo no podía lidiar con todo aquello.&lt;br /&gt;Alicia miró al suelo sin dejar de caminar y no contestó. Todavía no se había olvidado de aquel día en que, siendo ella sólo un polluelo, su madre se enfrentó cacareando como loca al gato que había intentado comérsela. El recuerdo permanecía vívido en parte por aquel momento de pánico imposible de olvidar… pero sobre todo, porque Alicia nunca había visto a su madre de aquel modo: graznando llena de ira y agitando las plumas delante de aquel felino que podía haberla liquidado de un solo zarpazo.&lt;br /&gt;La Señora Pata estaba equivocada: Alicia no lo comprendía. Permaneció en silencio, ya que no quería echar más cargas sobre la pena de su anciana amiga, pero en su interior no podía dejar de preguntarse cómo debería haberse sentido aquel patito feo, burlado y maltratado por todos los habitantes de la granja mientras su madre no hacía otra cosa que mirarlo avergonzada.&lt;br /&gt;-Y… bueno… ¿cuándo fue que desapareció?&lt;br /&gt;La Señora Pata perdió su mirada entre las piedras del camino que tenían delante; sin darse cuenta habían salido de la granja y se habían ido alejando a través de la pradera. Con las plumas de la frente arrugadas por el esfuerzo de recordar, finalmente respondió:&lt;br /&gt;-Hum… no estoy del todo segura, pero creo que sucedió cuando tenían… cosa de un mes o algo así. Sencillamente se evaporó… Cuando me di cuenta de que se había ido, ya era tarde para seguirle la pista.&lt;br /&gt;Un silencio siguió a aquellas palabras, y en lo que duró aquella pausa, ambas supieron que no estaba todo dicho, pero ninguna quería manifestarlo. Finalmente, fue la voz de la Señora Pata la que añadió, con una voz casi quebrada:&lt;br /&gt;-Honestamente, querida, ni siquiera lo intenté.&lt;br /&gt;Alicia se encogió de alas, algo incómoda.&lt;br /&gt;-Bueno -contestó, aunque sin saber muy bien lo que iba a decir-, supongo que eso, de alguna manera, cambia la perspectiva de las cosas.&lt;br /&gt;Su amiga la miró con expresión dolida y replicó:&lt;br /&gt;-Sé lo que estás pensando. Eres joven, e idealista, y supongo que en cierto modo tienes razón. Pero espero que nunca tengas que enfrentar una situación en la que veas sufrir a alguien a quien quieres, incluso a manos de sus propios hermanos, y sientas la impotencia… la desesperación de no poder defenderlo.&lt;br /&gt;-Honestamente, querida –un sentimiento amargo le impedía a Alicia seguir siendo tan amable-, creo que yo lo habría intentado.&lt;br /&gt;La Señora Pata retiró la mirada y no contestó enseguida. Suspiró. Pisoteó nerviosamente la gravilla del suelo.&lt;br /&gt;-Quizás –concedió, con una mezcla de resignación y vergüenza-. Tal vez habría sido mejor madre si le hubiera dicho a mi hijo que no se preocupara, que las cosas se iban a arreglar, que yo siempre estaría ahí para él… que su hogar se encontraba aquí con su familia… -la Señora Pata rió amargamente-. ¡Familia! Un padre que no se dignaba a hacer acto de presencia, una madre demasiado cobarde para cuidar de él, un montón de hermanos que se divertían atormentándolo… nada como el hogar, desde luego.&lt;br /&gt;-Creo que tú podrías haber cambiado al menos algo de eso –murmuró Alicia, aún disconforme. Su anciana amiga parpadeó y dijo:&lt;br /&gt;-Puede ser. Es posible que, de haberme comportado de forma diferente, las cosas habrían cambiado para mejor. Pero sinceramente, querida, lo dudo mucho. Y aunque suene horrible dicho de esta forma, te confesaré que en cierto modo sentí casi alivio cuando el pequeño se marchó; en fin, en cualquier lugar le debe haber ido mejor que en la granja, espero…&lt;br /&gt;Alicia no las tenía todas consigo, pero no insistió. Sabía que, en el fondo, lo que le dolía a la Señora Pata eran la culpabilidad y el hecho de que su hijo, aquel patito feo que había desaparecido un año atrás, aún ocupaba sus pensamientos demasiado a menudo. Qué había sido de la criatura, nadie lo podía saber… pero de cualquier forma, no se podía cambiar el pasado.&lt;br /&gt;El eterno defecto del tiempo.&lt;br /&gt;-Oye, ¿cómo es que ya está tan oscuro? –exclamó súbitamente la Señora Pata, agitando las alas de tal modo que Alicia casi se asustó-. ¡Cielos, nos hemos alejado de la granja! Tenemos que volver inmediatamente.&lt;br /&gt;La joven gallina echó un vistazo al inmenso cielo donde ya empezaban a aparecer algunas estrellas centelleantes. Una pequeña sonrisa apareció en su pico y dijo con tono casi anhelante:&lt;br /&gt;-Querida, hace una noche preciosa… No me entusiasma la idea de volver al gallinero ahora. ¡Sigamos paseando un rato más!&lt;br /&gt;-¿Te has vuelto loca? –replicó su amiga, sobresaltada-. ¡La noche es peligrosa, y más para dos aves cotorras como nosotras! ¿Quieres que te meriende un lobo?&lt;br /&gt;-En todo caso me cenaría –Alicia soltó una risita traviesa-. ¡Vamos, mujer! Caminamos hacia la laguna y volvemos… tan lejos no está, si mi padre la ve desde el tejado de la granja todas las mañanas. No me vengas con lobos, que no te estoy hablando de internarnos en el bosque…&lt;br /&gt;-¡Acabáramos! –la Señora Pata meneó la cabeza agitadamente de un lado a otro-. Nada de eso: nos volvemos a la granja ¡ya mismo!&lt;br /&gt;-¡Bueno! –Alicia puso los ojos en blanco con un gesto de resignación-, vuelve si quieres… Yo me voy a quedar un rato más por aquí; quiero disfrutar de esta noche tan bonita.&lt;br /&gt;-¿Tú sola? –la Señora Pata la miró espantada, abriendo unos ojos como bandejas-. ¡Definitivamente, es verdad que los jóvenes de ahora tenéis la cabeza llena de pájaros! No seas insensata y mira que hay mucho bicho salvaje por ahí suelto, querida, haz el favor de sentar la cresta…&lt;br /&gt;Alicia rió. No podía negarlo: aquel pollo aventurero que llevaba dentro no se había quedado en el patio: seguía con ella, llevándola de un lado a otro y empujándola a hacer locuras…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó al borde de la laguna, a Alicia ya se le habían cansado las patas. Era cierto que no estaba demasiado lejos, pero incluso las distancias más cortas se alargan cuando eres una gallina. Tener que cargar aquel cuerpo orondo y lleno de plumas encima de esas patitas flacuchas sería cansado para cualquiera.&lt;br /&gt;Aun así, valía la pena para ver aquella estampa. Cansada, Alicia se sentó sobre una piedra junto a la orilla de la laguna y reposó mientras contemplaba cómo los jirones de nubes se descosían en lo alto del cielo, descubriendo una luna menguante cuyos pálidos rayos de luz acariciaban la superficie del agua, que se mecía suavemente al compás de los silbidos del viento. Los juncos, moviéndose de un lado a otro de modo casi inquietante, completaban el dibujo de aquella noche magnífica.&lt;br /&gt;Alicia suspiró y esbozó una dulce sonrisa.&lt;br /&gt;Pero las gallinas, sobre todo las que son más jóvenes y aún no han pasado por la experiencia de incubar un huevo, no suelen ser animales muy pacientes: a los diez minutos de permanecer allí sentada, Alicia empezó a sentirse aburrida y, aunque no deseaba admitirlo, incluso algo asustada. No es que hubiera un motivo concreto para estarlo, pero la tranquilidad casi violenta de aquel ambiente nocturno comenzaba a ponerle la piel de gallina, si se puede decir así.&lt;br /&gt;“Reposaré las patas sólo un par de minutos más y volveré a la granja” se dijo.&lt;br /&gt;Y entonces, como si hubiera escuchado sus pensamientos “aquello” apareció.&lt;br /&gt;Alicia agitó las alas y casi se cae al agua del susto: una sombra había pasado por encima de ella. Alarmada, elevó los ojos hacia arriba y el pico se le desencajó ante lo que veían sus ojos.&lt;br /&gt;¿Qué era aquello? La pobre gallina parpadeó incrédula, pero no, no desapareció: aquel animal, el ave más hermosa que jamás había visto, planeaba ligeramente sobre los brazos del viento, moviéndose con inigualable suavidad, mientras iba descendiendo hacia adelante. Alicia no podía dejar de mirarlo: se sentía algo asustada, pero fascinada al mismo tiempo. Su plumaje era del color de la escarcha, y tenía el pico anaranjado, con una especie de antifaz negro sobre los ojos; a la joven gallina casi se le paró el corazón de golpe.&lt;br /&gt;Mientras el desconocido nadaba tranquilamente, de vez en cuando metiendo la cabeza en el agua para refrescarse, Alicia no movió una pluma en más de tres minutos, y de más está decir que la idea de volver inmediatamente a la granja había desaparecido de su cabeza. La pregunta ahora era: ¿cuánto tiempo iba a poder seguir contemplando a aquel Adonis sin que él reparase en su presencia? ¿Diez minutos? ¿Quince?&lt;br /&gt;Sus cálculos mentales se vieron súbitamente interrumpidos por el repentino encontronazo de sus propias pupilas con la mirada que podía adivinarse bajo la oscura máscara de aquel extraño, quien giró su larguísimo y curvilíneo cuello hacia ella con un gesto de curiosidad. Tragando saliva, Alicia no tuvo mejor idea que darse la vuelta y cubrirse la cabeza con el ala.&lt;br /&gt;“Quizás ni siquiera dos segundos”.&lt;br /&gt;No estaba en una posición que la hiciera sentirse muy inteligente, pero la risa suave del ave misteriosa la puso incluso más nerviosa. “Evidentemente, Alicia” se reprochó, “quién no se reiría al ver a un pollo asustado a la orilla del estanque escondiendo la cabeza bajo el ala…”. Pero la risa de aquel individuo, pese a hacerla sentir estúpida, también terminó de decidirla: para tímidas ya estaban los avestruces, no las gallinas. ¡Alguien tenía que saber comportarse!&lt;br /&gt;Intentando recuperar la compostura, sacó la cabeza de debajo de las plumas, se peinó la cresta rápidamente con gesto digno y volvió a girarse hacia el estanque. El extraño de plumaje nevado la observaba con una sonrisa divertida, y Alicia no pudo evitar ruborizarse al darse cuenta de lo absurda que había sido su reacción.&lt;br /&gt;-Buenas noches, señorita –saludó amablemente, inclinando elegantemente su cuello a modo de reverencia.&lt;br /&gt;Alicia sonrió nerviosa, se inclinó de forma mucho más torpe y cacareó:&lt;br /&gt;-Buenas noches…&lt;br /&gt;-Y bien, ¿qué le trae a una gallina como usted por esta laguna, si puede saberse? –inquirió el ave, con un brillo en las pupilas que dejaba translucir la gracia que le hacía la situación. Alicia sintió su cresta enrojecer aun más y pensó que aquel tipo se estaba riendo de ella a la manera de los aristócratas, y que era un idiota desconsiderado, pero en cualquier caso era el idiota desconsiderado más agradable que había tratado en su vida, por lo que no pudo reprimir una sonrisa.&lt;br /&gt;-Bueno –respondió tímidamente, encogiéndose de alas-, las aves de corral también salimos a pasear de vez en cuando.&lt;br /&gt;-Eso no lo dudo –el desconocido se movió un poco por el agua distraídamente-, aunque me estaba preguntando qué ha sido de esa amiga suya que ya no está con usted…&lt;br /&gt;-¿Qué amiga? –Alicia hasta se había olvidado momentáneamente de la Señora Pata.&lt;br /&gt;-¡Oh! –el ave volvió a sonreír-, hace un rato estaba volando de camino a esta charca y me fijé en usted y en esa anciana pata con la que venía charlando. ¿Cómo es que ahora está sola? La pradera es peligrosa para las… bueno… las aves de corral, si me permite –le dirigió otra mirada divertida-, especialmente de noche.&lt;br /&gt;-Cada uno tiene sus manías –respondió evasivamente Alicia, con una sonrisa medio irónica. Se estaba preguntando su la manía de aquel tipo no sería ir todas las noches a aquel estanque para ensayar eso de ser encantador con la primera que pasara por allí. En cualquier caso, para ella seguía siendo lo más emocionante que le había pasado en meses.&lt;br /&gt;-Además –agregó, sólo por no dejarle a él todo el peso de la conversación-, cuando una se pasa tanto rato escuchando viejas historias , después lo último que quiere es irse a dormir.&lt;br /&gt;El ave blanca rió de nuevo, con aquella risa tranquila y silbante. “Hasta su risa suena bien, diablos” pensó Alicia.&lt;br /&gt;-¡Curioso!, yo siempre creí que esos cuentos debían producir el efecto contrario… Mis amigos y yo solemos contar relatos antes de irnos a dormir, precisamente.&lt;br /&gt;-¿Y cómo es que no está usted con sus amigos ahora?&lt;br /&gt;-Bueno, nosotros los cisnes solemos acostarnos más tarde que las aves de corral –el individuo pareció guiñar un ojo debajo de su antifaz negro. “Cisnes” pensó Alicia extrañada, “así que era eso… no he oído tal cosa en mi vida”-. Mis compañeros todavía deben estar deambulando por ahí, de modo que, ya que voy con algo de tiempo, no me viene mal parar a reposar un rato aquí. Además… no es la primera vez que he estado por estos alrededores –al decir esto, el cisne echó una mirada melancólica en torno a sí-. Tengo tantos recuerdos de este sitio…&lt;br /&gt;-¿Qué clase de recuerdos? –Alicia no pudo reprimir la pregunta. Él se volvió a mirarla y, riendo, contestó:&lt;br /&gt;-Vamos, señorita, no creo que quiera seguir escuchando más viejas historias por hoy…&lt;br /&gt;-Soy una gallina muy curiosa.&lt;br /&gt;El cisne la miró y sacudió graciosamente la cabeza en señal de negación.&lt;br /&gt;-No es de buena educación aburrir a una dama con la historia de mi vida, o con parte de ella.&lt;br /&gt;La gallina puso los ojos en blanco. No estaba acostumbrada a mantener conversaciones tan finas. El pensamiento debió reflejarse en la expresión de su rostro, porque el tipo se rió afablemente y agregó:&lt;br /&gt;-Tal vez usted sí que tenga algún cuento interesante, ¿no?&lt;br /&gt;-No, y aunque lo tuviera, no desearía aburrirlo con él –respondió Alicia irónicamente, en un patético intento de hacerse la digna. Pero no, ni siquiera su tono cortante podía borrar la amabilidad del rostro de aquel cisne, que se encogió de alas y siguió nadando con la cabeza gacha por el estanque.&lt;br /&gt;Alicia sabía que su “dignidad” no le iba a durar mucho, al fin y al cabo no dejaba de ser una gallina. Suspiró resignadamente y, tras un breve silencio, dijo:&lt;br /&gt;-Bien, señor mío… si yo le entretengo con alguna historia, ¿podré escuchar la suya después?&lt;br /&gt;El cisne sonrió y asintió distraídamente con la cabeza. Alicia se sentó sobre la piedra donde estaba parada, sin saber muy bien con qué iba a salir. No se le ocurría ninguna anécdota de su infancia que valiera la pena contar en ese momento.&lt;br /&gt;Sin saber por qué, de pronto la buena gallina se sorprendió a sí misma relatando aquella historia que tanto la había entristecido apenas un rato antes… la historia del extraño hijo de su amiga, el pequeño Patito Feo. ¿Qué rayos le importaba eso a un desconocido? Nada, seguramente, pero el impacto que había tenido aquel breve relato sobre Alicia era mayor de lo que ella misma había imaginado. A medida que lo contaba, sintió todavía más compasión hacia el propio patito de la que había experimentado antes.&lt;br /&gt;Minutos más tarde, con el efecto que producían las hojas secas al moverse con el viento y el ulular de un búho que al parecer acababa de despertar, la gallina llegó, casi sin darse cuenta, al final de su narración:&lt;br /&gt;-Y desde que el crío desapareció, a la pobre parece que le van mejor las cosas, no se crea. Pero así y todo… Es decir, bien, sus otros hijos crecieron orgullosamente y todos le dieron unos nietos adorables que son la dicha de sus ojos. Pero no es feliz, no del todo, al menos. Sigue sintiendo que falló con aquel patito, que sabrá Dios dónde ha acabado.&lt;br /&gt;-Triste historia –murmuró el cisne, esquivando su mirada. Llevaba ya un buen rato nadando más despacio y con la cabeza gacha, curiosamente desde que Alicia había empezado a hablar.&lt;br /&gt;-Sí que lo es… -suspiró Alicia pensativamente-, y sin final, como la mayoría. ¡Bueno!, ahora es su turno.&lt;br /&gt;-¿Mi turno de qué? –inquirió el cisne, intentando hacerse el tonto. Alicia frunció el ceño.&lt;br /&gt;-Para su historia –respondió-, la historia que prometió contarme cuando yo acabara con la mía, ¿recuerda?&lt;br /&gt;-Recuerdo muy bien que yo no “prometí” nada, y creo que usted dio por hecho algo que yo no –replicó él, con un tono que a Alicia, indignada como estaba, se le antojó burlón.&lt;br /&gt;-Pero… ¡usted…&lt;br /&gt;-¡Además! –agregó el cisne-, se me va haciendo tarde y no puedo quedarme aquí a contar historias. Mis compañeros me estarán esperando.&lt;br /&gt;-No, si ya lo decía mi madre… “no te fíes de los pajarracos refinados, que son más aves de rapiña que los buitres” –murmuró Alicia con evidente enfado. Lo había dicho como para sí misma, pero indudablemente él la escuchó. Se dio la vuelta y la miró sorprendido.&lt;br /&gt;-¿Aves de rapiña? –preguntó confundido-. Vamos, señorita, no hace falta que se lo tome tan a la tremenda.&lt;br /&gt;-No, disculpe “usted”, que yo no me tomo a la tremenda lo que diga “usted”, señorito “usted”… total, sólo soy un ave de corral ignorante sin nada mejor que hacer que contarle cuentos a cisnes con insomnio.&lt;br /&gt;El aludido pareció desconcertado, pero tras un par de segundos estalló en una carcajada. “No, si ya lo que me faltaba…” pensó la gallina, que seguía con el ceño arrugado.&lt;br /&gt;-Bueno… -dijo el cisne, cuando terminó de reír-, que vaya con prisas ahora no significa que acostumbre a romper mis promesas, ¿eh? A lo mejor es que estoy buscando una excusa para pedirle… para pedirte, disculpa, que cenes conmigo mañana, si tanto quieres escuchar mi historia.&lt;br /&gt;Alicia, sorprendida por aquel súbito cambio, tardó un poco en responder.&lt;br /&gt;-Eh… ¿debería?&lt;br /&gt;-No necesariamente, pero ya que has dicho que eres una gallina curiosa…&lt;br /&gt;Se hizo el silencio durante algunos segundos: la joven gallina, tomada por sorpresa, no sabía qué decir. Sintió que se ruborizaba otra vez.&lt;br /&gt;Cri, cri, cri, cri…&lt;br /&gt;-¿Misma hora, mismo sitio? –preguntó finalmente, intentando ocultar su renovada timidez. El cisne asintió con otra amable sonrisa y de pronto, como si algo le hubiera llamado la atención, miró hacia arriba. Alicia siguió su mirada y se estremeció: allí, en el cielo nocturno, un grupo de cisnes volaba majestuosamente sobre ellos.&lt;br /&gt;-Por cierto –su acompañante volvió a dirigirse a ella, que le devolvió la mirada-, dale mis saludos a tu amiga, la Señora Pata. Y dile de mi parte que, como dijo un amigo mío, “poco importa que nazcas en el corral de los patos siempre que salgas de un huevo de cisne”.&lt;br /&gt;Alicia volvió a mirarlo alzando una ceja inexistente.&lt;br /&gt;-¿Se supone que tengo que tengo que entender eso? Porque te recuerdo que algunos no llegamos a tu nivel de sabiduría, Nostradamus…&lt;br /&gt;El cisne se rió y echó otro vistazo hacia arriba: las hermosas aves se iban alejando.&lt;br /&gt;-Imagino que tu nivel de sabiduría debe ser aún más alto, por lo que he escuchado. Mañana, cuando oigas lo que tengo para contarte, juzgarás por ti misma, señorita…&lt;br /&gt;-Alicia.&lt;br /&gt;-Alicia –repitió él, y entonces abrió sus preciosas alas y se elevó en el aire-. Tengo que irme ahora, pero, ¡te espero aquí mañana!&lt;br /&gt;-¿No vas a presentarte? –preguntó Alicia, casi sobresaltada por lo grande que parecía haberse hecho al alzar el vuelo.&lt;br /&gt;-No de momento –el cisne guiñó un ojo y se elevó hacia arriba, de modo que su voz fue apagándose a medida que se alejaba-, es una mala costumbre que tenemos los que llevamos antifaz…&lt;br /&gt;-¡Pues seguirás siendo Nostradamus, entonces! –exclamó la gallina. Casi pudo verlo reír antes de que su agraciada figura se convirtiera en una sombra, y cuando esa sombra siguió al resto de los cisnes, muy pronto el grupo desapareció entre las nubes.&lt;br /&gt;Alicia sonrió divertida.&lt;br /&gt;¿Qué era esa filosofada que había dicho antes? “Poco importa que nazcas en el corral de los patos siempre que salgas de un huevo de cisne”…&lt;br /&gt;La joven gallina se encogió de alas. ¡Desde luego, mira que había individuos raros por el mundo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Wycliffe Centre, 4 de octubre, 2009&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Ocho páginas, Señor, mátame… T__________T&lt;br /&gt;En serio, si lo habéis leído, decídmelo para que os haga lectores honoríficos y os deba muchos favores. Aguantar semejante tostonazo chorra tiene MUCHO mérito…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D. Os dejo un link por si queréis leeros el cuento de “El patito feo” de Hans Christian Andersen, que ya se que todos os lo sabéis, pero de vez en cuando es bonito recordar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/euro/andersen/patito.htm&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-3260685916027769932?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/3260685916027769932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/10/pincelada-de-tinta-encuentro-en-el.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3260685916027769932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3260685916027769932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/10/pincelada-de-tinta-encuentro-en-el.html' title='Pincelada de tinta: Encuentro en el estanque'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_xlTS0E5SmHQ/SOwcIKAEEgI/AAAAAAAAA3c/W7xjO07_1Xc/s72-c/patito+feo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-2905949196376041349</id><published>2009-09-19T19:47:00.000+03:00</published><updated>2009-09-19T19:54:52.477+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de Ideas: La amistad vs. Ser amigos</title><content type='html'>En esta pincelada de ideas voy a hablar, espero no muy extensamente, sobre la amistad y su verdadero significado. Aunque el tema esté trilladísimo, haya mil opiniones sobre el concepto, y a nadie le importe demasiado cuál es la mía. De eso se trata escribir un blog, al fin y al cabo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto viene a cuenta de que, no sé si alguna vez habréis hecho la prueba, pero resulta que he comprobado que cuando escribes la palabra “amistad” en el buscador de Google y acto seguido pulsas “buscar” (qué poco encanto tiene empezar una reflexión hablando de informática…), aparecen nada menos que &lt;strong&gt;28.200.000&lt;/strong&gt; resultados (aproximadamente) en menos de &lt;strong&gt;0,10&lt;/strong&gt; segundos. No puedo decir q&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/SrUMFDhp8aI/AAAAAAAAACY/qBdrJJkL1ss/s1600-h/SDC10682.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383222210576642466" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/SrUMFDhp8aI/AAAAAAAAACY/qBdrJJkL1ss/s320/SDC10682.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ue me haya sorprendido. Pero sí que me he quedado a cuadros cuando he ido pinchando algunos enlaces y me encuentro con las típicas frases, definiciones, ensayos y peloteos hacia eso que está tan de moda, la amistad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Realmente es normal que, en pleno siglo XXI y año 2009 en que estamos… me tenga que encontrar estas cosas? Por ejemplo… artículo de Wikipedia que habla de nada más y nada menos que de los “componentes de la amistad”, como si habláramos de la receta de un pastel de manzana, y citando ingredientes clave como la confianza, la empatía, el amor, etcétera. Un test de la amistad (acabáramos). Y cientos de dedicatorias y canciones hablando de lo bonito que es el sentimiento de amistad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señores mío, lo siento mucho pero voy a alzar un cartel muy grande que dice NO, rotundamente. No estoy de acuerdo con toda esta parafernalia. Y no estoy de acuerdo con las definiciones que hoy en día se leen por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empiezo con lo que me parece más importante. La amistad NO es un sentimiento. ¡Nada de eso! El problema que tenemos actualmente es precisamente ése de dar tanto la vara con los sentimientos humanos, cuando éstos son más variables y cambiantes que el tiempo atmosférico inglés. Si realmente la amistad fuera un sentimiento, ¿qué sería de esos múltiples días en los que nos levantamos de mal humor y odiamos al primero que respire un poco más fuerte de lo habitual? ¿Qué pasa cuando nos enfadamos? ¿Qué pasa cuando realmente no “sentimos” que amamos a esas personas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo… la amistad NO es un sistema de reglas, ni un juguete del que se puede escribir un manual de instrucciones. Personalmente, estoy cansada de ver por todas partes ese tipo de frases como “un verdadero amigo es el que te llama por teléfono aunque sólo sea para decir hola y aún puede quedarse hablando contigo hasta las tres de la madrugada” (pobres de los padres…), o “un verdadero amigo es el que te conoce mejor que tú mismo”, y en general la mayoría de las frases que empiezan de la misma forma, queriendo pretenciosamente establecer una norma universal por la que todas las amistades deben regirse. Frases que quedan muy bonitas pero es imposible que se cumplan siempre, y nadie dice que el hecho de que hayas sido tan ingenioso como para inventarte una frase bonita te da derecho a imponerle esa regla de tres a todo el mundo. Y es que un amigo es, antes que cualquier cosa más, una PERSONA individual e independiente. A veces, leyendo ese tipo de cosas como “un amigo es el que me hace tal cosa”, o “un amigo es el que nunca me hace tal otra”… da la impresión de que, por momentos, se nos olvida que nuestros amigos son seres con vida propia y que, lo creáis o no, pueden hacer cosas que no tengan absolutamente nada que ver con nosotros. ¿Alguna vez habéis pensado que a lo mejor se puede decir simplemente “un amigo es esa persona que cada mañana se despierta, desayuna y sale a la calle”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la joya de la corona en esta colección de frases es ésta tan conocida: “un verdadero amigo es aquél que nunca te falla”. Permitidme las exclamaciones… ¡¡MENTIRA!!&lt;br /&gt;Una noticia… tus amigos son seres humanos. Con un esqueleto, un sistema respiratorio, un cerebro y un corazón. Al igual que tú, están hechos de carne y espíritu, y por lo tanto, lo quieran o no ACABARÁN FALLÁNDOTE. Porque es imposible que, por muy buen amigo que sea Fulanito, lo haga absolutamente todo bien y nunca jamás haga algo que te moleste o te decepcione. Si los amigos nunca fallaran, la existencia del perdón no tendría sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que, desgraciadamente para la lengua castellana, a veces nos tomamos muy literalmente la expresión de “tener” un amigo. Señores, “tener” un amigo no significa “poseerlo”. Nuestros amigos no son cosas nuestras que podemos sacarnos del bolsillo cuando los necesitamos y volver a guardar cuando ya no nos hacen falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, para rematar este texto (sí, al final me he extendido, no tengo remedio…), voy a decir una última cosa: LA AMISTAD ES UNA MENTIRA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso me ha quedado un poco a lo bruto, pero no os asustéis demasiado, que ahora la explico. La amistad, tal como se lee, como concepto… es una mentira. Y de ahí el título de esta pincelada: “La amistad” versus “ser amigos”. El problema de la palabra “amistad” es que es un sustantivo, y como tal… su propio significado queda reducido a un objeto: antes de que termines de pronunciarlo, se termina. Ya sea concreto o abstracto, un sustantivo al final no es más que eso, un objeto. Es por eso que, finalmente, la amistad acaba cayendo en la misma familia que palabras como “sentimiento”, “sistema”, “relación”… Y diréis, ¿cuál es el problema de esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema, tal como yo lo veo, es que la amistad no es un sustantivo. Es una ACCIÓN. La realidad no es el amor, es amar. No es la confianza, es confiar. No es la ayuda, es ayudar.&lt;br /&gt;La realidad no es la amistad… es SER AMIGOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Dedicado a vosotros. Agradezco infinitamente a Dios porque cada mañana os despertáis, desayunáis y salís a la calle… gracias porque estáis VIVOS, y eso es lo mejor que podréis hacer por mí).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como diría mi sabio colega Bugs Bunny… ¡eso es todo, amigos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D. Me ha quedado una reflexión rara de narices, me he dejado cosas que quería comentar y me he explicado fatal, fatal, pero es que el tema era un poco complicado. Si no habéis entendido, lo comprendo perfectamente. Mis disculpas xD.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-2905949196376041349?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/2905949196376041349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/09/en-esta-pincelada-de-ideas-voy-hablar.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/2905949196376041349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/2905949196376041349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/09/en-esta-pincelada-de-ideas-voy-hablar.html' title='Pincelada de Ideas: La amistad vs. Ser amigos'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/SrUMFDhp8aI/AAAAAAAAACY/qBdrJJkL1ss/s72-c/SDC10682.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-2820157545888963801</id><published>2009-09-06T22:06:00.000+03:00</published><updated>2009-09-06T22:10:49.033+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de Arte: "La Cabaña del Tío Tom"</title><content type='html'>&lt;div&gt;Aunque ya hablé de esta novela alguna vez en mi antiguo Space, sería un pecado estar escribiendo sobre mis libros favoritos y no comentar La Cabaña del Tío Tom. Así que… Toca tragarse mis elogios otra vez xD.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Harriet Beecher Stowe, escritora estadounidense, publicó esta obra en 1852 para impulso de la causa abolicionista en un poderoso país donde la esclavitud seguía cobrándose víctimas días tras día. En esta historia, Tom, un esclavo doméstico al que su amo el señor Harris se ve obligado a vender para poder pagar sus deudas, aguanta con incansable fortaleza la separación de su esposa e hijos, el dolor de pasar de mano en mano viendo dolor e indiferencia en todas partes, la desesperanza… manteniendo siempre su humildad y, por supuesto, su inquebrantable fe.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De este libro no hay mucho más que decir, porque es una de esas historias que, si no las lees, no las comprendes. El mensaje de “La cabaña del tío Tom” fue motivo de gran controversia en su época, convirtiéndose en el segundo libro más vendido después de la Biblia. No fue sólo una novela: fue un instrumento de lucha. Harriet Beehcer Stowe fue una mujer que no peleaba con armas, sino con palabras. ¿Cómo? Una se da cuenta, al leer lo que ella escribió, de que a &lt;a href="http://www.librerialectorum.com/covers/large/00057966.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 280px" alt="" src="http://www.librerialectorum.com/covers/large/00057966.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;través de estas páginas estaba lanzando un grito por la justicia y un reclamo por la igualdad, ya que el ambiente que describe es, duela admitirlo o no, brutalmente realista. Imágenes crudas y dolorosas de separación, llantos y fatiga, se entrelazan con algunos momentos de paz y destellos de esperanza, por medio de ciertos personajes de gran inocencia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Desde luego, es una historia que atrapa. ¿Atrapar? No podía dejar de leerlo una vez que arranqué… Las lágrimas me quemaban las mejillas y, en vez de irme a buscar un pañuelo para secármelas, seguía leyendo y leyendo, devorando, viviendo los sinsabores del tío Tom y yéndome a dormir sólo cuando mis ojos se negaban en rotundo a seguir abiertos. No voy a negároslo: es un libro con el que se sufre. Si lo que queréis es una novela alegre y entretenida que os haga sonreír mientras tomáis el sol en la playa, ésta no es una buena elección. Pero si os interesa asomaros a la realidad de una sociedad injusta, si queréis conocer los entresijos de la Historia estadounidense antes de su Guerra Civil (y no desde una óptica política, sino a través de los ojos de un sencillo esclavo), si podéis acompañar a Harriet Beecher Stowe en su lucha por la igualdad… por favor, creedme: esta lectura vale la pena&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“La Cabaña del tío Tom” es una joya literaria que todo el mundo debería leer alguna vez, y cuyo mensaje aún hoy necesita ser comprendido, desgraciadamente, por muchos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-2820157545888963801?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/2820157545888963801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/09/pincelada-de-arte-la-cabana-del-tio-tom.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/2820157545888963801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/2820157545888963801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/09/pincelada-de-arte-la-cabana-del-tio-tom.html' title='Pincelada de Arte: &quot;La Cabaña del Tío Tom&quot;'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-5583883160664636452</id><published>2009-09-06T21:59:00.000+03:00</published><updated>2011-05-31T10:55:45.045+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de Arte: El Príncipe de Egipto</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;A ver, ¿tiene sentido, ya a estas alturas, que me disculpe? No, ¿verdad? Pues ea xD.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;El Príncipe de Egipto&lt;/strong&gt; es un largometraje de animación creado por los estudios de Dreamworks Animation en el año 1998. Dirigido por Simon Wells, Steve Hickner y Brenda Chapman, esta película es una adaptación al cine del relato bíblico narrado en el Éxodo, sobre Moisés y la liberación de los isrealitas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El guión, escrito por Kelly Asbury y Lorna Cook, se toma ciertas licencias en cuanto a la fidelidad al relato. Me refiero a cosas como la relación fraternal entre Moisés y su hermanastro, la personalidad de Aarón, el hecho de que el propio Moisés aparente cuarenta años cuando según la historia contaba con ochenta cuando se desarrollaron estos acontecimientos… y, sin embargo, me voy a permitir decirlo de una forma muy clara: aún no he visto una adaptación de un relato bíblico mejor hecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿A qué me refiero? Simplemente, seamos sinceros, la gente de Hollywood es muy lista. La propuesta de adaptar una historia de la Biblia tan popular como ésta debía presentarse difícil, más aún tratándose de un filme de animación, con los riesgos que ello conlleva. El proyecto podría haber acabado en un desastre: podrían haber cedido a los típicos tópicos de las películas animadas, podrían haber destrozado el relato introduciendo elementos infantiles que no venían a cuento, podrían haber omitido pasajes de la Biblia que la crítica pudiera considerar políticamente incorrectos por su crudeza, podrían haber dibujado personajes guapísimos y americanizados para asegurarse cierto éxito comercial… Ese tipo de cosas en las que &lt;a href="http://www.capsurlemonde.org/sinai/prince/moise.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 227px; FLOAT: left; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://www.capsurlemonde.org/sinai/prince/moise.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;muchos directores de películas animadas acaban cayendo irremediablemente, ya que, por desgracia, todos parecen tener metida en el coco esa muletilla de: “al fin y al cabo es para los niños, y ellos no se van a fijar en los detalles”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero no. El Príncipe de Egipto se aleja de todo eso, construyendo una obra de arte que a día de hoy me sigue dejando con un nudo en la garganta. No es una adaptación literal, ni falta que hace, ya que sigue conservando el tono y el espíritu de la historia en todo momento. Los artistas escogieron un tipo de animación muy diferente de todo lo visto hasta entonces en el cine americano, con un estilo y diseños más “adultos”, por decirlo de algún modo. Los fondos, desde luego, son una belleza, una recreación del paisaje egipcio que corta la respiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El guión es fluido, no aburre en ningún momento pero tampoco avanza a trompicones, sino que se detiene el tiempo justo en las escenas que más lo precisan. Los diálogos son inteligentes y maduros, véase como ejemplo la abrumadora frase “ningún imperio debe levantarse sobre la espalda de los esclavos” o la maravillosa escena de la conversación entre Dios y Moisés. Y también diré que una de las virtudes de esta película es precisamente que los personajes no son los típicos “bueno buenísimo + malo maloso + extras”, sino que están llenos de matices que los hacen tremendamente humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y he dejado para el final la que creo que es, probablemente, la joya que corona esta preciosa película… y esa joya se llama HANS ZIMMER. Este magistral compositor, que ya antaño nos deleitó con una música tan mágica como lo es la banda sonora de “El Rey León”, se vuelve a lucir en esta película: todas y cada una de sus composiciones son SUBLIMES.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“El Príncipe de Egipto” es, lo diré todas las veces que haga falta, la primera y más grande obra de Dreamworks, y aun así la más olvidada (oh, me pregunto por qué… ¬¬). Es lo que se llama entrar por la puerta grande. Este estudio de animación no ha vuelto a hacer algo que me emocione de tal forma, pero supongo que los diamantes en bruto son así… es imposible buscarlos, simplemente te topas con ellos, y eso te ocurre una o dos veces en la vida. Así que, desde este humilde blog, mi más sincero aplauso para todos los artistas que trabajaron en la que, a día de hoy, se encuentra en mi Top 5, no sólo de películas de animación, sino de cine en general.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-5583883160664636452?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/5583883160664636452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/09/pincelada-de-arte-el-principe-de-egipto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/5583883160664636452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/5583883160664636452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/09/pincelada-de-arte-el-principe-de-egipto.html' title='Pincelada de Arte: El Príncipe de Egipto'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-889315003056029201</id><published>2009-08-16T22:32:00.000+03:00</published><updated>2009-08-16T23:39:58.288+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de paginas - Mi boligrafo y yo</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000066;"&gt;Vale, no intenteis buscarle el sentido a esto, porque no lo tiene. Tan simple como eso xD. Es una rayada mental que puede ser interesante como reflejo de lo que pasa en mi cerebro cuando mis Musas estan perezosas, pero no mucho mas que eso... En fin, ahi va xD.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta es vieja, demasiado, quizás, pero aún resiste. Cuando la abro, me encuentro con una de las estancias más cerradas que he visto en mi vida, un desastre para tratarse de una librería, pero toda una gozada teniendo en cuenta lo que es más allá de eso: un escenario. Entorno los ojos para ver con un poco de más claridad a través de esta condenada oscuridad y busco con la mano un interruptor, pero no hay nada en la pared que se le parezca.&lt;br /&gt;-Maldición… -farfullo entre dientes-. Lo había olvidado.&lt;br /&gt;Trato de moverme a través de esta cueva urbana, tropiezo con un par de banquetas (por supuesto, no sería yo si mi torpeza no me acompañara a todas partes) y tanteo en medio de la nada en busca de un escritorio que, si no me equivoco, tiene que esta&lt;a href="http://farm4.static.flickr.com/3201/3056904324_2d6624c894.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 334px; FLOAT: right; HEIGHT: 271px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3201/3056904324_2d6624c894.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;r más o menos a mi izquierda… Sí, aquí está. Y detrás de él, la silla giratoria, tal como yo misma describí. Me apoyo en ella con la mano para no tropezarme con nada más y me apresuro a sentarme. ¡Ah, por fin! Ahora sólo tengo que reptar con la mano sobre la superficie del escritorio y encontrar mi… ajá, helo aquí: mi pequeño cuaderno de espirales, al menos eso creo adivinar mientras lo palpo, ya que mis ojos siguen ciegos dentro de esta librería sin ventanas ni lámpara, que bien podría ser una caja de zapatos un poco más grande de lo habitual. Y al lado de mi cuaderno está, como siempre, mi bolígrafo.&lt;br /&gt;Perfecto, ya tengo en mis manos las dos herramientas que necesito: ahora sólo tengo que comprobar mi capacidad para escribir a ciegas. Resoplo. ¿Cómo he podido olvidarme de la luz? En fin, manos a la obra. Abro el cuaderno por donde sigo teniendo páginas en blanco, o al menos eso espero, y, bolígrafo en mano, garabateo torpemente en la parte de arriba para situarme. Bien, más o menos ubicada estoy. Ahora la primera frase:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;La luz de una lámpara iluminaba la desordenada librería…&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Súbitamente mis ojos vuelven a ver, ¡y de qué manera! Miro hacia arriba y descubro en el techo una recién aparecida lámpara que brilla con la intensidad de millones de voltios, iluminando cada rincón. Pongo mala cara, no puedo evitarlo. Esto tampoco era lo que pretendía… ¿cómo se entiende que haya una librería tan cutre con semejante lamparón del siglo XXII? Báh, todo hay que explicarlo… Tacho la última línea y escribo un poco más abajo:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;La tenue luz de la bombilla casi fundida que colgaba del techo iluminaba pobremente la desordenada librería…&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El chorro de luz anterior se apaga paulatinamente hasta convertirse en penumbra y, cuando vuelvo a mirar hacia arriba, echo un vistazo, ahora más satisfecha, a mi pequeña obra: una bombilla pequeña cuya luz es tremendamente escasa, pero suficiente para distinguir el sitio donde estoy.&lt;br /&gt;¿Y dónde estoy?&lt;br /&gt;Vuelvo a dirigir la vista al cuaderno y me muerdo el labio inferior con cierto fastidio. Me pregunto cuál es el siguiente paso. El escenario está montado, los personajes están listos para entrar en acción… pero no sé qué es lo que quieren hacer. Me siento confundida, y ni siquiera sé cómo poner por escrito esas sensaciones de vacío mental, de sequía pura y dura. ¿Pereza? No lo sé, quizás. Se parece más a ese asomo de fracaso, a esa voz que repite una y otra vez: “¿y ahora qué?”. Desgraciadamente, aún no tengo la respuesta.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;No tengo la respuesta&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, escribo, de forma casi inconsciente, en el papel. Eso no era lo que quería, no es la historia que quiero contar, ni siquiera es una estúpida historia. Pero no he podido evitarlo.&lt;br /&gt;Súbitamente, y de forma algo alarmante, mi bolígrafo salta bruscamente de mi mano y empieza a deslizarse por el papel. Levanto una ceja, o eso haría si supiera hacerlo. Leo con curiosidad las palabras que empiezan a dibujarse en la hoja, justo debajo de mi última frase, de mi último pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¿Para qué no tienes respuesta?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Sé que ahora mismo me encuentro en ese rincón de mi cabeza donde todo es posible, donde todo puede suceder, pero aun así nunca deja de ser desconcertante que tu bolígrafo cobre vida e incluso inicie un diálogo contigo. Creo que nunca acabaré de acostumbrarme. Tras ver que se queda quieto y cae sobre el papel, lo cojo entre los dedos y escribo debajo:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Simplemente no sé qué escribir ahora… Sé lo que tiene que pasar aquí, en esta librería, pero no sé el cómo.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sólo un segundo después de levantar el bolígrafo del último punto, éste vuelve a ponerse en marcha por sí mismo. Vaya, alguien está hiperactivo hoy y no necesita pensar mucho lo que tiene que decir. Los hay con suerte.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Mira, tienes tres personajes y tienes un sitio donde meterlos, ¿no? Hazlo, y simplemente deja que se muevan por sí mismos. Observa sus acciones, sus movimientos, y descríbelos. Sólo eso.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sólo eso, sólo eso… báh. Ya empezamos a ponernos filosóficos, y no estoy de humor para filosofadas cuando los engranajes de mi cabeza no quieren funcionar ni siquiera para escribir ficción. Vuelvo a sujetar el bolígrafo, tal vez con más fuerza de la necesaria, y escribo rápidamente otro mensaje:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Eso es muy fácil para ti, querido. Tú sólo tienes que soltar la tinta y copiar lo que te dictan mis neuronas, pero para mí no es tan fácil ponerlas en marcha. Lo que dices tiene mucha lógica, pero llevarlo a la práctica no es tan fácil, ¿sabes?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera he terminado de trazar el último signo de interrogación cuando se me vuelve a escapar de entre los dedos. ¡Será…! ¿Y qué pasa si no era eso todo lo que quería escribir? Intento volver a atraparlo, pero resulta imposible: yo soy demasiado torpe, y él demasiado ágil. No me lo puedo creer, vencida por un pedazo de plástico con tinta…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¿Quién habla de lógica? Aquí de lo que se trata es de escuchar, de comprender y de saber poner en el papel lo que sabes que está sucediendo, no de si tiene sentido o no. Si estás discutiendo con tu propio bolígrafo, se sobreentiende que has dejado la lógica de lado por un momento.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No contesto enseguida, sino que leo la parrafada que tengo delante un par de veces, intentando asimilar todo lo que dice. Cuando vuelvo a coger el boli y empiezo a escribir, ni siquiera yo sé qué decir realmente, pero algo tengo que responder, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Vale, no te sigo del todo, pero intuyo por dónde vas. Supongo que tienes razón.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No sigo. Realmente no tengo nada más que responder, he perdido este asalto. Lo raro es que el bolígrafo se ha quedado quieto… ¿no se ha dado cuenta de que ya le he dejado turno de palabra? Lo agito un poco como para darle un toque, pero nada. Venga, vamos, no me puedes dejar así…&lt;br /&gt;Ni yo misma entiendo por qué siento este alivio cuando vuelve a saltar de mi mano al papel, pero así de raros somos algunos… Leo ávidamente las nueva frase, corta pero directa, que aparece ahora en la hoja cuadriculada.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¿Y a qué esperas entonces?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Yo qué sé a qué espero. Pero bueno, supongo que tendré que confiar en que Carmen, esa chica tan pesada que no para de darme dolores de cabeza contándome su vida, me guíe en este nuevo capítulo. Y realmente espero que así sea.&lt;br /&gt;Sonrío un poco, con un gesto a medio camino entre la resignación y el entusiasmo, y trazo una última frase, una despedida, supongo, por el momento:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Nada, supongo. Pongámonos manos a la obra.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;Y sin más preámbulos, paso la página y comienzo a escribir en serio. La puerta de la librería, con un ligero chirrido, empieza a abrirse…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-889315003056029201?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/889315003056029201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/08/pincelada-de-paginas-mi-boligrafo-y-yo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/889315003056029201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/889315003056029201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/08/pincelada-de-paginas-mi-boligrafo-y-yo.html' title='Pincelada de paginas - Mi boligrafo y yo'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm4.static.flickr.com/3201/3056904324_2d6624c894_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-13342449923047277</id><published>2009-08-02T14:39:00.000+03:00</published><updated>2009-08-02T14:50:42.550+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de tinta - La oveja más tonta del mundo</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Ea! Ya sé que el domingo pasado os dejé sin Pincelada de Tinta (¿en serio creíais que mis buenos propósitos de quitarle las telarañas a este blog iban a ser permanentes?, criaturitas…), pero aparte de mi pereza habitual, he de alegar en mi defensa que tampoco tenía la más remota idea de qué escribir. Y el baúl de los recuerdos se me está quedando seco para estas cosas. Además, qué leñe, he estado actualizando la historia de Carmen, que las novelas no se escriben solas… bueno, me callo, que esa “privilegiada” información pertenece a la Pincelada de Páginas de la semana que viene.&lt;br /&gt;Esta historia tan POCO CONOCIDA (xD) la escribí ayer, en un momento de alegría porque estaba comiendo galletas y manzanas mientras escuchaba una canción de Marcos Vidal. Lo he releído hoy por tercera vez y no me gusta nada, pero es lo que hay por hoy. Se siente xD.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el universo sabe acerca de la estupidez de las ovejas. Animales preciosos, diríase que lo mejor para el mercado del peluche, con unos ojillos muy tiernos y un balido tan conmovedor que encoge el alma del más duro.&lt;br /&gt;Pero todo el mundo sabe que las ovejas son increíblemente tontas… lo bastante bobas como para quedarse quietas mirando al infinito cuando un depredador se acerca con intenciones evidentemente alimenticias, o para ir hacia la izquierda cuando el pastor ha dicho claramente “derecha”. De modo que una cosa está clara: para considerarse el ser más tonto del planeta hay que ser una oveja. Y dicho sea paso, hay que ser REALMENTE estúpido, porque seamos honestos… ¿¿la más tonta de todas las ovejas??&lt;br /&gt;Bien, señoras y señores… ésa soy yo.&lt;br /&gt;Sólo la más tonta de todas las ovejas podría encontrarse en la situación en que yo estoy ahora mismo. Cada vez respiro más fuerte por el miedo que me recorre el cuerpo, y no puedo dejar de temblar… no sé si es por el pánico o por el dolor de la herida que me he hecho en una pata al caer en este maldito hoyo, y que no para de sangrar. Quisiera lamerla, por lo menos, para aliviar un poco este dolor horrible, pero estoy atrapada en una enorme zarza, con espinas clavadas por todo mi cuerpo, que se clavarán con más fuerza si me muevo lo más mínimo. Por supuesto, sólo la más tonta de todas las ovejas podría caer en un hoyo lleno&lt;a href="http://lh4.ggpht.com/relisoft/R8wXDd2KFGI/AAAAAAAABUA/ufsawLFvd7s/s144/amarillita.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 144px; CURSOR: hand; HEIGHT: 95px" alt="" src="http://lh4.ggpht.com/relisoft/R8wXDd2KFGI/AAAAAAAABUA/ufsawLFvd7s/s144/amarillita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; de zarzas.&lt;br /&gt;No puedo mirar hacia arriba, pero a juzgar por lo oscuro que se está poniendo esto desde hace algunas horas, debe estar anocheciendo. Hasta los alacranes que se pasean continuamente por debajo del zarzal parecen ya aburridos de mirarme extrañados, seguramente preguntándose qué clase de estupidez habré hecho para acabar así.&lt;br /&gt;De pronto, creo que hasta respirar me duele…&lt;br /&gt;Los ojos me arden por las lágrimas que no quiero derramar. ¿Qué demonio haces, oveja idiota? ¿No has perdido ya todo tu orgullo? Me trago la dignidad que nunca he tenido y dejo correr las lágrimas desde mis pupilas hasta mi nariz, deseando una vez más no haber sido tan necia.&lt;br /&gt;Que si no me hubiera salido de la ruta… que si hubiera hecho caso al perro pastor cuando me ladró desde la pradera para que volviera al rebaño… que si no me hubiera dejado llevar por el aroma de no se qué estúpida hierba de la colina… etc. Es demasiado fácil ponerse a jugar ahora al “y qué si… y qué si no…”. Ya sé que no sirve para nada, pero eh, soy una oveja y estoy atrapada en un zarzal sin poder moverme: no hay nada que pueda hacer que sirva para algo.&lt;br /&gt;Lo único que sé es que me he perdido, que he sido lo bastante torpe como para caerme en este horrible agujero en medio de ninguna parte, que soy la oveja más tonta del mundo y que muy pronto me moriré de frío y hambre. Y que, de todas formas, a nadie le importará un cuerno, porque en un rebaño de cien ovejas nadie se va a dar cuenta de que una ha desaparecido.&lt;br /&gt;Un gusano de color indefinido está reptando por mi pata herida. Genial, lo que me faltaba: un chupasangre. Ya que estamos, ¿por qué no aparece también una serpiente y acaba conmigo más rápido? Quiero deshacerme de él, quiero sacudir la pata, pero al intentarlo siento otra vez el insoportable dolor de las zarzas desgarrando mi piel. Lloro con más intensidad, no puedo evitarlo. La noche cada vez es más oscura, o acaso sea el dolor que me está empañando la vista, no sé.&lt;br /&gt;¡Quiero una tregua, maldita sea, quiero que se acabe este martirio… por favor!&lt;br /&gt;Estoy tan cegada por el miedo que ni siquiera reparo en el hecho de que alguien está moviendo las zarzas hasta que el ruido está prácticamente sobre mi cabeza lanuda. ¡Oh, fantástico, ahí tenemos a la serpiente! O quizás sería mejor un lobo, y así pasar en dos segundos de ser una oveja tonta a un simple cadáver. Sí, tiene más pinta de lobo que de serpiente, este ruido no es tan sigiloso…&lt;br /&gt;Pero no. En el momento en que el pánico acaba de paralizarme, descubro unas manos cálidas que me alzan con suavidad, arrancando todas las espinas de mi piel, y en medio del alivio y la sorpresa, me encuentro refugiada en unos brazos fuertes que me aprietan contra su pecho. Dejo de tener frío, el miedo desaparece.&lt;br /&gt;Mis ojos, que ahora ven con más claridad, distinguen unos dedos que acarician con amor mi pata herida, y escucho una voz en mi oído… tan conocida como amada.&lt;br /&gt;Es Él, una vez más.&lt;br /&gt;Con un nudo en la garganta y las lágrimas aún desfilando por mi hocico, yo, la oveja más tonta del mundo, recuesto mi cabeza hueca sobre el latido del corazón, alegre como siempre, de mi Pastor. Y alrededor de esta escena, la noche sonríe y el telón cae, no por primera vez, sobre la parábola de la oveja perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y dormido en su regazo, lo he sabido:&lt;br /&gt;tengo vida, tengo dueño, y soy querido.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(&lt;strong&gt;El milagro – Marcos Vidal&lt;/strong&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Uh, esto es en plan dejàvu, me suena haberlo leído en otra parte… xDDDDD&lt;br /&gt;Vaya patata. Lo único que me gusta son los dos versos del final, y porque no son míos… Anda, bajaros esa canción si queréis que os cuenten esta historia de un modo decente ^^ O echadle un vistazo a Mateo 18, 10-14…&lt;br /&gt;¡Agur! =)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-13342449923047277?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/13342449923047277/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/08/pincelada-de-tinta-la-oveja-mas-tonta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/13342449923047277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/13342449923047277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/08/pincelada-de-tinta-la-oveja-mas-tonta.html' title='Pincelada de tinta - La oveja más tonta del mundo'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh4.ggpht.com/relisoft/R8wXDd2KFGI/AAAAAAAABUA/ufsawLFvd7s/s72-c/amarillita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-3147458626818514060</id><published>2009-07-19T21:19:00.000+03:00</published><updated>2009-07-19T21:40:01.545+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de ideas: I'm still here...</title><content type='html'>&lt;div&gt;Hello, my darling readers!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El hecho de que la frase de arriba esté en inglés me sirve tanto como excusa como para introducir esta nueva pincelada. Sé que el blog empezaba a tener telarañas y que os prometí una reflexión de las mías hace eones, dejando la eterna disculpa de la seelctividad. Como es obvio y habréis imaginado, no he estado de exámenes hasta ahora... la selectividad la pasé ya en la segunda semana de julio, y con una nota bastante decente (auto-bombo subliminal).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El siguiente follón fue mezclar el hecho de que me he venido a vivir a Inglatera hasta diciembre (por cierto, me estoy planteando hacer una especie de diario aquí, aunque con mis instintos abandónicos no sé yo), la mudanza de mi familia y mi pereza habit&lt;a href="http://centros3.pntic.mec.es/rosario/ingles.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 236px; CURSOR: hand; HEIGHT: 289px" alt="" src="http://centros3.pntic.mec.es/rosario/ingles.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ual. ¿El resultado? Pues eso, telarañas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y bien, os debía una pincelada de ideas, y ésta se va a centrar en un consejo: un consejo que no es consejo de viejo de ésos que se valoran tanto en el mercado intelectual, porque yo todavía soy muy moza para eso, aún no me han aparecido las primeras canas de los 18 años... Pero aunque sea un consejo simple, creo que es muy importante. Helo aquí:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Aprended inglés.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Antes de pinchar en la crucecita ésa que aparce arriba a la derecha del monitor para que no se os contagie la locura vía virtual, dejadme que os lo explique. A mí el inglés siempre me ha gustado, como asignatura y como lengua. Lo típico: escuchar canciones en inglés, ver películas en versión original, ese tipo de cosas que se hacen, más que nada, por curiosidad. Por diversión, incluso.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero desde que llegué aquí, he empezado a comprender que el inglés es otra cosa. Es una forma de comunicarse.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sí, sé lo que estáis pensando. "Has descubierto América, rica". Evidentemente todos sabemos que es una forma de comunicarse, pero tal vez muchos estéis en la misma situación que yo antes. Lo sabía, pero no lo concebía de la misma forma. Para mí hablar inglés era casi como un juego, algo que podía dejar de hacer en cuanto me cansase. Pero ahora, claro, es diferente. Aquí NADIE habla español... si no me hago entender bien en inglés tengo que expresarme mediante gestos, no hay otro modo. Ni siquiera puedo ir al menú y darle a "subtítulos en español". Los libros, los carteles, todo está en inglés. Y hay gente de otros países con los que, evidentemente, no puedo hablar si no es en este idioma. ¡Ojo!, no digo esto como algo malo, ni mucho menos, sino como una experiencia que me está haciendo ver las cosas de otro modo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por eso os digo: aprended inglés. Ya sé que mucha gente lo dice, y a lo mejor estoy contribuyendo a dar la tabarra con el tema. Y sé que no es un consejo de ésos tan profundos y filosóficos de los que quedan bonitos en estas entradas. Pero os diré algo: el inglés no es sólo algo que queda bonito en un currículum. Llamadlo monopolización, llamadlo como queráis, pero a día de hoy el inglés es un puente que puede salvar la distancia entre el español y el japonés, el italiano y el húngaro, el alemán y el mandarín... Y eso es un hecho.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;LEARN ENGLISH!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-3147458626818514060?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/3147458626818514060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/07/pincelada-de-ideas-im-still-here.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3147458626818514060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3147458626818514060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/07/pincelada-de-ideas-im-still-here.html' title='Pincelada de ideas: I&apos;m still here...'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-5200457136333486967</id><published>2009-06-01T20:43:00.001+03:00</published><updated>2011-11-25T14:55:58.465+02:00</updated><title type='text'>Aviso a navegantes</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-zX_kU66jA7E/Ts-QV8M3EaI/AAAAAAAAAGE/xMvIn0LeWDk/s1600/examenes.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 290px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5678916361749205410" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-zX_kU66jA7E/Ts-QV8M3EaI/AAAAAAAAAGE/xMvIn0LeWDk/s320/examenes.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La semana que viene tengo tres días de horror intensivo con los maravillosos exámenes de Selectividad, de modo que ni podré publicar la pincelada que supuestamente os debo de ayer, ni probablemente escriba la de este domingo. Lo siento por retrasarme tanto, pero es que esto es tremendo... o________O&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¡Bless you! ^^&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-5200457136333486967?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/5200457136333486967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/06/aviso-navegantes.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/5200457136333486967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/5200457136333486967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/06/aviso-navegantes.html' title='Aviso a navegantes'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-zX_kU66jA7E/Ts-QV8M3EaI/AAAAAAAAAGE/xMvIn0LeWDk/s72-c/examenes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-8578232417693933509</id><published>2009-05-25T00:41:00.000+03:00</published><updated>2010-06-29T00:02:55.082+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte: Luz que no se apaga</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En cuanto a literatura, hoy traigo otra de mis joyitas por excelencia. Una de las mejores novelas que he leído en mi vida, y me da igual la subjetividad que pueda haber en este comentario, pero es que “Luz que no se apaga”, de &lt;strong&gt;Mirtha F. Siccardi&lt;/strong&gt;, es un libro muy especial para mí. Uno de esos que cuantas más veces lo leo más me gusta, y no importa la cantidad de veces que lo hago: a medida que devoro sus páginas, su lectura me sigue conmoviendo como la primera vez.&lt;br /&gt;&lt;img class="gl_bold" border="0" alt="Negrita" src="http://www.blogger.com/img/blank.gif" /&gt;&lt;br /&gt;Es la historia de Martha Spendi, una niña de catorce años a la que envían a las montañas nevadas de Bariloche para restaurar su salud; lejos de su familia y amigos, Martha aprende a confiar más en el Amigo que nunca la abandona, y esto no pasa desapercibido para todos cuantos están a su alrededor, los tristes habitantes del Refugio Winelmann, quienes pronto descubren que hay un brillo espec&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/TCkNoh2NZ6I/AAAAAAAAADE/eHjmycjQwPs/s1600/Luz+que+no+se+apaga.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 254px; FLOAT: left; HEIGHT: 286px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487932610859329442" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/TCkNoh2NZ6I/AAAAAAAAADE/eHjmycjQwPs/s200/Luz+que+no+se+apaga.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;ial en aquella jovencita porteña.&lt;br /&gt;La historia que cuentan estas páginas es preciosa, y está narrada con tal sencillez y cariño que es imposible dejar de notar que su autora puso corazón en esta tarea. Ningún personaje pasa de largo sin que comprendamos sus pensamientos, y los protagonistas están presentados de forma totalmente humana, con sus virtudes y defectos. El mensaje, por muchas veces que lo hayamos recibido, siempre se agradece que nos lo recuerden, y especialmente si lo hacen de esta forma tan bonita: “Brilla en el sitio donde estés&lt;br /&gt;No se me ocurren más palabras, más que decir una vez más que ME ENCANTA este libro, que además ha inspirado muchos de mis escritos. Así que, si no os importa, voy a dejar que él hable por sí solo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;EDITADO 28/6/10: Foto de la portada gracias a Elly Sharp =)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Viéndolo así resulta lógico –contestó Ronny con una sonrisita-. Pero… no me tomaría el trabajo de averiguar si es cierto o no. ¡No hay nada que hacerle! Dios no me interesa y ¡no me interesa!&lt;br /&gt;-¿Y eres feliz, y tienes paz? – Martha pronunció la pregunta suavemente, pero al muchacho le cayó como una bomba.&lt;br /&gt;-¿Feliz? ¿Paz? –repitió como para sí. Quedó un momento en silencio, y al fin movió negativamente la cabeza.&lt;br /&gt;-¿Has visto? –siguió Martha-. No se puede ser verdaderamente feliz lejos de Dios. Jesús nunca hubiera dicho “venid a mí” si hubiera visto que la gente podía ser feliz y tener paz sin Él.&lt;br /&gt;-¿Cómo es? A ver, repite eso de Jesús otra vez –dijo Ronny sin levantar la vista. Martha repitió el texto: “Venid a mí todos los que estéis trabajados y cargados, que yo os haré descansar”.&lt;br /&gt;-Es muy lindo. Es como agua fresca –murmuró Ronny un poco ronco-. Trabajados y cargados… se refiere a un espíritu cansado, hastiado de la vida. ¿Verdad?&lt;br /&gt;-Sí, es un llamado a los corazones cargados de pecado, sin paz –contestó Martha, y luego, armándose de coraje, añadió-: Es un llamado para ti, Ronny Winelmann.&lt;br /&gt;-¿Para mí? –el muchacho se volvió y la miró con una mezcla de ironía y amargura-. Y sí, si es un llamado a una persona hastiada, seguro que será para mí.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-8578232417693933509?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/8578232417693933509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/05/pincelada-de-arte-luz-que-no-se-apaga.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/8578232417693933509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/8578232417693933509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/05/pincelada-de-arte-luz-que-no-se-apaga.html' title='Pincelada de arte: Luz que no se apaga'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/TCkNoh2NZ6I/AAAAAAAAADE/eHjmycjQwPs/s72-c/Luz+que+no+se+apaga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-3282703438336301407</id><published>2009-05-24T20:26:00.002+03:00</published><updated>2011-11-25T14:51:23.220+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte - Los Chicos del Coro</title><content type='html'>Sí, la verdad, se me fue totalmente la pinza el viernes: se me olvidó por completo que tenía que publicar una entrada o__________O. En todo caso, la publico ahora y después me pondré al día con la que me tocaba para hoy. Aghhh, qué agobio xDDD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy voy a actualizar esta pincelada con una de las películas más bonitas que nos ha dado el séptimo arte, a mi parecer: "Los Chicos del Coro", de Christopher Barratier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los Chicos del Coro”, ambientada en la Francia de la posguerra, narra las circunstancias de Clément Mathieu, un profesor de música en paro que acepta el empleo de vigilante&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-nXPwFCTbcl4/Ts-Os6vx4eI/AAAAAAAAAF4/4oIpl7BM3lo/s1600/chicosdelcoro.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 186px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5678914557472530914" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-nXPwFCTbcl4/Ts-Os6vx4eI/AAAAAAAAAF4/4oIpl7BM3lo/s320/chicosdelcoro.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; en una sombría escuela llamada Fondo del Estanque; allí tendrá que enfrentar la desconfianza de los profesores, la villanía de los alumnos y el despotismo egocéntrico del director Rachin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo por su bellísima banda sonora, esta película ya se merecería un diez. Quizás lo que le puede bajar algunos puntos es que esta fórmula de alumnos conflictivos – profe guay – música – alumnos que se vuelven buenos… está ya un poco trillada en el cine, pero no he visto aún película que trate dicho argumento mejor que “Los Chicos del Coro”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maravillosa historia que, sin buscar la lágrima fácil, apela sin embargo a las emociones y deja con un nudo en la garganta de principio a fin, componiendo un poema a la vida en una sucesión de escenas sencillas, sí, pero contempladas de una forma soberbia. Llegas a formar parte de los personajes porque comprendes qué es lo que los mueve, y cada uno de sus diálogos te mete en la situación; por otra parte, la interpretación de los actores es digna de mención también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso siendo, como es, una película reflexiva y humana, no aburre en ningún momento, y la historia está muy bien construida: las relaciones entre el profesor y sus alumnos evolucionan lo bastante despacio como para que resulte creíble y lo bastante rápido como para no tener que pegar un cambiazo brusco al llegar al final, lo cual resultaría bastante chapucero. No hay sensiblería, hay sensibilidad: el pesimismo y la crudeza evidentes que rodean la situación al principio comienza a brillar poco a poco hasta que te das cuenta de que se ha producido una transformación en las vidas de los protagonistas. Esa escena final es un derrumbe absoluto de todas las emociones que se intenten reprimir: para mí, quizás sea la más lograda de todo el filme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si hay algo todavía más contundente que me haya hecho enamorarme de esta película es, como dije arriba, su banda sonora: una música envolvente y mágica que te transporta casi sin darte cuenta desde la primera hasta la última escena, y es imposible no conmoverse ante semejante deleite para los oídos. En resumen, una película preciosa y recomendable para todo el que disfrute de ese tipo de cine que te pone los pelos como escarpias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trailer aquí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=YNOkarACP1Q"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=YNOkarACP1Q&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-3282703438336301407?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/3282703438336301407/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/05/pincelada-de-arte-los-chicos-del-coro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3282703438336301407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3282703438336301407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/05/pincelada-de-arte-los-chicos-del-coro.html' title='Pincelada de arte - Los Chicos del Coro'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-nXPwFCTbcl4/Ts-Os6vx4eI/AAAAAAAAAF4/4oIpl7BM3lo/s72-c/chicosdelcoro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-6048422844625231732</id><published>2009-05-19T22:54:00.000+03:00</published><updated>2009-05-19T23:27:22.962+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de páginas: ¡Saludemos a Carmen!</title><content type='html'>Sí, sí, lo sé. Y sí... lo siento. No; no tengo excusa esta vez xD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, pasemos a lo siguiente. ¿Sobre la novela? Noticias no hay muchas; desde que la reempecé llevo 7 paginas y me odio por lo poco que avanzo. También por eso he postergado la publicación de esta entrada, porque al fin y al cabo, ¿qué puedo contar? Porque si creéis que en esas siete páginas hay algo que valga la pena, os diré que de momento no... xD.Por lo tanto, he decidido dedicarle esta pincelada a la protagonista de esta historia; para que los habituales y no tan habituales de por aquí la vayáis conociendo al igual que estoy haciendo yo. Porque mi filosofía creativa es la siguiente: como escritor no haces a un personaje, lo conoces y, si quieres, lo ayudas a crecer. Es una chica maja, aunque un poco empanada mental. ¿Verdad, Carmen?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen (apartando la vista de una lámpara que parecía realmente interesante):&lt;/span&gt; ¿Quién?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; Hola... =)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen:&lt;/span&gt; Ah… eres tú. Buenas tardes. ¿Dónde estamos esta vez? Esto no parece ningún sitio de Valencia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; No, no lo es. Estee… me he tomado la libertad de sacarte de la novela durante un ratito para hacerte una entrevista en mi blog, “El arte de soñar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen:&lt;/span&gt; ¿Éste es tu blog? Anda… ¿y ése estampado del fondo? ¿Y esa escalera floreada de arriba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; Cosas de Internet… Bueno, como te iba diciendo, te he sacado de la historia para hacerte una entrevista… ¿te importa contestar unas preguntas para los lectores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen (mira extrañada a uno y otro lado):&lt;/span&gt; ¿Qué lectores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo (arrugando el entrecejo):&lt;/span&gt; No se ven, pero están… ¬¬ Ahora, bien, Carmen Valbuena Olivares… porque ése es tu nombre, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen:&lt;/span&gt; Sí, así es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; La pregunta más obvia: ¿cuál es la historia que quieres contar en “Entre estas páginas”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen:&lt;/span&gt; Bueno, como comprenderás, eso no lo puedo decir de una tajada ahora. Hay mucho que explicar y que detallar, y aún tengo que desarrollarme mucho como personaje antes de poder profundizar en mi propia historia. Pero así en líneas generales, puedo decir que se trata casi de una fábula romántica, aunque suceda en pleno siglo XXI. Tiene muchos elementos fantásticos, pero también mucho realismo y mucho mensaje, aunque luego todo eso depende de a qué puerto vaya a parar la novela…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; Estoo… ¿y cuál es el escenario?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen:&lt;/span&gt; Un pueblecillo costero de Valencia. ¿Cuál? Eso no te lo voy a decir ahora, y probablemente tampoco te lo diré a lo largo de toda la novela, ya que hemos pensado que es más bonito dejarlo a la elección e imaginación del que lo lea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; ¿”Hemos”? ¿En plural?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen (alza una ceja):&lt;/span&gt; Claro, y no te hagas la tonta, sabes perfectamente que me refiero al resto de personajes…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; Je-je. Bueno, Carmen… otra pregunta interesante… ¿por qué habéis elegido mi cabeza para montar vuestra historia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen:&lt;/span&gt; Interesante cuestión… Quizás ni nosotros mismos lo sepamos todavía; al fin y al cabo, la elección de un autor siempre es difícil para un personaje. Pero supongo que tenemos curiosidad por saber qué haces con nosotros y con nuestro relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; Claro, porque por muy buena que sea una historia, en malas manos puede acabar destrozada, ¿no? ¿Y no es cierto que cuando un escritor maneja mal a sus personajes corre el riesgo de asesinarlos, hablando literariamente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen (suelta una risita nerviosa y traga saliva):&lt;/span&gt; Y… bueno… la verdad es que s-sí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; ¿No tienes miedo de que tu destino como personaje corra peligro si yo no sé qué hacer contigo y con lo que me cuentas, chata?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen (se muerde el labio inferior):&lt;/span&gt; Siempre se corre un riesgo cuando escoges las manos que deben escribir tu historia, sobre todo cuando se trata de escritores novatos. Pero es un riesgo ya no necesario, sino imprescindible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; ¿A qué te refieres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen:&lt;/span&gt; Un personaje tiene algo que narrarle al mundo, y si no eres capaz de hacerlo, más te vale estar muerto. Algunos lo pasan peor, van de mente en mente llamando a la puerta sin que nadie se decida a poner su historia en un papel, y es una imagen de lo más triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; Cambiando de tema, ¿cómo crees que ha salido el comienzo de la novela?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Carmen:&lt;/span&gt; No está mal; mejor que el anterior, en todo caso. Pero vas demasiado despacio…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Yo (ignorándola xD):&lt;/span&gt; Esto ha sido todo, amigos… muchas gracias por tu tiempo, Carmen, espero que la próxima vez que nos veamos avancemos unas cuantas páginas. A todos los demás, os digo también que muchas gracias por leer esta nueva pincelada y que ahí abajo hay una pestañita donde podéis hacer clic para dejar un comentario =P jejeje, es broma!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrazos a navegantes, ¡nos vemos en la próxima pincelada! ^^&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-6048422844625231732?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/6048422844625231732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/05/pincelada-de-paginas-saludemos-carmen.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6048422844625231732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/6048422844625231732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/05/pincelada-de-paginas-saludemos-carmen.html' title='Pincelada de páginas: ¡Saludemos a Carmen!'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-4554704827646282169</id><published>2009-05-10T17:30:00.000+03:00</published><updated>2009-05-10T17:40:25.192+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de tinta: El candil roto</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330099;"&gt;No me ha dado tiempo a escribir un relato nuevo para hoy, así que he tenido que recurrir al baúl de los recuerdos y poner uno que, aunque es, creo, del año pasado, no lo había colgado en ninguna parte aún. Yo lo odio, pero me han dicho que es bonito y tal (sobre gustos no hay nada escrito XD), así que os dejo que juzguéis vosotros mismos ^^&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;1ª Corintios 15.41&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gloria llegó caminando hasta su portal e introdujo la llave en la cerradura; como siempre, le costó por lo oxidada que estaba. Un perro vagabundo, flaco y enfermizo, soltó un ladrido débil a sus pies, haciendo que la joven lo contemplara con la piedad que la había caracterizado desde niña.&lt;br /&gt;Finalmente la cerradura giró y consiguió entrar empujando un poco la puerta; sólo un poco, porque chirriaba mucho y el portero aún dormía. El rellano estaba vacío, como pensaba. Subió hasta el cuarto piso por las escaleras, porque sabía que el ascensor no funcionaba desde hacía años.&lt;br /&gt;No podía evitar pensar en la metáfora de cuánto se parecía el ascensor de aquel viejo edificio a su propia vida…&lt;br /&gt;Cuando abrió la puerta de su departamento, la recibió un silencio asfixiante que denotaba el vacío de aquel hogar. Ni siquiera una mascota que le hiciera compañía. Odiaba su soledad tanto como la necesitaba, y aunque siempre trataba de convencerse a sí misma de que le gustaba su aislamiento, no podía evitar la añoranza de los viejos tiempos, los buenos ratos pasados en otra época, otra casa, otras circunstancias, otra gente, otra dimensión… otra vida.&lt;br /&gt;Encendió la luz del vestíbulo y se encaminó hacia su habitación. Sólo tenía quince minutos para prepararse antes de ir a trabajar, pero notó su corazón oprimido bajo la carga del sufrimiento y sintió la inminente necesidad de tumbarse en su cama, no porque estuviera cansada, sino porque tenía que pensar en algo que aliviara un poco su angustia. La oscuridad de su cuarto la acogió y sintió suficiente seguridad como para hundirse entre las sábanas y sollozar desolada, embargada por aquellos demonios disfrazados de nostalgia y culpa que la habían perseguido durante los últimos cuatro años, convirtiendo su vida en una sucesión de sinsabores, tinieblas, decepciones y recuerdos llenos de dolor. Sólo podía preguntarse constantemente qué hubiera sucedido si él no hubiera hecho lo que hizo: Gloria podría haber sido una mujer feliz, llena de alegría y rod&lt;a href="http://belencinha.files.wordpress.com/2007/10/triste.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 252px; CURSOR: hand; HEIGHT: 366px" alt="" src="http://belencinha.files.wordpress.com/2007/10/triste.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;eada de sus seres queridos… pero se había convertido en una sombra de toda aquella felicidad.&lt;br /&gt;Y además estaba sola.&lt;br /&gt;Giró la cabeza sobre la almohada y contempló largamente los dos libros que reposaban sobre su mesilla de noche. Tenía una valiosa colección de casi treinta libros que eran lo único que conservaba de su anterior vida, y los guardaba como su más preciado tesoro porque se los había legado su abuelo, y habían llegado a las manos de éste durante la Guerra Civil, rescatados de una biblioteca que fue destruida poco después. Un regalo único, sin duda. Gloria sabía que, aunque lo anhelaba con todo su alma, no era una persona nueva, y aquellos libros se lo recordaban cada día. Su niñez y, con ella, su pasado. Y el recuerdo de las heridas que había causado entonces, que escupía cenizas en su antes inocente corazón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;La oscuridad había caído ya sobre el cielo que cubría la playa…&lt;br /&gt;Gloria cerró los ojos y se permitió el lujo de respirar con pureza, de llenar sus pulmones de brisa marina. La luna resplandecía como nunca aquella noche. Las estrellas brillaban tanto que podían iluminar todo el mundo, y su reflejo se dibujaba sobre las vastas aguas de la mar, cuyas embravecidas olas se estrellaban contra los acantilados. El aura del océano le acariciaba el rostro con dulzura. El penetrante aroma de la playa la embargaba por completo y la transportaba en un sueño difícil de olvidar por muchos años que pasasen. Un sueño en el que resonaban timbales entretejidos con la música de las olas, un sueño en el que alguien rasgaba las cuerdas de un salterio, un sueño en el que el silbido de las flautas navegaba con el viento que mecía las pasiones de su corazón.&lt;br /&gt;Un sueño que nunca caía en el olvido.&lt;br /&gt;Las olas lamían con furor sus pies descalzos cada vez que besaban la orilla, mientras sus zapatos, aquellos odiados zapatos de tacón alto, reposaban lejos, junto al muro de piedra que separaba la paz de la playa del estrés y el ruido que rugían en la calle. Eran los momentos como ése los que le daban a Gloria la distracción que necesitaba para no pensar demasiado, porque sabía que, si se dejaba llevar por sus pensamientos, acabaría por matarse. Era aquel uno de esos momentos en los que era imposible creer que la perfección no existía, en los que dejaba de lado todo lo que la preocupaba y disfrutaba con todo su ser de la Naturaleza, un momento de ensueño, de magia.&lt;br /&gt;Un minuto de no pensar en nada más que en la belleza, un segundo de descanso en sus tribulaciones, de no estar muerta en vida, de disfrutar de todo lo creado. Una efímera eternidad de alegría.&lt;br /&gt;Un deseo infinito de salir de sí misma, de construir un barco que la llevara al cielo, de no volver a recordar sus piezas, ni el tablero, ni la partida que dejó atrás. Un anhelo total de alzar las alas como águila y volar hacia la última estrella del universo.&lt;br /&gt;Lo único que Gloria deseaba era que aquella playa se convirtiese en la cripta de sus sueños rotos. Le hubiera gustado sentarse y dejarse morir, simplemente, sin dolor ni miedo, como si sólo estuviera yéndose a dormir, porque sabía que no tenía valor para suicidarse ni energía para seguir viviendo aquella farsa.&lt;br /&gt;“Instinto de supervivencia humano” pensaba, mordiéndose el labio. La realidad era que, desde aquel horrible día en que se había dejado dominar por lo peor de sí misma y había dado plena libertad a su odio, no había dejado de huir de todo y de todos. ¿Por qué tenía que humillarse ella? Sí, lo había despreciado y se había negado a perdonar, pero… ¿acaso él no se lo merecía? ¿Cómo se atrevía a pedirle perdón? Le había quitado todo, ella lo había seguido incondicional y ciegamente… y, a cambio, había sido engañada y traicionada. Él merecía todo su odio.&lt;br /&gt;Y sin embargo…&lt;br /&gt;“¿Lo merece?” se preguntó Gloria, sin apartar su vista de la blanca espuma. No podía evitar aquellos pensamientos. Si de verdad Pablo se merecía aquello… ¿qué era lo que pasaba a ella? No era feliz. No tenía paz. ¿Por qué?&lt;br /&gt;De pronto, Gloria cerró los ojos y dijo en un susurro, reconociendo con sus labios algo que, en el fondo, ya sabía:&lt;br /&gt;-Tengo miedo de estar sola.&lt;br /&gt;Y entonces, una imagen brilló como un relámpago ante sus ojos cerrados durante una milésima de segundo, suficiente para poder apreciar lo que representaba. Una lámpara que irradiaba una fuerte y ardiente luz y, de repente… se apagó. Y todo quedó de nuevo a oscuras.&lt;br /&gt;No era la primera vez que aquella visión cruzaba su mente, pero esa noche, por primera vez, Gloria supo reunir todo su débil valor y la poca fe que le quedaba para admitir otra cosa: ella era ese candil. Una luz que resplandecía con sus sonrisas, su amabilidad, su bondad y el amor que rebosaba… y de pronto se apagó, y todo despareció. No había ya nada más que tinieblas y desorden.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Gloria… te lo suplico por Dios, por tu Dios, no te vayas, no lo hagas así. No quería hacerte daño, te lo juro.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La voz de Pablo resonó en su cerebro como si estuviese allí, hablándole al oído. En ese momento, Gloria sintió en sus labios el húmedo sabor a sal de una lágrima que acababa de resbalar por su mejilla.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Hacerme daño, Pablo? ¿Por qué? ¿Porque dormías en casa de otra mujer todas las noches haciéndome creer que hacías dos turnos? ¿Porque nuestro matrimonio no existe realmente desde hace tres años? ¿Y es ahora cuando apelas a Dios?&lt;br /&gt;-Te mentí, pero estoy arrepentido, de verdad. Si pudiera borrarlo todo… No estaba enamorado de ti cuando te pedí que nos casáramos, lo confieso, pero sí ahora. Cambiaste, empezaste a resplandecer, y entonces vi… No quiero perderte, Gloria.&lt;br /&gt;-Ya es tarde.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Un sollozo ahogado se escapó de su pecho cuando el recuerdo de aquellas palabras volvió a su mente, como traído por el viento que se llevaba el mar a las nubes. Ella creía que con su corazón nuevo, con su actitud cálida, podría derretir un poco el hielo que cerraba el corazón de Pablo. Quería compartir con él su nueva vida, pero él nunca la había amado lo suficiente como para escucharla. Y finalmente… todas las mentiras salían siempre a la luz.&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, Gloria había dibujado su nombre en la arena.&lt;br /&gt;Asustada de sí misma, se dispuso a borrarlo, pero el mar se le adelantó. Poco a poco, las olas se fueron llevando las letras: la P, la A, la B, la L y, con un último susurro, la O. Y la arena volvió a quedar completamente lisa.&lt;br /&gt;“Me hizo muchísimo daño” pensó, con rebeldía. Sin embargo, no podía ahogar por más tiempo aquella vocecilla que le hablaba dulcemente al corazón. Si ella tenía razón, si había hecho bien al abandonar a Pablo sin concederle el perdón que le rogaba… ¿por qué había desparecido su paz? ¿Por qué su refulgente candil se había roto?&lt;br /&gt;Pensó durante unos minutos en aquella reflexión y, ahora totalmente consciente de lo que hacía, volvió a escribir con su dedo sobre la arena, garabateando de nuevo unas letras que formaban otra palabra distinta: PERDÓN.&lt;br /&gt;Gloria suspiró.&lt;br /&gt;Sí, había sido horrible la traición de su marido, su engaño y su infidelidad. Pero ella no podía, por mucho que lo intentaba, convertirse a sí misma en la víctima de aquella historia. Porque también había sido horrible su orgullo y su frialdad al darse por vencida justo cuando él quería empezar a luchar, cuando él se había desprendido de su falta y había reunido el valor para confesarle lo que había hecho. Había sido horrible su deserción, su indiferencia, su insensibilidad ante aquellas lágrimas de arrepentimiento. Y entonces, al alejarse de todo cuanto había sido antes… se extinguió su luz.&lt;br /&gt;Gloria estaba llorando otra vez, pero ahora el sufrimiento y la confusión habían desaparecido, dejando paso a unas lágrimas que resbalaban desde un corazón quebrantado que gemía, no por autocompasión, sino porque sentía que ahora era ella quien necesitaba ser perdonada. Comprendió entonces que la única prisión que la había encarcelado hasta entonces había sido ella misma.&lt;br /&gt;Y por fin, después de cuatro años, encontró la paz que había perdido.&lt;br /&gt;La sonrisa volvió sus labios.&lt;br /&gt;El candil roto había vuelto a brillar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-4554704827646282169?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/4554704827646282169/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/05/pincelada-de-tinta-el-candil-roto.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4554704827646282169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4554704827646282169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/05/pincelada-de-tinta-el-candil-roto.html' title='Pincelada de tinta: El candil roto'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-7428019170485704001</id><published>2009-05-05T15:53:00.000+03:00</published><updated>2009-05-05T16:27:09.619+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de ideas: La madre en la ventana</title><content type='html'>&lt;div&gt;Hi, amigos! Antes que nada, pido miles de disculpas por publicar esta pincelada con dos días de retraso: tengo que estudiar para un examen densísimo de Historia que tengo el viernes y estoy que no respiro... pensaréis: "entonces el viernes cuando termines el examen estarás radiante, ¿no?" Pues noooo, porque tendré que estudiar Historia de Arte y Griego ¬¬&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero bueno, voy a dejarme de quejas poco edificantes y voy a dejar paso a la pincelada del domingo. Como recordaréis, se celebró el conocido Día de la Madre, por lo que elegí dicha temática para este pensamiento, que espero que no sea muy bodriazo. Tengo que reconocer que no me lo he currado mucho, pero en fin... Lo he introducido con un fragmento del libro que acabo de leer (precioso, por cierto) que me dejó bastante pensativa. Allá va:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Mirad, queridos hermanos –dijo Wendy señalando hacia arriba-, ahí está la ventana todavía abierta. Ay, ahora somos recompensados por nuestra sublime fe en el amor de una madre. Y así volaron hacia su mamá y su papá, y no existe ninguna pluma que pueda describir la feliz escena, por lo que es mejor correr un velo.&lt;br /&gt;Ése era el cuento. Todos estaban tan satisfechos como la hermosa narradora. Ya veis que todo era exactamente como debía ser. Huimos de casa como seres descorazonados, que es lo que son los niños, aunque sean tan hermosos, y tras dedicarnos un tiempo exclusivamente a nosotros, después, cuando necesitamos atenciones especiales, volvemos de nuevo a por nuestra madre, seguros de que seremos recompensados en lugar de recibir una paliza.&lt;br /&gt;Su fe en el amor de una madre era tan grande que pensaron que podían ser crueles durante más tiempo.&lt;br /&gt;Pero entre ellos había uno que sabía más que los demás, de manera que cuando Wendy acabó el cuento soltó un gemido sordo.&lt;br /&gt;-¿Qué pasa, Peter? –exclamó ella, corriendo hacia él, pues pensaba que estaba enfermo. Le palpó muy cariñosamente por debajo del pecho.&lt;br /&gt;-¿Dónde te duele, Peter?&lt;br /&gt;-No es ese tipo de dolor –replicó Peter sombríamente.&lt;br /&gt;-¿Entonces de qué tipo es? &lt;a href="http://lh4.ggpht.com/_nOosJDKcMF0/SCmBuGpSdnI/AAAAAAAAGt8/oBq4Y9oK99Q/P1020586.JPG"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 461px; CURSOR: hand; HEIGHT: 232px" alt="" src="http://lh4.ggpht.com/_nOosJDKcMF0/SCmBuGpSdnI/AAAAAAAAGt8/oBq4Y9oK99Q/P1020586.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-Wendy, te equivocas sobre las madres.&lt;br /&gt;Todos se reunieron a su alrededor sobresaltados, pues su agitación era muy alarmante. Con un delicado candor les contó lo que había callado hasta entonces.&lt;br /&gt;-Hace mucho tiempo –dijo-, yo pensaba, al igual que tú, que mi madre siempre mantendría la ventana abierta para mí, así que me ausenté durante lunas y lunas y lunas, y luego regresé volando, pero la ventana estaba cerrada, porque mi madre se había olvidado por completo de mí, y había otro niño durmiendo en mi cama.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Peter Pan, de James M. Barrie&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás la razón por la que me impactó este texto es por la cuestión que plantea: la del amor de una madre. La pregunta de si ese amor es incondicional o, por el contrario, finalmente puede apagarse.&lt;br /&gt;Y digo yo, ¿tenemos derecho a plantearnos esta pregunta? ¿Acaso amar a nuestras madres, respetarlas, debe verse como una forma de asegurarnos que la ventana siga abierta cuando volvamos? ¡He aquí, señoras y señores, el delicioso concepto de rentabilidad que impera en la sociedad del siglo veinte! Lo hemos conseguido, muchachos, ¡por fin hemos asesinado al amor!&lt;br /&gt;No es nuestra responsabilidad de hijos, creo yo, el cuestionarnos si nuestra madre siempre estará ahí para nosotros. Quizá muchos deseen saberlo. Posiblemente más de uno desearía escudriñar el futuro para ver hasta dónde llegará la paciencia de su madre. “Sólo para estar seguro”, dicen. ¿Seguro de qué? ¿Seguro de cuánto puedes alargar y estirar sus nervios antes de que se rompan?&lt;br /&gt;Quisiera mirarte a los ojos, Peter Pan, a esos ojos llenos de rencor, para decirte, a ti y a todo el que se considera una víctima igual que tú, que no se nos ha dado a nuestras madres para ponerlas a prueba. Y quisiera poder decirte, Wendy, pequeña inocente, que nuestra fe en el sublime amor de una madre no justificará jamás que utilicemos dicha fe como el arma destructora de la confianza. Porque si es así, en efecto, me veré obligada a afirmar esto rotundamente: ¡donde hay confianza da ASCO!&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;Escuchad, ¿y si nos olvidáramos de esa ventana? Pues el futuro es inescrutable, y no podemos basar nuestras decisiones de ahora en la suposición de si mañana, cuando regresemos, estará abierta o cerrada para nosotros. Y es que, si ya estamos pensando en lo que hará nuestra madre cuando le fallemos, eso significa que damos por hecho que debemos fallarle.&lt;br /&gt;Como hijos, hemos sido hechos para refugiarnos en los brazos de nuestra madre. Para amarla y para recibir su amor, para honrarla, para olvidar en todo momento el significado de la palabra “intercambio”, pues no se trata de “dar para recibir”, sino de “dar más que recibir”. Al fin y al cabo, recordemos que hay cosas que no pueden devolverse… y la vida es una de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz Día de la Madre a todas las madres del mundo y muy en especial, como es obvio, a la mía. ¡Te quiero!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-7428019170485704001?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/7428019170485704001/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/05/pincelada-de-ideas-la-madre-en-la.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/7428019170485704001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/7428019170485704001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/05/pincelada-de-ideas-la-madre-en-la.html' title='Pincelada de ideas: La madre en la ventana'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh4.ggpht.com/_nOosJDKcMF0/SCmBuGpSdnI/AAAAAAAAGt8/oBq4Y9oK99Q/s72-c/P1020586.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-7034971692691124634</id><published>2009-04-26T22:34:00.000+03:00</published><updated>2009-04-27T00:27:41.956+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte: Mujercitas (Louise May Alcott)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;No es que se me haya olvidado que este fin de semana tocaban dos publicaciones, es sólo que no he encontrado el momento de ponerme a escribir. Pero bueno, más vale tarde que nunca, y de todas formas, caramba, aún es domingo, estoy dentro de fecha xD. Además, el problema también ha sido el siguiente: es MUY difícil para mí escoger uno solo de todos los libros que he leído en mi vida y hablar de él con objetividad. Así que he optado por dejar la objetividad a un lado xD. Y aunque también había pensado estrenar la “pincelada de arte literaria” con el mejor libro que he leído en mi vida, “El Señor de los Anillos” (la Biblia no cuenta), he preferido dejar ésta para un fin de semana con menos prisas. Por lo tanto, he elegido la novela que ahora mismo protagoniza esta Pincelada: MUJERCITAS, de Louise May Alcott.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí, la adolescencia empezó cuando las páginas de “Mujercitas” llegaron a mis manos. Después de un viaje de a saber cuántas horas por correo aéreo, la novela apareció en el buzón de mi casa con su doble valor: el de ser un regalo de mis abuelos por mi cumpleaños y el de ser (aunque yo aún no lo sabía) el que se convertiría en uno de mis libros favoritos a nivel universal.&lt;br /&gt;Desde el primer capítulo ya me encariñé con sus protagonistas: las manos de Louise May Alcott son literalmente un don divino, pues es increíble el talento de esta escritora para comprender y describir de forma tan maravillosa los sentimientos de las mujeres. Me enganché a las vivencias de las cuatro hermanas M&lt;a href="http://www.estatevaults.com/lm/%20Little%20Women%20cover-2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 225px; CURSOR: hand; HEIGHT: 361px" alt="" src="http://www.estatevaults.com/lm/%20Little%20Women%20cover-2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;arch, quienes mientras su padre está en la guerra hacen lo que pueden por ayudar a su madre, por superar sus defectos y por convertirse en mejores peregrinas. Reí con sus travesuras… sonreí con sus pequeños logros… lloré a mares con sus penas…&lt;br /&gt;A través de esa lectura maduré. Aprendí de la responsabilidad de Meg, me identifiqué con los esfuerzos de Jo por moderar su rebeldía y su mal genio, sentí en mi propia piel la timidez extrema de Beth, admiré la valentía callada de Amy en su lucha contra su propio egoísmo.&lt;br /&gt;Esta obra de Louise May Alcott es una emoción en si misma, una novela intimista y sensible con un exquisito estilo narrativo y una hermosa, aunque sencilla, historia para contar. Un clásico, una joya del arte literario que hizo las delicias de mi abuela, de mi madre, de mi hermana y yo, y que, espero, algún día hará las de mis hijas y sobrinas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-7034971692691124634?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/7034971692691124634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/pincelada-de-arte-mujercitas-louise-may.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/7034971692691124634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/7034971692691124634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/pincelada-de-arte-mujercitas-louise-may.html' title='Pincelada de arte: Mujercitas (Louise May Alcott)'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-8659457042130916123</id><published>2009-04-24T20:15:00.001+03:00</published><updated>2011-11-25T14:40:59.139+02:00</updated><title type='text'>Pincelada de arte: Ponyo del acantilado</title><content type='html'>Hoy me tocaba actualizar con alguna obra del Séptimo Arte, y me ha costado bastante decidirme. Casi estaba decidida a hablar de “Pinocho” por ser una de mis películas favoritas, pero tengo tanto que decir de ella que no sabría cómo organizar este texto; por lo tanto, he preferido dejarla para otro día que me curre un poco más este apartado. Y aprovechando que acaba de estrenarse en España “Ponyo del acantilado”, una peli que ya vi hace un par de meses y me gustó muchísimo, he optado por reservarle esta primera opinión cinematográfica a la nueva obra del director Hayao Miyazaki, creador de otros filmes de animación anime como “La princesa Mononoke”, “El viaje de Chihiro” o “El castillo ambulante”.&lt;br /&gt;Por si no ha quedado claro, intento demostrar que mis esfuerzos por intentar ver cine anime, que nunca ha sido precisamente santo de mi devoción, están dando buenos resultados xD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ponyo del acantilado”, cuyo título original es “Gake no ue no Ponyo”, podría definirse de muchas maneras, pero han dado en el blanco quienes la han identificado como una fábula poética sobre la infancia. Cuenta la historia de Ponyo, una niña-pez que anhela convertirse en humana tras enamorarse de Sasuke, un niño de cinco años al que conoce en la playa. Como ya se ha dicho, la película da una versión diferente y libremente adaptada del famoso cuento de “La Sirenita”, pero al mismo tiempo la presenta de una forma totalmente nueva que da muestras de la enorme imaginación de su creador. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/SfH2pUG3IYI/AAAAAAAAABg/gJCtYhm2XPA/s1600-h/ponyo.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5328311023788564866" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/SfH2pUG3IYI/AAAAAAAAABg/gJCtYhm2XPA/s320/ponyo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Aunque lo diga una cinéfila no muy entusiasta de la animación anime, “Ponyo del acantilado” debe aceptarse como lo que es: una película absolutamente brillante de un género que, lamentablemente, no abunda mucho hoy en día. Personalmente creo que destaca por encima de muchas producciones japonesas en lo que se refiere al apartado artístico, ya que, aunque el diseño de los personajes sigue sin ser ninguna sorpresa, la paleta de colores que utiliza es de lo más atractiva. Pero como es típico en Miyazaki, lo que sobresale aquí no es tanto el apartado visual como el narrativo: se trata de un muy agradable cuento fantástico contado de una forma casi hipnotizante. A pesar de ser de lo más sencilla, rebosa ternura. En cada escena te vas encariñando con los personajes, comprendiendo sus emociones, apreciando cada uno de esos detalles tan intimistas que los hacen humanos.&lt;br /&gt;En algún lugar de un pueblo sumergido bajo las aguas, un niño y un pez protagonizan un cuento romántico de lo más recomendable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TRAILER AQUÍ:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=MfAUIZMccCA&amp;amp;feature=related"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=MfAUIZMccCA&amp;amp;feature=related&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está en japonés con subtítulos en inglés, se siente, así es como yo la he visto xD. Bueeeeeeeno, aquí lo dejo también en español, pero da repelús. No sé si es que en España le tienen manía al pobre Miyazaki, que todas sus películas tienen un doblaje que da verguenza ajena...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=7Xz5jaS9N7s"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=7Xz5jaS9N7s&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-8659457042130916123?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/8659457042130916123/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/pincelada-de-arte-ponyo-en-el.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/8659457042130916123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/8659457042130916123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/pincelada-de-arte-ponyo-en-el.html' title='Pincelada de arte: Ponyo del acantilado'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_zmk3YIuqgMc/SfH2pUG3IYI/AAAAAAAAABg/gJCtYhm2XPA/s72-c/ponyo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-8493035695611325627</id><published>2009-04-19T19:15:00.000+03:00</published><updated>2009-04-19T19:24:19.924+03:00</updated><title type='text'>Pincelada de páginas: Primer asalto</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Carmen adora escribir: está enamorada del cosquilleo que produce en sus manos plasmar palabras en un papel, enamorada del arte de inventar una historia, enamorada de la sensación de crear un personaje. Lo que no parece ser posible es que esos seres que sólo viven en nuestra imaginación cobren vida y se conviertan en personas de carne y hueso; Carmen nunca lo habría creído si no fuera porque, alguna manera inusitada, el estrafalario Iago Garcés que protagoniza sus relatos parece haber atravesado ese río de tinta que separa la ficción de la realidad…&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 298px; CURSOR: hand; HEIGHT: 364px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_u1AJk0UHRAc/SaLOiOZ65BI/AAAAAAAAAe4/u0zG6Hr3pPg/s400/mujer_escribiendo%5B1%5D.bmp" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésa de arriba es la sinopsis de la novela que estoy escribiendo. Ahora, como dice mi madre, vamos con “la parte triste del cuento donde muere la muchacha buena”. Diré que llevo como un año trabajando en esta historia (un año con intervalos muy largos, así que bien puede haber sido sólo medio xD) y, por el momento, la idea principal me gusta, los personajes son carismáticos y el argumento creo que puede funcionar. Hasta ahí, bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, había algo que no encajaba. Y últimamente, cada vez que releía algo de lo que había escrito hace algunos meses, movía la cabeza de un lado a otro y me repetía a mí misma: “esto no marcha, esto no marcha”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sinceramente, cada vez me gustaba menos mi forma de transmitir esta historia, y he llegado a un punto en el que me he dado cuenta de que no podía seguir así, que no podía llevar hacia adelante algo que había empezado tan mal. Así que, por mucho que me cueste (quieras que no llevaba 75 páginas escritas xD) he decidido hacer borrón y cuenta nueva y empezar todo desde el principio. Bueno, borrón no, esas 75 páginas las guardaré en el baúl de los recuerdos por si algún día quiero reírme un rato de mí misma. Pero sí voy a recomenzarlo todo y darle un nuevo punto de vista a la historia de Carmen Valbuena Olivares (ése es su nombre =P), porque creo que, si sé que PUEDO hacerlo mucho mejor, no tiene sentido que lo deje como está simplemente por pereza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que estudiarme un pedazo de tema de Historia del Arte, así que tampoco me voy a enrollar tanto como me hubiera gustado (otro día será). Espero que esta primera pincelada sea del gusto de alguien, aunque es bastante cutrecilla, lo sé; y lo confieso, no tengo tiempo para mucho más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo muy grande y una palabra de ánimo… ¡brillad y emerged allí donde estéis! ^^&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-8493035695611325627?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/8493035695611325627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/pincelada-de-paginas-primer-asalto.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/8493035695611325627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/8493035695611325627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/pincelada-de-paginas-primer-asalto.html' title='Pincelada de páginas: Primer asalto'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_u1AJk0UHRAc/SaLOiOZ65BI/AAAAAAAAAe4/u0zG6Hr3pPg/s72-c/mujer_escribiendo%5B1%5D.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-349530617478939741</id><published>2009-04-16T20:34:00.000+03:00</published><updated>2009-04-16T21:09:10.958+03:00</updated><title type='text'>Reorganizando</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Quiero ser un color en tu pincel...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 272px; CURSOR: hand; HEIGHT: 219px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_kwOog91dvQw/R0YU_35Rp8I/AAAAAAAAAJw/n09n0G1wZbk/s400/pincel.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;He decidido que tengo que ponerle las pilas con este blog (y lanzo desde aquí mis agradecimientos para los de Misión Posible, que me han ayudado a darme cuenta de ello entre otras cosas ^^). Así que diré lo que voy a hacer, o intentar hacer, apartir de ahora: habrá cinco publicaciones al mes, una cada domingo... y el último viernes de cada mes también habrá una. Las publicaciones se llamarán "Pinceladas", y lo voy a organizar así:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;1. &lt;strong&gt;Pincelada de ideas:&lt;/strong&gt; Será alguna reflexión, pensamiento o rayada mental. De mis filosofadas que ya se conocen xD. Sólo que espero que sean más constructivas que las anteriores...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;2. &lt;strong&gt;Pincelada de tinta:&lt;/strong&gt; Se tratará de alguno de mis textos literarios. Relatos, cuentos, microhistorias, experimentos creativos... desgastar un poco el tintero, va xD.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;3. &lt;strong&gt;Pincelada de páginas:&lt;/strong&gt; En esta parte voy a ir dando noticias sobre la novela que estoy escribiendo actualmente. La idea es ir dándola a conocer y, sobre todo, obligarme a mí misma a tenerla al día. El título provisional de esta novela es, por ahora, &lt;em&gt;Entre estas páginas&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;4. &lt;strong&gt;Pinceladas de arte:&lt;/strong&gt; Aquí incluyo dos: la pincelada de último viernes y la del último domingo. En ellas hablaré de libros o películas que haya leído o visto (xD): la idea es reflejar mis opiniones sobre estas formas de arte y, especialmente, aprender a redactar mis propios argumentos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Espero estar al día con todo esto, pero si me olvido, intentad ponerme las pilas. Os dejo con una última palabra:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¡EMERGE! ^^&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-349530617478939741?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/349530617478939741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/reorganizando.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/349530617478939741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/349530617478939741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/reorganizando.html' title='Reorganizando'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_kwOog91dvQw/R0YU_35Rp8I/AAAAAAAAAJw/n09n0G1wZbk/s72-c/pincel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-3085293385564270712</id><published>2009-04-04T16:19:00.000+03:00</published><updated>2011-09-07T11:30:27.679+03:00</updated><title type='text'>Queridas Musas:</title><content type='html'>&lt;a href="http://images1.fanpop.com/images/photos/1800000/Hercules-hercules-1868167-720-536.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 294px; DISPLAY: block; HEIGHT: 232px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://images1.fanpop.com/images/photos/1800000/Hercules-hercules-1868167-720-536.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Queridas Musas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comprendo que hace unos meses tuvisteis una temporada muy dura. Y la verdad es que, para qué negarlo, os estoy muy agradecida por ello: durante muchas semanas seguidas no paré de recibir información de historias, personajes, pensamientos y rayadas mentales inclusive. De modo que he preferido no pediros nada hasta ahora, entiendo que mi escasez imaginativa se debe a que os estáis tomando unas merecidísimas vacaciones. Es perfectamente lógico y comprensible.&lt;br /&gt;Pero Musas, tengo que reconocer que estoy muy vulnerable sin vosotras… Musas, reinas de las palabras y la chispa del ingenio, incansables trabajadoras que ayudan a mis manos a crear, ¿dónde os habéis metido? ¿Hasta cuándo alargaréis vuestro reposo? Y en serio, ¿cómo esperáis que siga adelante sin vosotras? La sequía ya es insoportable, y aunque me avergüence un poco decirlo, necesito que volváis cuanto antes. Por favor, ¡la creatividad no se mueve sola! ¡Y me da terror la página en blanco!&lt;br /&gt;Con un desesperado “hasta pronto” se despide…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;[…]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D. ¿Veis? Quería firmar de una forma ingeniosa… ¡pero ya ni para eso tengo chispa!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Imagen: &lt;/strong&gt;Fotograma de la película "Hercules" (Walt Disney, 1997)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#663333;"&gt;&lt;strong&gt;Podéis leer &lt;a href="http://elartedesoniar.blogspot.com/2011/03/pincelada-de-tinta-oxidada.html"&gt;aquí&lt;/a&gt; la explicación de por qué esta carta nunca fue respondida =P&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-3085293385564270712?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/3085293385564270712/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/queridas-musas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3085293385564270712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/3085293385564270712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/04/queridas-musas.html' title='Queridas Musas:'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-681051036196500842.post-4937929047103249568</id><published>2009-03-14T16:52:00.001+02:00</published><updated>2011-11-25T14:33:23.085+02:00</updated><title type='text'>Trazando un camino para los sueños</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;"Quien no posee ilusiones es como un espantapájaros... siempre clavado en la tierra" &lt;/em&gt;(Manuel García Ferré - &lt;strong&gt;Trapito&lt;/strong&gt;)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 364px; DISPLAY: block; HEIGHT: 207px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5678910418649759650" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-zka15NQ2Dh8/Ts-K8AbiP6I/AAAAAAAAAFs/u7Rs97Y5MMU/s320/ESPANTAPAJAROS.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Empiezo este blog con la esperanza de organizarlo mejor que el anterior. Que por cierto, seguiré actualizándolo de vez en cuanto, pero ahí sólo publicaré mis escritos "literarios", por decirlo de alguna forma. En este quiero poner más cosas sobre mis propias reflexiones, mis anécdotas y, sobre todo, mis sueños. Porque eso es lo que me gustaría relatar aquí: mis experiencias,mis sueños y lo que hago (o no hago) por alcanzarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso he encabezado esta primera página con una frase que siempre me ha parecido muy sabia, extraída de la película &lt;strong&gt;Trapito&lt;/strong&gt;; es muy cierta y nos puede dar a todos un poco que pensar sobre la esencia de los sueños e ilusiones, que son el combustible de nuestros esfuerzos. Porque cuando trabajamos por obligación, con la mirada fija en el suelo, inevitablemente acabamos sufriendo; en cambio, si nuestros esfuerzos tienen una meta, un horizonte que anhelamos por muy lejos que esté... somos como un espantapájaros que echa a volar junto a los pájaros del firmamento. Y con esta reflexión en mente, quiero construir mi propio sendero hacia los sueños que el Carpintero ha puesto dentro de mí... y mi deseo es formar ese camino a través del arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agrego que, por supuesto, mis relatos también los publicaré aquí, es más, mi intención es ir pasando a este blog todos los escritos que tengo en el de "Lo que el viento escribió".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguien lee esto... gracias por acompañarme en el inicio de una aventura virtual que espero que sea de bendición ^^ ¡Muchos abrazos, blogeros de toda la red!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;strong&gt;Imagen:&lt;/strong&gt; Fotograma del cortometraje "La Leyenda del Epantapájaros", dirigido por Marco Besas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/681051036196500842-4937929047103249568?l=elartedesoniar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/feeds/4937929047103249568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/03/trazando-un-camino-para-los-suenos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4937929047103249568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/681051036196500842/posts/default/4937929047103249568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedesoniar.blogspot.com/2009/03/trazando-un-camino-para-los-suenos.html' title='Trazando un camino para los sueños'/><author><name>LaEstrellaAbï</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16324859945698819468</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-zka15NQ2Dh8/Ts-K8AbiP6I/AAAAAAAAAFs/u7Rs97Y5MMU/s72-c/ESPANTAPAJAROS.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
